‘Trabajaremos para que el proceso de paz sea transparente’

Transparencia por Colombia celebrará su aniversario con un seminario en el que planteará los compromisos a futuro de este movimiento.

Elisabeth Ungar, directora de Transparencia por Colombia.

Juan Manuel Vargas/Portafolio

Elisabeth Ungar, directora de Transparencia por Colombia.

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septiembre 05 de 2013 - 12:23 a.m.
2013-09-05

Transparencia por Colombia nació después del escándalo del Proceso 8.000, en el que se evidenció la penetración de la mafia en la política, como un esfuerzo de la sociedad civil para luchar contra la corrupción.

Hoy celebrará sus 15 años con un acto académico que contará con la presencia de la representante del movimiento a nivel internacional, Huguette Labelle.

En ese acto en el que especialistas disertarán sobre paz y lucha contra la corrupción, la directora ejecutiva de la entidad en el país, Elisabeth Ungar planteará sus próximos desafíos: una campaña contra la corrupción cotidiana e incidir para que haya transparencia en los posibles acuerdos con las Farc y el ELN, lo mismo que en las inversiones que vendrían con el posconflicto.

¿Cómo ejercen ustedes la transparencia, como institución?

Todo lo que Transparencia por Colombia hace está en su página web. Además, los directivos hacen una declaración de riesgos de conflicto de intereses, que cualquiera puede solicitar, porque lo que les pedimos a los funcionarios lo practicamos en casa. También publicamos de dónde provienen y en qué gastamos los recursos.

¿Cómo sobreviven, dentro de la crisis de financiación que viven las ONG?

Nos financiamos con cooperación de distintos países, de algunos donantes y con venta de servicios al sector público.

¿Qué han logrado en estos 15 años?

A nivel institucional, nos hemos posicionado como la organización por excelencia en la lucha contra la corrupción y por la transparencia en el país.

¿Esa lucha ha dado frutos?

A pesar de los esfuerzos de la sociedad civil y el Estado –porque hay que reconocer esos esfuerzos–, se siguen presentando fenómenos de corrupción muy complejos tanto en el mismo Estado como en el sector privado y la ciudadanía.

Pero Colombia hoy tiene mecanismos de participación ciudadana y de rendición de cuentas, lo mismo que un acervo normativo bastante bueno para combatir la corrupción, si bien muchas normas no se cumplen.

¿Por qué no se cumplen?

Hay negligencia, ineficiencia del Estado, impunidad e incluso corrupción en la justicia.

¿Cuántos contralores y procuradores fueron condenados y han estado en la cárcel por no cumplir con sus funciones o por actos corruptos? Eso es muy grave porque los ciudadanos empiezan a sentir que no hay nada que hacer.

¿Qué retos se plantean en su aniversario?

Queremos que la ciudadanía se movilice y para esto es necesario que se entienda que la corrupción no es un problema solo de los políticos y el Estado, porque cuando se roban la plata los más afectados son los sectores más vulnerables de la sociedad.

Nuestro segundo reto es aportarle al proceso de paz haciéndoles seguimiento a los acuerdos y exigiendo que estos sean transparentes, que haya participación ciudadana.

Fuera de eso, en el posconflicto se van a destinar muchos recursos del erario y de cooperación, y hay que velar porque sean bien usados.

¿Cómo estamos en cuanto a corrupción en el sector privado?

El sector privado es corresponsable de la corrupción. Existe la creencia de que si no se soborna no se hacen negocios, pero ¿por qué no se comprometen los empresarios a no sobornar, a denunciar cuando les piden comisiones y a exigir sanciones para los responsables?

A veces hay dilemas éticos.

Por ejemplo, si uno está en urgencias con la mamá, solo hay una camilla y se tiene a un médico amigo al cual acudir. Si eso es corrupción, ¿cómo actuar?

Cualquiera de nosotros en esas condiciones llamaría al médico amigo, pero es una aberración que la vida de una persona dependa de un tráfico de influencias. La tolerancia con esto cada vez se tiene que estrechar más, porque hoy en día es muy elástica.

CAMPAÑA CONTRA LA CORRUPCIÓN EN LA VIDA COTIDIANA

A partir de octubre, Transparencia por Colombia lanzarán una campaña en la que cuestionará a la gente, de manera anónima y a través de redes sociales, por formas de corrupción cotidiana.

Por ejemplo, a los menores de 18 años les preguntarán si han falsificado su documento de identidad para poderse ir de rumba, si han hecho copialina o falsificado firmas de sus padres en excusas por no haber ido a clase. También, si han visto a su papá pagarle a un policía para que este no le cobre una multa de tránsito.

“Por ahí empieza la corrupción y muchos padres cohonestan esto.

El paso siguiente es falsificar un documento público para cualquier cosa”, anota Elisabeth Ungar.

También, la entidad se reunirá en los próximos días con los promotores de la ‘silla vacía’ en el Congreso, para que cuando un senador o representante sea condenado por corrupción, su partido pierda la curul. Ungar confía en que la aprobarán, pero dice que dependerá de la presión ciudadana.

Néstor Alonso López

Redacción de Portafolio

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