Tres interrogantes

Tres interrogantes

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octubre 18 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-10-18

En un interesante foro que tuvo lugar la semana pasada en la Cámara de Comercio de Medellín se nos interrogó a los participantes sobre un tema muy concreto: partiendo de la premisa compartida por todo el auditorio de que la economía colombiana va muy bien ¿cuáles son, sin embargo, los desafíos que se observan hacia el futuro? Mis respuestas fueron las siguientes: En primer lugar, el alto déficit que está adquiriendo el déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos colombiana, que ya supera el 4 por ciento del PIB. Seguimos importando mucho más de lo que exportamos. Por el momento este déficit es perfectamente financiable y no plantea dificultades. Pero de mantenerse puede llegar a generar graves dolores de cabeza si la economía mundial sufre algún resfriado grave y si como consecuencia de ello se restringen los flujos de financiación hacia América Latina. La revaluación de las monedas domésticas no solo es un mal colombiano. Ha golpeado sin excepción a todas las economías latinoamericanas y a sus exportaciones. La mayoría de los países de la región vienen registrando superávit -y no déficit como acontece en Colombia- en sus cuentas corrientes. O dicho en otras palabras: a pesar de la devaluación del dólar que a todos nos ha afectado, somos el país que mayor fragilidad viene mostrando. Por ejemplo, mientras nosotros seguimos con déficit abultado en la cuenta corriente, Chile tiene un superávit cercano al 4 por ciento del PIB, Brasil uno superior al 1 por ciento, y Perú alcanza un guarismo positivo cercano al 3 por ciento. En segundo lugar, la situación fiscal -que por el momento es sana- puede llegar a deteriorarse fácilmente, pues se ha venido montado sobre bases muy inestables: se desperdició la ocasión preciosa que tuvo el país el año pasado de hacer una reforma tributaria estructural; se ha perforado el impuesto a la renta con infinidad de costosos privilegios tributarios otorgados a sectores con alta capacidad de pago, con lo cual se ha ido tejiendo la red de un sistema tributario tremendamente inequitativo; y estamos viviendo fiscalmente del impuesto al patrimonio y de los excedentes de Ecopetrol, lo mismo que de los de las entidades descentralizadas, rentas éstas que están llamadas a agotarse en el futuro. Y en tercer lugar, que no se ratifique el TLC en el Congreso de los E.U., o que se dilate su aprobación. El escándalo de la ‘parapolítica’ cuyo pésimo mensaje al exterior es el de que la coalición gubernamental resultó carcomida de ‘comején paramilitar’ y las bochornosas pelas presidenciales con la Corte Suprema de Justicia (que si acá no se entienden, en el exterior mucho menos) son factores que explican reacciones como la del New York Times y que harán mucho más difícil la ratificación del TLC en un Congreso dominado por la bancada demócrata. Si bien es cierto no se nos va a acabar el mundo a los colombianos si se demora el TLC con E.U. no es menos cierto que vamos a perder muchas oportunidades de negocios con los centroamericanos. El istmo ya tiene vigente su TLC con E.U. Y Centroamérica es un área más o menos con la misma oferta exportable agrícola y manufacturera que Colombia, con mejores puertos y vías de comunicación y con mayor cercanía geográfica que nosotros a los puertos estadounidenses. De manera que mientras más se demoré nuestro TLC con los E.U. más oportunidades perderá la economía colombiana en provecho de las centroamericanas. ¡Y ya no le podremos seguir echando la culpa de esta demora a los viajes al exterior de los senadores de la oposición, sino más bien al llamado a juicio de los de la coalición gubernamental! Juan Camilo Restrepo Ex ministro de Hacienda Mientras más se demoré nuestro TLC con los E.U., más oportunidades perderá la economía colombiana en provecho de las centroamericanas”.

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