Sumas y restas en la financiación de infraestructura

Para resolver los interrogantes sobre las sumas y restas de la financiación de la infraestructura, resulta práctico iniciar por entender qué porción de los 55 billones anunciados corresponde efectivamente a proyectos que demandarán la participación privada en su desarrollo y por ende, saldrán en busca de fuentes de financiamiento de equity y deuda.

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julio 02 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-07-02

Debe entonces descartarse de esta suma los 23 billones que corresponden a inversión pública, 55% de los cuales (12.6 billones) se trata de inversión de Ecopetrol, que mayoritariamente se financiará en el exterior. Así las cosas, del total de inversión en infraestructura, 32 billones serán desarrollados por el sector privado que deberá competir con el Gobierno Nacional en la carrera por financiación, pero al analizar detenidamente la composición de esta suma, es posible realizar una depuración que facilite identificar aquellos sectores que bien sea por su naturaleza o que si bien fueron clasificados como ‘inversión privada’ por el DNP, no necesariamente competirán por recursos para su financiación. De esta forma, es posible inferir que el desarrollo de programas de vivienda por un total de 10.5 billones será financiado principalmente a través de esquemas de preventa, por un lado, y de las líneas de crédito tradicionales que otorga el sistema financiero, por el otro. No se prevé que el desarrollo de esta inversión genere una competencia por recursos frente a otro tipo de proyectos, ya que el país ajustó su esquema de financiación y aprendió las lecciones de la crisis hipotecaria de finales de los noventa. En similar sentido podría pensarse para el caso del sector de hidrocarburos. En éste se invertirán 10.8 billones, de los cuales cerca del 75% corresponde a contratos de asociación. Por la naturaleza de este sector y el esquema contractual definido, su financiación es provista por el socio privado, que a su vez se financia a través de su casa matriz en el exterior, sin que se genere una presión significativa por recursos domésticos. Por su parte, el caso de la inversión de 2.3 billones de los sectores de agua y energía, en el que se clasifican empresas y proyectos como la Empresa de Acueducto de Bogotá, las hidroeléctricas de Flores y Porce III, las inversiones relacionadas con los cargos de confiabilidad y las redes de transmisión, es posible pensar que su financiación no genera una presión directa a la financiación del resto de la infraestructura que desarrollará el sector privado. Incluso algunos de estos proyectos han logrado, de forma extraordinaria, el aval de la nación. De esta forma, al descontar de los 32 billones de inversión privada las cifras mencionadas, se concluye que cerca de una tercera parte (entre 8 y 10 billones) demandará del esfuerzo de actores privados en búsqueda de fuentes de recursos para su financiamiento en el mercado local y en el exterior. El panorama del mercado local es más predecible que el internacional y el análisis puede iniciarse tratando de establecer la capacidad de inversión que tienen los fondos de pensiones y cesantías. A marzo de 2009, el saldo del portafolio de éstos ascendió a 62,7 billones. Su crecimiento anual es estimado entre un 17% y 20%, producto de la suma de los rendimientos y los aportes realizados por sus afiliados, y dado que el Título Cuarto de la Circular Básica Jurídica de la Superfinanciera ha definido un tope del 5% en inversión en fondos de capital privado, se puede concluir que el máximo de exposición en este tipo de vehículos de inversión estaría entre 3.3 y 3.7 billones (unos USD$1.600 millones). A la fecha se conoce de compromisos por un valor cercano a los USD$350 millones. Resalta la inversión en los fondos de capital privado liderados por Luc Gerard, Tribeca, con compromisos hasta USD$200 millones, el fondo de Hidrocarburos hasta USD$40 millones, Altra Invesments con USD$75 millones y el Fondo de Capital Privado de Cine Hispanoamericano I por valor de USD$15 millones. Igualmente, los compromisos con Seaf, Aureos, el Fondo de Inversión Forestal y Termotasajero, entre otros. Esto dejaría espacio para nuevos compromisos entre USD$1.000 y USD$1.200 millones adicionales en este tipo de vehículos de inversión. De otro lado, la regulación define un límite del 30% del valor total del portafolio de los fondos de pensiones y cesantías para inversión en papeles emitidos por agentes no vigilados por la Superfinanciera. Con la información disponible se estima que en la actualidad su inversión en emisiones de bonos de proyectos de infraestructura (incluyendo a ISA) tienen cerca de cuatro billones, lo que sumado a otros emisores, alcanza cerca de un 8% de su portafolio, dejando un 22% para nuevas emisiones de renta fija de entidades no vigiladas por la Superfinanciera. Por esto, claramente los fondos de pensiones y cesantías pueden jugar el papel trascendental que el país espera desde cuando se realizó el estudio de la misión de mercados de capitales liderado por Fedesarrollo entre 1995 y 1996. No obstante, tomará tiempo para que éstos ajusten los criterios con los cuales miden el riesgo en este tipo de inversiones. En este panorama la presencia activa de los fondos de capital privado resulta fundamental. Estos nuevos actores aún no han hecho su aparición en el concierto nacional de forma evidente, pero poco a poco han venido haciendo su labor. Basta ver el programa de Colombia Capital de la Bolsa de Valores de Colombia donde hay un número superior a diez fondos de capital privado vinculados activamente. Igualmente, resalta el Fondo de Infraestructura Colombia Ashmore, liderado por Pedro Nel Ospina y Francisco Lozano. Este fondo tiene como socios al Gobierno Nacional a través de Bancóldex, al BID, la Corporación Andina de Fomento, y tiene espacio para que los fondos de pensiones y cesantías realicen una importante inversión. Si se tiene en cuenta que esta iniciativa tiene como meta alcanzar un portafolio de inversión de USD$750 millones (cerca de 1.8 billones) y que su estrategia de participación individual por proyecto tiene un máximo del 15% del equity, este es un jugador que seguramente estará en la mayor parte de proyectos que se desarrollen en los siguientes años. Al igual que esta iniciativa, vale la pena mencionar el fondo de capital privado desarrollado por Nexus, liderado por Julio Torres, que con unas metas de inversión menores, tendrá también protagonismo en la financiación del sector. El reto está sobre la mesa, nos queda asumirlo con decisión. ''Del total de inversión en infraestructura, 32 billones serándesarrollados por el sector privado que deberá competircon el Gobierno Nacional en la carrera por financiación. CAMILO SOTO FRANKY. Socio-Director de Valfinanzas '' En el sector de hidrocar¦buros se invertirán 10.8 billones, de los cuales cerca del 75% corresponde a contratos de asociación.” '' Claramente los fondos de pensiones y cesantías pueden jugar el papel trascendental que el país espera.WILABR

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