Un tema de moda

Un tema de moda

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octubre 30 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-10-30

Aparece cada vez con más frecuencia información acerca de eventos y realizaciones de las empresas en el campo de la Responsabilidad Social Empresarial. Qué importante que esto sea así, pues no solo no debe quedar en letra muerta la Constitución cuando dice que la propiedad es una función social, sino que basta una rápida reflexión para entender que si se quiere permanencia de las empresas y, más que eso, condiciones sostenidas de competitividad, las empresas no pueden ser ajenas a lo que ocurre a su alrededor. Sin duda que: ‘la caridad comienza por casa’ y, por ello, la primera obligación de las empresas es con sus empleados, pero, es evidente, el asunto va mucho más allá. Tiene que ver con lo que denominan ‘las partes interesadas’, o sea todos aquellos que de una o de otra manera determinan la actividad empresarial. Comunidades de la zona de influencia, proveedores, municipios, barrios y, en general, toda la sociedad. La responsabilidad social de las empresas tiene que ver con el cumplimiento de las normas y de las obligaciones legales y contractuales, pero eso no puede quedar allí. La verdadera responsabilidad social tiene que ver, además, con las acciones que van más allá de aquello que, de todas maneras, deben hacer. Tiene que ver con el establecimiento y ejecución de políticas explícitas, acogidas al más alto nivel de la organización, que se traduzcan en su actuar cotidiano y en la solidaridad con su entorno. No puede haber responsabilidad social si se está deteriorando el medio ambiente, por muchas donaciones que se hagan a fundaciones y organizaciones de caridad. Ni puede hablarse de ello si se cuida mucho el medio ambiente y, en el entretanto, se está explotando a los trabajadores. El enfoque debe ser integral. Por ello, la importancia del concepto de Desarrollo Sostenible que muchas empresas han acogido, pero que para otras muchas no pasa de ser un término que les suena bonito, pero que poco entienden. Obtener los mejores resultados en el corto plazo sin sacrificar los del futuro es una forma sencilla de expresar en qué consiste. Esto supone articular de una manera apropiada tres elementos fundamentales: la eficiencia económica, el manejo adecuado de los recursos naturales o ecoeficiencia y el desarrollo social. Este último entendido en un sentido amplio. Desarrollando acciones en los tres frentes y yendo mas allá de lo que le exigen las normas y las obligaciones contractuales, es que las empresas estarán asimilando verdaderamente su responsabilidad y que estarán asegurando su sostenibilidad. Limitarse a mostrar lo que de todas maneras tenían que hacer no es el camino más adecuado y, muy posiblemente, terminarán encontrándose con serios problemas al cabo de algún tiempo. Afortunadamente, son cada vez más las empresas que han tomado este tema en serio y, sobre todo, la alta dirección que ha entendido que su labor va más allá de atender unos clientes y generar utilidades para sus accionistas. Por esta vía es mucho lo que la empresa privada puede aportar al desarrollo colombiano. Ricardo Villaveces P. Ex presidente de Asocaña La responsabilidad social de las empresas tiene que ver con el cumplimiento de las normas y de las obligaciones legales y contractuales”.

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