Transportadores se reúnen con el Distrito

El sistema cumplió este lunes con la movilidad de miles de pasajeros. Continúa la protesta

El SITP  tuvo un incremento en su demanda.

Néstor Gómez

El SITP tuvo un incremento en su demanda.

Finanzas
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octubre 21 de 2014 - 02:34 p.m.
2014-10-21

El alcalde Gustavo Petro y los transportadores se reúnen para buscar una salida a la crisis que tiene a cerca de 1.700 buses fuera de las vías de Bogotá al día, con la condición de que no se obstruyan vías de importancia para la circulación del tráfico.

La mañana de este martes, la escasez de servicio volvió a afectar sectores como Ciudad Bolívar, Bosa y Fontibón. Las personas esperaban hasta una hora para conseguir un bus que los acercara a una estación de TransMilenio.

El paro de los pequeños transportadores de Bogotá, agrupados en Apetrans, se convirtió este lunes en una gran prueba de fuego para los buses azules del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP).

Ante la parálisis del servicio tradicional –debido a la protesta por el pico y placa decretado por el alcalde Gustavo Petro–, la flota del SITP tuvo a su cargo la movilidad de miles de pasajeros. Y el balance indica que el sistema cumplió con el desafío.

De acuerdo con las cifras oficiales, los buses azules tuvieron un incremento en su demanda, algo inédito si se tiene en cuenta que, por lo general, una buena parte de las rutas circula vacía.

Este lunes, no obstante, ese panorama cambió por causa del paro y la salida de circulación de unos 10.000 buses tradicionales, según los cálculos del líder de Apetrans, Alfonso Pérez.

Hacia las 6 de la tarde, los buses azules del SITP habían logrado movilizar a 1’082.000 pasajeros, mientras que el 15 de octubre, a esa misma hora, habían transportado a 771.000 usuarios. Es decir, la demanda de ciudadanos creció un 40 por ciento, según las estadísticas de TransMilenio.

El representante de las empresas transportadoras que están en el SITP, César González, explicó que la ‘flota azul’ aumentó su capacidad de transporte al pasar de movilizar 100.000 pasajeros el viernes en hora pico, a 140.000 este lunes en los momentos de más congestión.

“El SITP respondió con la flota disponible –alrededor de 6.000 vehículos– y lo sucedido muestra que ya el sector del transporte colectivo no puede parar el transporte ni colapsar a Bogotá”, manifestó González.

El paro evidenció que uno de los graves problemas del SITP es la competencia que tiene en los buses, busetas y colectivos que no han sido chatarrizados y que impiden que más pasajeros aborden estos vehículos.

La finalidad del SITP es organizar la caótica oferta del transporte público en Bogotá y ponerle fin a la ‘guerra del centavo’.

Igualmente, la protesta de los pequeños propietarios de buses puso de presente que el transporte público tradicional no solo se está convirtiendo en un ‘palo en la rueda’ para el SITP, sino que si se logra la salida de miles de buses viejos y contaminantes el tráfico ganará velocidad en las calles de Bogotá, tal y como lo reportaron algunos conductores y usuarios en las redes sociales.

“Con el respeto que merecen los organizadores de la protesta, pero se ha demostrado que el SITP sirve y es eficaz, mejora calidad de vida”, concluyó el propio alcalde Gustavo Petro.

El mandatario también dijo que el hecho de que los buses azules hubieran tenido una alta demanda hace que el sistema sea “sostenible”.

Esta afirmación cobra relevancia, pues el Distrito ya ha desembolsado más de un billón de pesos para costear la operación del sistema y evitar que la tarifa al pasajero se incremente.

Por otra parte, el paro también disparó las cifras de TransMilenio, cuyos usuarios se incrementaron en un 8 por ciento, según el corte hecho por la empresa hacia las 6 de la tarde. A esa hora, ya se habían movilizado 1’850.000 usuarios, cuando lo habitual son 1’714.000.

Por ahora, los líderes de Apetrans se mantienen firmes en su paro, que este lunes dejó un saldo de al menos 40 buses azules con daños.

Mientras tanto, el SITP seguirá sorteando nuevas pruebas de fuego.