‘Transparencia y reglas claras en licitaciones’

Esta solicitud está consignada en la primera Encuesta de Percepción Sectorial de este sector empresarial, que se dará a conocer en el 10 Congreso Nacional de la Infraestructura, que se llevará a cabo del 20 al 22 de noviembre en Cartagena.

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noviembre 21 de 2013 - 09:06 p.m.
2013-11-21

Mayor transparencia en la contratación de obras públicas, que se eliminen las reglas de participación restrictiva que existen en las licitaciones o concursos de méritos para adjudicarlas y una adecuada planeación de los proyectos son las solicitudes más relevantes que hicieron los constructores, consultores y concesionarios al Gobierno Nacional, en una encuesta de percepción sectorial que adelantó la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), con el apoyo del Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), entre 543 empresas que tienen que ver con la infraestructura, de un universo base de 1.699.

Por ejemplo, las reglas de participación restrictivas, tanto constructores como consultores, las señalan entre los inconvenientes, con el 26 y 27%, respectivamente, a la hora de querer participar en las licitaciones.

En el caso de los primeros, esto es porque se les pide un cupo de crédito para presentarse, con el cual respalden el 70 u 80% del valor total del proyecto.

“El inconveniente que tienen es que el Ejecutivo tiende a abrir estas ofertas de forma seguida y cada vez que sacan una carta de cupo de crédito en un banco, su capacidad de endeudamiento se reduce y para cada licitación que se presenten deben llevar una nota de esas. Entonces, llega el momento en que, pese a que estén en capacidad de participar y de ejecutar la obra, no cuentan con ese respaldo, aunque tengan el dinero”, señala Ana Carolina Ramírez Pineda, directora de Asuntos Económicos de la CCI.

Para la Cámara, en vez de restringir la pluralidad oferente, a través de esas herramientas, que no dan garantías al Estado sobre la suficiente capacidad de una compañía para desarrollar una obra, debería evaluar otras alternativas preventivas.

“Por eso, al Gobierno debería interesarle más saber cómo se financian las empresas y qué  tan sostenibles son. Esto se puede hallar en el balance de las compañías, en donde se logra establecer que tan volátil es el ingreso, la rentabilidad, la capacidad de generación de utilidades, lo cual permite hacer un filtro más acertado de la realidad de las firmas que se presentan para desarrollar una obra de infraestructura en Colombia”, observa Ramírez.

Otro de los problemas que afectan las licitaciones o los concursos de méritos en el país es la inadecuada planeación de los proyectos. Así lo indicó el 26% de los concesionarios consultados, los cuales hacen énfasis en ese aspecto, porque una adecuada planeación es lo que permite tener una información suficiente para poder hacer una asignación de riesgo a quien esté en la mejor capacidad de administrarlo.

OTRAS DETERMINANTES

La encuesta también indagó sobre los requisitos financieros que, a juicio de estos actores, impiden que haya pluralidad de oferentes. Entre los constructores, fue el 23%, mientras que en los consultores, es la de experiencia con un 27%.

Entre tanto, el 26% de los concesionarios encuestados estiman que lo que más influye son los requisitos financieros, porque esta variable es la que recoge todos los problemas de asignación de riesgo, porque entre más expuesto sea un proyecto más costosa será su financiación.

En términos generales, para los tres grupos, los requisitos financieros y de experiencia son una preocupación central, porque en muchos casos estos no guardan relación con el sector ni con el tipo de planes.

Por otro lado, a la hora de ejecutar una obra, los principales obstáculos que observan los constructores es la demora en los pagos con el 23%, seguido de la corrupción con el 20% y los impuestos y sobretasa, 15%.

Para  los concesionarios, el principal problema son los impuestos y sobretasas con el 23%, seguido por la corrupción, 17%; y el orden público, 16%.

Sobre los factores que más inciden para la ejecución eficiente de las obras civiles en Colombia, la gestión de predios es lo que más pesa, con el 25% para los constructores y 32% para los concesionarios. Sigue el trámite de licencias ambientales, con el 25%, en el caso de los primeros, y 26% para los segundos. Están también en términos de importancia, los inconvenientes legales, con el 20% para los constructores y las consultas con las comunidades, con un 16%, para los mismos y 18% para concesionarios.

A estos problemas se suman la interferencia de redes de servicios, que han sido históricos y han impedido el desarrollo eficiente de las obras de infraestructura y que, además, la CCI ha identificado como cuellos de botella del sector.

CAPACITACIÓN Y OFERTA EDUCATIVA

El estudio abordó también las políticas o medidas tomadas por los empresarios del sector para capacitar a sus empleados en nuevas tecnologías y buenas prácticas corporativas, y  los resultados arrojaron que cerca del 70% de las firmas cuentan con planes de formación.

Los mayores porcentajes de empresas que ofrecen esta alternativa a sus trabajadores son los concesionarios y proveedores, con un 91 y 86%, respectivamente.

La principal razón que aducen los industriales para poner en práctica estas estrategias son las buenas prácticas corporativas, porque permiten a la entidad, además de obtener beneficios directos en la mejora de las destrezas y habilidades de su personal, fortalecer la relación con estos, algo que tiene un impacto sobre la moral y el compromiso de los operarios con la compañía y en una mejor imagen de esta, entre otros aspectos.

Le siguen en importancia, reducir la accidentalidad, la actualización tecnológica y mejorar la rentabilidad de las empresas.

Sobre la oferta, las empresas tienen convenios para capacitar a sus empleados, en el 50% con  el Sena, en un 15% con otras entidades de educación superior, y el restante 35% cuenta con alianzas con otro tipo de organizaciones como aseguradoras de riesgos profesionales, cajas de compensación y otras de carácter privado. 

PANORAMA ECONÓMICO

Las empresas del sector de la infraestructura, en términos generales, son optimistas con el desenvolvimiento económico de Colombia y esperan un buen comportamiento de este renglón en el presente año, así lo estimó el 63% de los constructores que consideran que la situación económica del país va a estar mejor, mientras que el 29% de los concesionarios consideran que la economía al final del año va a desmejorar con respecto al 2012. A pesar de estas diferencias, todos los actores consultados coinciden en que el 2013 va a ser un mejor año para la economía colombiana.

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