Temen que al dólar le llegue el fin de su reinado en el mundo Si la moneda estadounidense pierde su lugar, ¿cuál podría reemplazarla? Algunos dicen que el yuan.

Temen que al dólar le llegue el fin de su reinado en el mundo Si la moneda estadounidense pierde su lugar, ¿cuál podría reemplazarla? Algunos dicen que el yuan.

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noviembre 12 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-12

Conforme el dólar cae, crece la preocupación de que su debilitamiento augure el fin de su reinado de 62 años como la moneda predilecta del mundo para el comercio, las transacciones financieras y las reservas de los bancos centrales. Pero, parafraseando a Mark Twain, los informes sobre la muerte del dólar han sido exagerados desmesuradamente. El dólar debe su lugar como la moneda internacional más importante del mundo a su estatus como refugio durante tiempos de crisis, la ausencia de un rival adecuado, la baja demanda nacional en otros países y simple inercia histórica. La geopolítica también influye. Si el dólar pierde su lugar, ¿qué moneda podría reemplazarlo? Algunos dicen que el yuan. Por el momento eso no es posible, ya que la moneda de china ni siquiera cotiza libremente. El candidato más probable es el euro, una moneda ampliamente operada respaldada por sólidos mercados de capital, un banco central respetable y una economía grande. Los 13 países que utilizan el euro conforman un bloque económico de 10,5 billones de dólares. Sin embargo, la moneda común de Europa tiene algunas desventajas: el Reino Unido no es miembro del área del euro. Esto priva a la región de Londres, que discutiblemente rivaliza con Nueva York como centro financiero mundial. Fráncfort no está en la misma liga. Asimismo, el euro se identifica más con el Banco Central Europeo que con algún país específico, y no cuenta con el apoyo nacional que otras monedas tienen. Los políticos italianos han sugerido retirarse del club; en Estados Unidos eso no pasa desde que terminó la Guerra Civil en 1865. Más aun, en el horizonte no se ve unión política en Europa. ENANO MILITAR Y lo que es más, frente a Estados Unidos, el área del euro es un enano militar, y el peso geopolítico cuenta. Esta es una de las razones principales por las que el petróleo y otras materias primas se cotizan en dólares. La libra esterlina dejó de ser una moneda de reserva después de que el Reino Unido perdió su poderío militar, así como su imperio colonial y su supremacía económica. Estados Unidos también es el comprador del mundo de último recurso, y las importaciones estadounidenses son un importante motor del crecimiento mundial. Otros países no han desarrollado la suficiente demanda nacional, y por ello dependen de las exportaciones para crecer y generar empleos. Para mantener sus exportaciones competitivas, los países asiáticos en especial mantienen sus tipos de cambio subvaluados comprando montones de dólares. “La teoría convencional dice que el dólar sólo perderá su dominio cuando los países se saturen de dólares” y dejen de comprar e incluso vender dólares, dijo Thomas Palley, director de Economics for Democratic & Open Societies Project, en un comentario online el año pasado. Pero “los países no tienen incentivos para vender dólares, ya que esto mataría a la gallina de los huevos de oro del crecimiento encabezado por las exportaciones”. MÍNIMO RÉCORD El dólar cayó a un récord de 1,4731 dólares contra el euro hace cinco días, y ha bajado a niveles mínimos en varios años contra las monedas del Reino Unido, Australia, Canadá, Suecia y Noruega. Para complicar la situación del dólar se encuentran las sospechas de los operadores de que la crisis hipotecaria de Estados Unidos retardará el crecimiento del país y hará que la Reserva Federal baje las tasas de interés más, al tiempo que otros países reducen sus reservas en dólares. Sin duda la caída del dólar está erosionando su reputación de estabilidad y garante de valor. Algunos también sospechan que el gobierno de Bush está siguiendo intencionalmente una política de dólar débil para impulsar las exportaciones del país. Sin embargo, la depreciación del dólar no es nada nuevo: la moneda se desplomó en 1977-79, 1985-88 y 1993-95. De 1978 a 1980, la necesidad de atraer inversión extranjera hizo que el Departamento del Tesoro vendiera 6.400 millones de “Bonos Carter”, denominados en marcos alemanes y francos suizos. Bloomberg

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