Tortícolis: que no sea un dolor de cabeza

Ese molesto dolor que puede presentarse en el cuello, que impide girar la cabeza y que los especialistas llaman tortícolis,es más común de lo que pueda creerse.

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enero 09 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-09

Se trata de un tipo de distonía muscular (contracciones sostenidas) y que se manifiesta por el endurecimiento de los músculos del cuello y que puede presentarse de manera súbita o poco a poco. Lo más habitual es que el dolor vaya cediendo a medida que los músculos afectados se relajan, aunque hay algunos tipos de tortícolis que obedecen a causas más serias. Casi toda la población adulta ha padecido episodios de tortícolis alguna vez en su vida. Lo más común es que esto se produzca por malas posturas, sobrecargas musculares, traumas o desequilibrios musculares, pero también puede deberse a alteraciones en la columna vertebral, a una lesión congénita, a una infección bacteriana o viral o, incluso, por un estado de ansiedad generalizado. Accidentes automovilísticos leves en los que un vehículo es alcanzado por detrás por otro pueden provocar ‘latigazos’ que hacen que los músculos del cuello de los desprevenidos ocupantes del primer auto, se contraigan exageradamente para proteger la columna provocando tortícolis severas en ocasiones de larga duración y de difícil rehabilitación. La postura que identifica al afectado de tortícolis es la de la cabeza inclinada hacia un lado, así como una posición extraña del mentón, fruto de la irritación de los nervios a nivel de la columna cervical. La mayoría de los casos de tortícolis se puede tratar con procedimientos simples: aplicación de calor en la zona afectada, masajes para rebajar la contractura y fármacos relajantes si el proceso inflamatorio se alarga durante más de tres días. En el caso de las congénitas se requiere de procedimientos más complejos, que pueden incluir la aplicación de relajantes musculares que actúan bloqueando el sistema nervioso, o de toxina botulínica, además de intervenciones quirúrgicas para alargar músculos o para desconectar los nervios que producen su contracción. FUENTE: EFE REPORTAJES ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE MEDICINA FISICA Y REHABILITACION. El consejo: buenas posturas La médica fisiatra, Olga Lucía Estrada, de la Asociación Colombiana de Medicina Física y Rehabilitación, recomienda una serie de pasos para evitar molestias en el cuello. Buena postura al sentarse. La espalda debe estar siempre recta, apoyada en el espaldar de la silla y los pies bien apoyados en el suelo. Usar el asiento del carro adecuado. Este debe ser firme y la clave es que no se hunda demasiado. El cuerpo debe descansar en su totalidad sobre el acolchado y su postura o distancia del volante y de los frenos y el acelerador deben ser acordes con la estatura para evitar incomodidad para conducir. Cama cómoda y buen colchón. Es necesario que sea firme. La mejor postura para que el cuerpo verdaderamente descanse y se relaje es la de ubicarse de lado, con las piernas dobladas, y formando una S con el cuerpo. No permanecer sentado mucho tiempo. Es indispensable hacer pausas: levantarse, doblar las piernas, girar el cuello y estirar los brazos. Cuidado con objetos pesados. Cuando deba hacerlo, asegúrese de flexionar las rodillas y mantener siempre la espalda recta. EMIMEN

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