El tigre celta

El tigre celta

POR:
noviembre 06 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-06

Irlanda era a finales del siglo XIX e inicios del XX, el país más pobre de Europa y ello explica la migración de sus ciudadanos, sobre todo a E.U., en donde conformaron el núcleo más sólido de católicos, de donde surgieron presidentes como Kennedy y Reagan. Con escasos recursos naturales y un estrecho mercado interno, Irlanda recorrió un largo período de proteccionismo y de políticas de gasto fiscal expansivo que la llevaron a una severa crisis fiscal, agravada por el alza del precio del petróleo de 1973 y 1979, de modo que la relación deuda/PIB llegó al 116% . Las políticas proteccionistas fueron abandonadas progresivamente desde 1960 y se optó por un crecimiento orientado a la exportación, manteniendo la intervención estatal, pero su crecimiento y calidad de vida no alcanzaban el nivel de Europa. Dicha situación se hizo insostenible y ello condujo a una modificación de las políticas, estimuladas por el ingreso a la Comunidad Europea en 1973. En los inicios de los 80 Irlanda aumentó el impuesto a la renta y al consumo y ello ayudó a reducir el déficit fiscal. En los últimos 20 años, el desempeño de la economía irlandesa ha sido realmente notable desde cuando el primer ministro Charles Haughey, emprende el gran Programa de Rescate Económico, con el objetivo fundamental de estabilizar la deuda para 1990. En términos agregados, el gasto corriente se redujo en un 3% y los gastos de capital en un 16% y estas medidas llevaron a la eliminación en 1987 del déficit primario. De la misma manera, la relación deuda/PIB comenzó a disminuir llegando a menos del 100% del PIB en 1990. Con el tamaño del Estado reducido, una mayor estabilidad macroeconómica y políticas de libre comercio en pleno funcionamiento, Irlanda crecía al 4% en 1989. La firma del Tratado de Maastricht le dio credibilidad al deseo irlandés de seguir políticas fiscales sanas y asimismo, el tratado limitó las posibilidades del país de emitir deuda para financiar el gasto del Gobierno. Los subsidios otorgados por la UE a través de los Fondos Estructurales y de Cohesión fortalecieron el programa de recuperación económica en el país. Estas ayudas financieras fueron fundamentales para el desarrollo de infraestructura, haciendo el país más atractivo a la inversión extranjera. El Programa de Recuperación Económica tuvo cuatro componentes fundamentales: marco institucional estable, ley laboral concertada, sistema tributario y sistema educativo. El acuerdo social logrado entre Gobierno, empresarios y sindicatos permitió la negociación concertada de los aumentos salariales, en un escenario de estabilidad macroeconómica. La identificación de sectores estratégicos (alta tecnología, químicos y farmacéutica) por parte del Gobierno, permitió la armonización de un sistema tributario atractivo para la inversión extranjera. El fortalecimiento del sistema educativo resultó fundamental para responder a los retos propuestos por un plan de desarrollo de semejante magnitud y por ello, hoy Irlanda posee una mano de obra altamente capacitada. Ahora que se ha comenzado a mirar a Irlanda como modelo, ojalá se capte el carácter consensual y de acuerdos tripartitos como base de su desarrollo competitivo. Beethoven Herrera V. Profesor de las U. Nacional y Externado En los últimos 20 años, el desempeño de la economía irlandesa ha sido realmente notable”.

Siga bajando para encontrar más contenido