Tensión por inminente aumento de los precios en el gas natural

Las empresas de gas natural están nerviosas y los usuarios del interior, preocupados.

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enero 19 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-19

Las autoridades energéticas, le echan cabeza para intentar atajar un inminente incremento en las tarifas de este servicio público que, a partir de agosto, golpeará con mayor fuerza al grueso de los consumidores que se encuentra en el interior del país.

A pocos días de finalizar diciembre, Ecopetrol realizó una esperada subasta de gas natural de los campos de Cusiana, los cuales abastecen la mayor parte del mercado del interior. En la subasta el precio del producto arrancó a 3,4 dólares por millón de BTU (Unidad Térmica Británica Día, que es la unidad calórica del gas) y terminó vendiéndose a 6,14 dólares por millón de BTU.

Ese precio dejó sin aliento a las empresas distribuidoras como Gas Natural, Gases de Occidente y EPM, entre otras, que son las encargadas de comprar -mediante contratos- el combustible para luego llevarlo a los consumidores finales.

El alto precio fue motivado por una fuerte demanda del producto por parte de generadoras de energía como Isagén y las petroleras Mansarovar y Petrobras, así como de las distribuidoras.

Ello provocó el incremento en el precio final de este gas que comenzará a entregarse desde el primero de agosto del 2010 hasta junio del 2015. Mientras que en la subasta se ofrecieron 32, 8 millones de BTU día, la demanda ascendió a 368 millones de BTUdía.
 
"Perdió el usuario de los estratos uno y dos que verá un incremento del 35 por ciento y los usuarios de otros estratos verán subir el servicio en 40 por ciento", explicó la presidenta de la española Gas Natural, María Eugenia Coronado. Esta empresa, que compró gas en la subasta para cubrir parte de sus necesidades futuras, atiende a por lo menos 1,5 millones de usuarios en el centro del país.

El precio del producto tiene un peso del 30 por ciento en la factura final, la cual incluye otros cargos como distribución y transporte.

Esas alzas en Bogotá, donde la situación pinta más dramática, comenzarán a sentirse en agosto de este año. Pero la preocupación también se extendió a otras empresas como Gases de Occidente, que atiende a 700.000 usuarios en el área de Cali y sus alrededores. Su gerente, Magín Ortega, admitió que esa compañía se abstuvo de comprar el gas que va a requerir en el futuro a ese precio "de locos"  por lo que ello implicaría para los clientes, y no consideró justo que las subastas se hagan con cuentagotas.

 "Aquí uno ve que hay una posición estratégica de los productores para sacar un mejor precio a la subasta, pero no nos parece que eso esté bien", dijo el directivo.

Dijo que de 410 millones de BT diarias que se proyectan ofrecer al mercado de aquí al 2011 en gas de Cusiana, solamente se vendieron 32,  8 millones, y en junio se espera que salga a subasta otra cantidad. El temor es que el precio siga subiendo.

Consultada Ecopetrol sobre el tema, explicó que el mecanismo de subastas era el contemplado en la normatividad, y que la empresa simplemente lo acató. Explicó que no sacó más gas a oferta, pues recordó que la producción es compartida con sus dos socias en Cusiana BP y Tepma.

Superservicios pide cambios

Algunos distribuidores  dijeron que el problema ni siquiera es Ecopetrol, pues esa empresa, como cualquier otra, lo que está haciendo es maximizar el beneficio económico para sus accionistas.

"No estoy de acuerdo con la subasta en una situación de monopolio de pocos productores de gas como la que tenemos. El regulador tiene que dar unas señales de precio que estimulen la exploración y producción de gas, pero velando por el consumidor", sostuvo la Superintendente de Servicios Públicos, Evamaría Uribe, quien admitió que tarde que temprano ese gas más caro se reflejará en incrementos al usuario.

"El problema que ha tenido la regulación es que el precio de gas se ha visto como un tema de pozos y ha sido un gran error no tener un precio nacional", dijo.

En Colombia las principales fuentes de gas son dos: La Guajira, cuyo precio es regulado por una fórmula, y Cusiana con precio libre. Esa situación ha hecho que el gas de la costa (donde el precio promedio es hoy de 2,77 dólares por millón de BTU) difiera tanto del interior.

"A pesar de la distancia, a nosotros nos saldría más barato traer gas de La Guajira y pagar 4,7 dólares incluyendo el transporte, en lugar de comprar el de Cusiana", señaló Magín Ortega, de Gases de Occidente.

El asunto es que el gas de La Guajira está totalmente comprometido (incluyendo las ventas a Venezuela) y así hubiera más disponible, no hay suficiente capacidad de transporte para irrigarlo al interior.

JUAN GUILLERMO LONDOÑO
SUBEDITOR DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS

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