TLC con E.U.: un año después, aún en veremos

Una celebración más bien fría tendrá hoy la firma del Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos.

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noviembre 22 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-22

Este acto, que el año pasado captó la atención de Gobierno y el empresariado colombiano, se recuerda un año después con cierta frustración por parte de los sectores que han venido impulsándolo. Miguel Gómez Martínez, presidente de la Cámara Colombo Americana, una de las entidades que más ha trabajado por esta iniciativa en el país y en Estados Unidos, reconoce que hay desgaste entre algunos sectores empresariales. Gómez asegura que aunque se han desplegado grandes esfuerzos -desde el sector privado y el Gobierno- para convencer a los congresistas estadounidenses de las bondades del acuerdo, éste sigue atrapado en los temas de política doméstica. Para el dirigente empresarial, este ha sido quizá el proceso en el que se ha visto mayor cohesión entre los sectores público y privado; y quizá por ello, la mayoría de quienes lo ‘empujan’ no quieren darse por vencidos y esperan que el próximo año entre a ser contemplado por los legisladores de Estados Unidos. El ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata, considera que un año después, el Gobierno no se da por vencido y seguirá trabajando por lograr la aprobación del TLC, pues hoy ve con mayor claridad la ‘ventana de oportunidad’ para que la iniciativa sea analizada en el Congreso de E.U. Según Plata, cerca del 10 por ciento de los congresistas estadounidenses ya han venido al país y han confirmado, de primera mano, los cambios que se han dado en materia política y social. Esto, en su opinión, permitirá garantizar un voto a favor del TLC a partir de febrero próximo, cuando se reanudará la actividad legislativa. LAS CUENTAS PARA LOGRAR LA APROBACIÓN Si bien los congresistas demócratas están mostrando los dientes al TLC de Colombia, en el pasado han votado a favor de acuerdos comerciales. Solamente uno de los 24 demócratas de la Comisión de Medios y Arbitrios de la Cámara, encargada del tema, ha votado siempre en contra de proyectos de liberalización del comercio. Del total de congresistas demócratas del Comité, 38 por ciento han dicho que sí a los TLC cuando consideran que atienden asuntos sociales de los países. Justamente, durante el año que ha pasado tras la firma del TLC de Colombia se hicieron cambios al texto del tratado para incluir las preocupaciones laborales y sobre acceso a medicamentos que manifestaron los demócratas. En un análisis del economista Mac Destler sobre la política comercial de los Estados Unidos después de que los demócratas alcanzaron la mayoría en el Congreso, nueve congresistas consideran que para votar a favor en las discusiones sobre los diferentes tratados deben permitir la presencia de temas sociales en sus discusiones. Mientras que uno solo, John Tanner, tiene una percepción siempre favorable sobre los tratados de libre comercio. De otro lado, ocho parlamentarios manejan una posición intermedia, es decir, que existen las mismas probabilidades de que voten a favor o en contra en las discusiones acerca de tratados comerciales. Finalmente, seis de los congresistas consideran que los tratados comerciales no son convenientes para E.U. Bill Pascrell es el congresista que nunca ha votado afirmativamente tratado alguno. En el primer paso, Colombia tendrá que tener en cuenta la decisión de congresistas como la presidente de la Cámara, Nancy Pelosi; Charles Rangel y Sander Levin, líderes en el Comité de Medios y Arbitrios, pues son considerados como altamente influyentes en las votaciones acerca de temas comerciales. Según el estudio, Pelosi y Levin han estado de acuerdo con seis (75 por ciento) de los ocho tratados comerciales discutidos desde 1993. Mientras que Rangel reporta cinco votaciones positivas (62,5 por ciento). 218 votos a favor en la Cámara necesitará el tratado colombiano para su aprobación en E.U.

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