‘Ni traicioné a Santos, ni él me traicionó’: Morelli

En dos semanas que le quedan, la Contralora General tratará de sacar los fallos de procesos como el de la concesión Bogotá-Girardot, la Disan del Ejército, Fondelibertad y Curvaradó-Jiguamiandó.

Sandra Morelli, contralora General de la República.

Mauricio Moreno/Portafolio

Sandra Morelli, contralora General de la República.

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agosto 18 de 2014 - 11:22 p.m.
2014-08-18

Entre esta y la próxima semana la Contraloría General de la República (CGR) apurará el paso para sacar adelante asuntos cruciales antes de culminar la administración de Sandra Morelli.
Entre ellos están el fallo en segunda instancia sobre la Concesión Bogotá-Girardot y la indagación por la concentración de los contratos de chance en el país, así como las investigaciones sobre la Dirección de Sanidad de las Fuerzas Militares (Disan), Fondelibertad, el caso Jiguamiandó-Curvaradó y el supuesto desgreño de 35.000 millones de pesos en vacunas contra la gripa AH1N1 que se le vencieron al Ministerio de Salud.
En el caso de la Disan, el detrimento, según la CGR, sería por 162.000 millones de pesos; en la Concesión Bogotá-Girardot, de 8.924 millones, y en Fondelibertad le imputaron cargos a su exdirector por pago indebido de 127 millones. El caso Curvaradó-Jiguamiandó tiene que ver con el desembolso de créditos del Banco Agrario cercanos a los 8.000 millones de pesos para sembrados de palma que terminaron desplazando a los lugareños.
Estos procesos figuran en el balance que hizo Morelli, quien entrega el cargo el 31 de agosto. La funcionaria indicó que en su periodo se recuperaron o se evitó que se perdieran 24 billones de pesos. “Ahí no están 18 billones de pesos que devolvieron de infraestructura en telecomunicaciones”.
Según sus estadísticas, esta gestión superó en 199 por ciento la de su antecesor, Julio César Turbay Quintero, en cuanto a procesos manejados y en 354 por ciento en montos recuperados (ver gráfico). Los casos que quedan abiertos para el sucesor suman 14 billones de pesos.
 

MÁS QUE CIFRAS 
La última parte de la administración Morelli se caracterizó por un fuerte rifirrafe con la Fiscalía –y directamente con el fiscal Eduardo Montealegre– que anunció que pedirá la imputación de cargos y cárcel para ella por celebración indebida de contratos. También, la Contaduría Nacional le ha cuestionado los gastos por el alquiler de la sede actual de la Contraloría, la fiesta de aniversario y el costeo de gasolina para un carro en el que se transporta su familia. El jueves pasado, también el presidente Santos dijo que los controles de advertencia han tenido un efecto “nefasto” y que hay que modificar los órganos de control.
Pero Morelli aduce que los 1.122 controles de advertencia al Gobierno, por 15 billones de pesos, “si no los hubiéramos hecho se habría perdido mucha plata y más tarde los ministros se habrían visto en problemas”.
Santos fue apoyado por el expresidente Uribe y luego este lo tachó de traidor. A su vez Santos la apoyó a usted. ¿Se siente en la misma posición que él?
Yo no lo traicioné ni él me tricionó, porque ni él esperaba que yo no hiciera mi control, ni yo que él sonriera cada vez que yo hacía un control de advertencia.
¿De dónde nace entonces el malentendido?
Hay muchos ministros que van y se quejan, le echan la culpa a la Contraloría por no aceptar que no hicieron la tarea y él quedó con la preocupación de que la Contraloría le había complicado su administración.
¿Qué piensa de terminar cuestionada?
No es el mejor final y lo lamento por el trabajo que hicimos y por mi familia. Pero la verdad sobre lo que se hizo es tan de a puño, que pasa como cuando se discutía si la Tierra era plana o redonda, o si se movía o no.
¿Qué va a hacer después del 31 de agosto?
Antes, pensaba hacer un alto en el camino, salir del país y dedicarme por ejemplo al arbitraje internacional, algo que no tuviera que ver con Colombia. Pero ahora lo que toca es seguir defendiéndome en todos los procesos que tengo.

 

UN  RELEVO CONTROVERSIAL, CON TRES CANDIDATOS EN CONTIENDA
Se espera que esta tarde el Congreso resuelva quién será el reemplazo de la contralora Morelli, tras una controversial campaña que ha involucrado una puja de altos poderes.
La contienda es entre el exprocurador Edgardo Maya Villazón, el exmagistrado del Consejo Nacional Electoral Gilberto Rondón y el excogresista Carlos Ardila Ballesteros. Sin embargo, hasta ahora las cábalas ponen a los dos primeros como los de mayor opción por los apoyos públicos que han recibido y que han puesto en contradicción al propio presidente Santos (quien a poya a Maya) y al expresidente César Gaviria (que apoya a Rondón). Este último también estaría siendo respaldado por el procurador Alejandro Ordoñez.
“Esta contienda no me sorprende, además de que sirve para que ‘empeloten’ a los candidatos, lo que es sano. Lo que sí habría que exigir es que cuando el elegido se siente acá se le olvide su partido y actúe como funcionario público que tiene la función de controlar, independiente de a quién sea”, opina por su parte la actual Contralora General.