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El TLC y el futuro

El sector agropecuario está siendo atacado en varios frentes, curiosamente cuando el Gobierno -representado por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural- y el sector privado -por los gremios de la producción- están buscando y logrando un entendimiento básico respecto a lo que es y debe ser la política del sector, tanto a corto como a largo plazo. Juntos ya han identificado diez grupos de productos con potencial exportador, además de su complemento, es decir la infraestructura de transporte, la ciencia, la tecnología, la educación, el crédito y la biotecnología.

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mayo 08 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-08

Se obtuvieron los principales aspectos para desarrollar un TLC, y puedo señalar algunos positivos como el logro de un capítulo en materia sanitaria y fitosanitaria que garantiza en parte el acceso real de productos agrícolas al mercado de Estados Unidos. En la mayoría de los casos se lograron equilibrios internos entre los agentes del mercado, evitando favorecer unos eslabones de la cadena a costa de otros. Colombia logró mantener el statu quo respecto a lo obtenido en el Atpdea para las flores y otros productos de exportación del ámbito del sector agropecuario, y no se concedieron patentes para segundo uso, ni para productos de conocimiento universal. En cuanto a aspectos negativos, no se obtuvo ninguno de los instrumentos propuestos por el sector privado y ofrecidos por el Gobierno para contrarrestar las distorsiones por ayudas internas otorgadas a los productores de E.U., las concesiones en bienes sensibles fueron más allá de lo previsto y en algunos casos fueron superiores a las otorgadas por Perú, se aceptaron exclusiones a los Estados Unidos en el caso del azúcar y en las compras estatales en agricultura, sin que el país hubiese obtenido nada a cambio. Y el país se obliga a hacer sus mejores esfuerzos en el patentado de plantas, sin límite de tiempo, arriesgando los derechos del agricultor y del fitomejorador. Ahora tenemos que pensar en el futuro. El Gobierno deberá implementar con el sector privado el programa “Agro ingreso seguro” para minimizar el impacto para los productores más afectados en productos sensibles como el arroz, el maíz, la soya, el fríjol, el trigo y la cebada. Adicional a lo anterior, es prioritario consolidar internamente la institucionalidad respectiva para que el capítulo sanitario y fitosanitario pueda ser utilizado, para atraer nuevas inversiones y para fomentar la transición de cultivos hacia las exportaciones. A pesar de las duras condiciones impuestas a la actividad agropecuaria como resultado de las negociaciones del TLC, considero que si el Gobierno cumple los compromisos adquiridos con el sector privado, el impacto del acuerdo será manejable en el corto plazo, habrá una oportunidad de recomposición, y el aparato productivo agropecuario deberá transformarse en el mediano y largo plazo. El Gobierno y el sector privado continuarán trabajando para que el sector agropecuario sea rentable, logre estimular mayores inversiones, crecimiento, conservación y generación de empleo. Además de lo anterior, el acuerdo negociado con los Estados Unidos le significó al sector agropecuario la oportunidad de darse a conocer como un sector con sus debilidades y sus fortalezas, y con un gran potencial para el desarrollo económico, social y político equilibrado en el país. Y finalmente todos entendieron que para que Colombia sea viable y sostenible, se debe apoyar al sector agropecuario. * Columna de la Fundación Buen Gobierno. Presidente de la SAC "Si el Gobierno cumple los compromisos adquiridos con el sector privado, el impacto del acuerdo será manejable”.

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