El TLC es una gran oportunidad

He leído con detenimiento la columna de opinión del Sacerdote Jesuita Carlos Novoa, publicada en el diario que usted dirige el pasado 27 de abril y la cual se titulaba “EL TLC o la gran quiebra nacional”

POR:
mayo 12 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-12

De la manera más respetuosa considero pobres y sesgados los argumentos y planteamientos que el sacerdote Novoa hacía en su columna. Pues como empresario y como colombiano considero que el TLC es una oportunidad para que el país piense, proyecte y actúe en grande. A continuación expongo el porqué los planteamientos que se exponen en dicha Columna son pobres y sesgados: Son pobres, porque: 1. Desconoce que el convenio comercial con E.U., fue celebrado, en representación de Colombia, por los eminentes economistas y juristas, Jorge Humberto Botero, Andrés Felipe Arias y Hernando José Gómez, que actuaron con gran inteligencia y patriotismo, dentro de lo posible en un contrato bilateral, en defensa de los intereses de nuestro pueblo. Así lo hemos reconocido públicamente casi todos los industriales y agricultores del país. 2. Ignora que Estados Unidos, contraparte del tratado, nos está entregando un potencial de 300 millones de compradores con alto poder adquisitivo. 3. Desconoce la protección obtenida para nuestra Patria por los negociadores, con altas barreras arancelarias y con bajos contingentes de obligatoria adquisición en subastas libres, que ajustaran sus precios hasta equilibrarlos con los del mercado nacional. 4. Ignora que esas barreras arancelarias, estarán vigentes por 19 años para proteger el arroz, y por 18 para proteger la avicultura, proporcionando un tiempo más que suficiente para que los productores nacionales, implementen nuevas tecnologías, que los harán ampliamente competitivos. Son sesgadas, porque: 1. Se preocupa solamente por el posible detrimento que pudieren sufrir algunos empresarios ineficientes, y no por los amplios beneficios que recibirá el pueblo consumidor, con productos de mejor calidad y a precios menores, como consecuencia de una libre competencia. 2. Sólo piensa en los productos que los gringos nos puedan vender, y no en los que de aquí podremos enviarles, como resultado de las nuevas inversiones nacionales y extranjeras, que se harán en Colombia, para aprovechar el mercado de 300 millones de nuevos compradores. 3. Interpreta que nuestra clase de menos recursos, que él denomina mayorías excluidas, sólo podrá salir de la pobreza atacando a los empresarios, que denomina minorías poderosas, y no con el desarrollo económico, y con el mayor empleo, que ellos y los nuevos inversionistas , atraídos por la apertura de un nuevo mercado, brindarán en Colombia. Sobrada razón tuvo el presidente Alvaro Uribe Vélez, citado por el Padre Novoa, cuando en su alocución televisada a todo el país el lunes 27 de febrero de 2006, hizo una férrea defensa del TLC, y de los resultados obtenidos por el equipo negociador, afirmando: “El TLC es una oportunidad para que el país piense en grande, proyecte en grande, actué en grande”. Invito al ilustre Sacerdote Jesuita Carlos Novoa, profesor universitario, para que piense proyecte y actué en la misma forma. Manuel Suso Cárdenas, Agroindustrial- Arrocero " Como empresario y como colombiano considero que el TLC es una oportunidad para que el país piense, proyecte y actúe en grande”.

Siga bajando para encontrar más contenido