Los tiempos cambian

El Centro Internacional para Arreglo de Disputas sobre Inversiones (Ciadi), del Banco Mundial, acaba de fallar en primera instancia a favor del Gobierno de Ecuador en la demanda entablada por la Oxy. El pasado 15 de mayo, argumentando la venta que la petrolera hizo del 40 por ciento de las acciones a la firma canadiense Encana, el Gobierno del presidente Palacio rescindió el contrato que permitía a la petrolera la explotación de los pozos de Eden-Yutury y Limoncocha.

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agosto 28 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-28

La Oxy solicitó medidas cautelares (lo cual habría impedido continuar con la explotación), la devolución de los pozos y una indemnización de 1.000 millones de dólares. La Secretaría del Ciadi ha negado las medidas cautelares, pero la demanda continúa respecto de la indemnización. En 1954, el presidente Jacobo Arbenz de Guatemala, decidió hacer una reforma agraria que permitiera entregar a los campesinos las tierras que las firmas transnacionales del azúcar mantenían sin cultivar, pero fue derrocado mediante una invasión que salió desde Nicaragua regida por Anastasio Somoza. El canciller guatemalteco Guillermo Toriello defendió en la OEA la decisión de su Gobierno, y sólo tuvo el respaldo honroso de México. En 1965, el presidente Juan Bosh de República Dominicana, pretendió repartir las tierras que las empresas azucareras no utilizaban, y una invasión estadounidense lo derrocó. En 1973 el presidente Salvador Allende declaró que Anaconda y otras firmas extranjeras que explotaban el cobre habían evadido impuestos por montos superiores al valor de sus inversiones y las expropió. Se de-sencadenó entonces un bloqueo internacional a los repuestos y materias primas, al punto que como lo demostró el senador Edward Kennedy, hay pruebas irrefutables del papel que dichas empresas jugaron en el financiamiento de las huelgas que desembocaron en el golpe de Pinochet. En meses pasados el presidente Evo Morales, de Bolivia, tomó el control de los campos de petróleo y de gas, que eran explotados por firmas brasileñas y españolas; argumentando que ha habido evasión de impuestos y que el pueblo de Bolivia debe recuperar sus recursos naturales. Cuando se trata con inversionistas extranjeros, los derechos legalmente adquiridos deben ser celosamente respetados, so pena de que las firmas evaluadoras de riesgo bajen la calificación del país y ello incida negativamente en la llegada de nuevas inversiones y en el acceso a crédito y a tecnología. Pero de similar manera, las empresas trasnacionales deben respetar el ordenamiento legal del país y cumplir fielmente los contratos. Sin duda, los elevados precios de las materias primas y del petróleo en particular, han estimulado el interés de los gobiernos en aumentar su participación en los ingresos generados por dichos recursos. Son en cambio excepcionales las posiciones en las que los gobiernos deciden reducir su participación. Ha quedado demostrado que es útil para el buen funcionamiento de la economía mundial, que existan instancias reconocidas para arbitrar los litigios y desactivar así los riesgos de retaliaciones, guerra comercial y sanciones, que sólo consiguen reducir el comercio y alterar el curso de los negocios. En esa dirección fue ejemplar la decisión de la OMC a favor de los países pobres de Africa que demandaron el elevado arancel de Estados Unidos al algodón. Históricamente las instituciones multilaterales han operado con un marcado sesgo a favor de los países poderosos, pero va a ser necesario que todos los actores internacionales entiendan cabalmente las legítimas aspiraciones de los países en desarrollo y acepten que sólo es sostenible un mundo con relaciones reguladas por acuerdos; y que ello es preferible al conflicto. Profesor de la U. Nacional y Externado "Históricamente las instituciones multilaterales han operado con un marcado sesgo a favor de los países poderosos”.

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