La transición demográfica

Uno de los objetivos más importantes del quehacer demográfico es conocer la dinámica poblacional en aspectos como su estructura, su comportamiento reproductivo y de mortalidad, movilidad y fuerza laboral, entre otros.

POR:
septiembre 27 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-09-27

Este comportamiento poblacional presente y futuro permite definir políticas públicas encaminadas a mitigar impactos como el envejecimiento o la fecundidad adolescente, al igual que prever las demandas de vivienda, educación, salud, recreación y demás servicios que permitan mejorar el bienestar general de la población. 1985 -2020 Durante este periodo la tasa de crecimiento va en permanente descenso, lo cual se explica por la reducción de la fecundidad y la mortalidad, combinado con la migración internacional. En el censo del 1985 la población del país llegaba a cerca de 32 millones de habitantes. 26 años después, es decir, en el 2011, el incremento en términos absolutos fue de 14 millones de personas, representando un aumento de casi 39 por ciento en el periodo. La tasa de crecimiento se ubicaba alrededor de 2 por ciento. En la actualidad esa tasa se ha reducido a 1,2 por ciento, ritmo de crecimiento que determina hacia el año 2020 una población de 50'900.000 mil personas, con una tasa de crecimiento de 1,1 por ciento anual. Colombia se encuentra inmersa en un proceso de transición demográfica, el cual consiste en que una población en un periodo largo pasa de altas a bajas tasas de fecundidad y mortalidad. Este comportamiento está asociado a los patrones de desarrollo económico social más modernas. Adicionalmente, el proceso de transición demográfica viene acompañado de cambios en el nivel de urbanización, incremento del envejecimiento, inserción de la mujer en el mercado laboral y disminución del tamaño de los hogares (5,9 personas por hogar en 1973 a 3,7 en el 2011). Considerando los cambios en la estructura poblacional, para el periodo 2005 - 2020 se espera una disminución en la participación de los grupos menores de 20 años, como producto de la reducción de los niveles de fecundidad y se advierte un desgaste de las cohortes masculinas entre los 20 y los 45 años, como resultado de la sobremortalidad masculina, explicada por los roles laborales del hombre, además de factores asociados con la violencia. También se aprecia un mayor envejecimiento, como resultado de la reducción de la mortalidad que incrementa la esperanza de vida. Este proceso de envejecimiento es un factor de gran relevancia en la formulación de políticas públicas, dado que no es lo mismo planear para una población joven, madura o vieja. Para ver en cuál de estos "estados" se encuentra Colombia, se estima el Índice de Fiz, el cual permite clasificar a la población en una de estas tres categorías. De acuerdo con este indicador, Colombia se considera una población madura, estado que se mantiene hasta el 2020, lo que define nuevos paradigmas en seguridad social, salud y pensiones, y en consecuencia, mejoras en su viabilidad financiera. Adicional a este proceso demográfico, denominado primera transición, el país está avanzando hacia una segunda, que define nuevos factores de vulnerabilidad, dado que genera transformaciones profundas en materia de nupcialidad, del calendario de la fecundidad y de formación, consolidación y estructuración a largo plazo de los arreglos familiares. El Censo 2005, al compararlo con el de 1993, evidenció algunos de estos factores como: incremento de la proporción de solteros (40,5 por ciento a 45,1 por ciento); de las uniones libres (20,8 por ciento a 23 por ciento); de los separados-divorciados (4,7 por ciento a 4,9 por ciento). Igualmente, por la mayor inserción de la mujer en la fuerza laboral y la educación superior se aplaza la tenencia del primer hijo, así como se amplía el intervalo de ocurrencia de un nuevo hijo. Bono Demográfico El Bono Demográfico analiza la evolución de la relación de dependencia demográfica entre la población económicamente activa y la no activa. Durante este periodo hay menor cantidad de población dependiente, sobre todo adultos mayores y en consecuencia, es la oportunidad para que los Estados inviertan en combatir la pobreza, en vista de que aumentan las posibilidades de ahorro y, de inversión en el crecimiento económico. En Colombia, en 1985, la relación de dependencia demográfica indicaba que por cada 100 personas en edad productiva existían 70 personas dependientes. Hacia el 2005 esta relación bajó a 60 personas y, se espera que en el año 2020 existan 51 personas dependientes por cada 100 personas en edad productiva. Esta tendencia indica que continuará descendiendo y se espera que hacia el año 2023 termine para Colombia la Ventana de Oportunidades o Bono Demográfico, dado que la relación de dependencia demográfica aumentará de nuevo y, por lo tanto, generará nuevas demandas de recursos en salud y seguridad económica. Es decir, tenemos un periodo de gracia de 12 años, en el cual si no avanzamos socialmente, los costos, luego del 2023, se incrementarán significativamente durante este periodo. En conclusión, durante este periodo hay una extraordinaria oportunidad para que el país avance en la erradicación de la pobreza y la indigencia, y se construya una estructura social y económica más equitativa. Esto, a través de mejores políticas de empleo e ingresos; mayor equidad de género; mejor uso de los recursos naturales y mayores esfuerzos en la conservación ambiental y ampliación de cobertura de los programas sociales, entre otros.HELGON

Siga bajando para encontrar más contenido