Terpel no se asusta ante los titanes

No es muy usual que una distribuidora de combustibles local se le mida al reto de entrar a nuevos mercados y competir hombro a hombro con los titanes del negocio.

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mayo 28 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-28

Sobre todo, porque usualmente estos gigantes de la distribución de combustibles son multinacionales que llevan años ostentando una importante posición en la venta de esta clase de productos al consumidor.

Justamente ese es uno de los atributos que han hecho de la Organización Terpel, una de las empresas más admiradas del país y que ahora tiene operaciones en Panamá, Chile y Ecuador.
Esto se debe a un audaz proceso de internacionalización que la ha llevado a romper fronteras para darles mayor valor agregado a sus accionistas.

"Yo creo que este es un reconocimiento al liderazgo de una compañía colombiana compitiendo con las grandes multinacionales que han estado en Colombia por más de un siglo", dice Amaury De la Espriella, presidente de la Organización Terpel.

Por eso, la mayor satisfacción para De la Espriella es cuando en un aeropuerto, o en un vuelo hacia Chile, los compatriotas le dicen que se sienten muy orgullosos de ver la marca Terpel en las calles de Santiago porque se sienten como en casa.

Y ese sentimiento definitivamente se hizo más fuerte en la reciente convención de clientes de la empresa que se realizó en Egipto, donde con las pirámides de fondo y miles de kilómetros de Colombia, ondeó la bandera de la compañía como una muestra de que la organización piensa llegar muy lejos.
 
Eran siete empresas

El otro tema que, a juicio del directivo, provoca admiración es la expansión ordenada que ha tenido Terpel, la cual le ha permitido desplegar el conocimiento adquirido a lo largo de los años en líneas de negocio como la venta de combustibles marinos, de aviación o abastecimiento de la industria.

La Organización Terpel resultó de la integración de siete compañías que con el mismo nombre, fueron creadas entre 1968 y 1990 como una estrategia del Gobierno para garantizar el suministro de combustibles a las regiones del país que no eran atendidas por las multinacionales.

Esa integración, quizás, fue una de las tareas más arduas en el seno de la organización, pues básicamente consistía en poner de acuerdo a diferentes culturas del país, para lo cual se necesitó generar un ambiente de confianza.

Hoy, el Sol que identifica a la organización está presente en 1.400 establecimientos en todo el país, de los cuales 170 son propios y donde siempre hay una propuesta de valor para los asiduos clientes.

Para el presidente de Terpel, el reto es seguir manteniendo el liderazgo y esa relación de confianza con los clientes para poder continuar creciendo en las diferentes líneas de negocios porque "hay competidores fuertes que están entrando y otros que se quieren mantener", remató.

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