Tony Bennett: 80 años y sigue tan campante

“Pienso que la música pop de hoy es como trabajar con plomo, y yo estoy en el negocio de la plata” (el metal), dijo hace muchos años Anthony Dominick Benedetto, quien cumplió el pasado 3 de agosto 80 años, hablando del porqué se ha sostenido.

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agosto 22 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-22

“Mucho de lo que hacen estos artistas , no suena auténtico, no suena real. Es tan sólo un ejercicio mecánico”. Duras palabras de quien tiene por qué saber de lo que habla. Tony Bennett ha sido anunciado como el recipiente del ‘Century Award’ (Premio del Siglo) que entrega todos los años la más importante revista de la industria fonográfica, el semanario Billboard. Es un reconocimiento a los logros creativos de un artista que se inauguró hace 10 años entregando el galardón al guitarrista Carlos Santana. Nada mal para este hombre nacido en Nueva York, y que hace casi 60 años comenzó a cantar profesionalmente y sigue hoy cosechando éxitos. Empezó a trabajar en clubes de jazz cuando aún era un adolescente haciendo su bachillerato con su nombre verdadero mezclando en su repertorio canciones de autores como Johnny Mercer, Cole Porter, Harold Arlen, los Hermanos Gershwin, logrando generar a comienzos de los años 40 una devoción poco común entre los asistentes a los sitios nocturnos. Era por aquello de cantar con sinceridad, con una natural pasión que además hacía parecer fácil subir a un escenario y entregar canciones. Cumplido el servicio militar, donde cantó con las bandas del ejército, se lanzó como profesional. Luchó por un reconocimiento en el competido campo del jazz y logró imponer ese estilo familiar, íntimo que generaba cada vez más entre sus seguidores el no frecuente pedido de repetir canciones, noche tras noche. En 1949 le llegó su gran oportunidad cuando el comediante Bob Hope lo invitó al escenario del Teatro Paramount de Nueva York para acompañarlo en una temporada. Lo presentó como Tony Bennett, nombre que le sonó mejor que ‘Joe Bari’, como se estaba haciendo llamar por esos días. Beacause Of You, April In Paris, Cold, Cold Heart y One For My Baby balancean sus presentaciones entre la balada melosa propia de los clubes nocturnos y los temas más completos que prefería -que le representan sus primeros éxitos radiales y en el disco. A mediados de los 50 arrasó el rock and roll y Bennett inteligentemente se mantuvo alejado del fenómeno consolidándose en lo suyo, hasta el punto de lograr en 1957 un Top 10 en listas gringas con In The Middle Of An Island. En 1962 graba I Left My Heart In San Francisco que sin haber sido su mayor éxito en listas, lo consagra definitivamente. La vieja canción sufre una adaptación más moderna que en la cálida interpretación de Bennett, finalmente le ganan sus dos primeros Premios Grammy, el más prestigioso de la industria fonográfica. En los años 70 alejado un tanto de la locura del estrellato empieza a desarrollar nuevos talentos. En los 90, ganó varias veces más Grammys por discos como Perfectly Frank dedicado a las canciones de Sinatra y el Unplugged, su desconectado que de hecho fue un homenaje a su talento de parte del muy contemporáneo canal de televisión musical MTV. Fue entonces en 1993 cuando tuve la oportunidad de entrevistarlo. Con 60 y tantos años abordo, pude charlar más que entrevistar al personaje. Habló de lo divino y lo humano, su familia, su música, la de los demás, y su creciente interés por la pintura produciendo obras que la crítica elogia. Al final quedó la sensación de un hombre que sabe perfectamente bien que es figura, pero que igualmente entiende que el estrellato es un accidente histórico y vale más su persona como tal. Uno pensaría que no tiene necesidad de hacer más que recostarse en la mecedora con sus nietos correteando a su alrededor. Pero no. No Tony Bennett. En un mes aparece un nuevo disco titulado Duets/An American Classic. El es un clásico americano cantando como está tan de moda clásicos de la música americana. Los dúos los hace con personalidades como el muy visible Bono de U2 (‘no se pierde la corrida de un catre’…), el ex Beatle Paul McCartney, James Taylor, Stevie Wonder, Annie Lennox, Carlos Santana (quien con seguridad sólo aportará su distintiva guitarra), entre otros. En resumen, un prodigioso año para el aterciopelado barítono que es muy solicitado para giras, recibir premios y grabar discos. Periodista "En los años 70 alejado un tanto de la locura del estrellato empieza a desarrollar nuevos talentos”.

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