Tumaco recuperará área palmera que arrasó la plaga de la PC

De las 36.000 hectáreas afectadas que se erradicaron ya se resembraron 17.000 con híbridos.

POR:
marzo 24 de 2014 - 08:32 p.m.
2014-03-24

Luego de haber sufrido la epidemia de la enfermedad de la Pudrición de Cogollo (PC), que arrasó con 36.000 hectáreas de palma aceitera, la zona de Tumaco (Nariño) comenzó a recuperarse.

Ya son 17.000 hectáreas que se han sembrado con especies híbridas, llamadas ‘alto oléico’, un cruce entre palma africana y palma americana, que ofrecen resistencia al ataque de la plaga, y cuyo aceite es muy apetecido por el mercado.

“Este híbrido también crece más lento que la palma africana, lo que es una ventaja pues por la forma en la que se cortan los frutos, las palmas deben ser renovadas cuando son tan altas que los trabajadores no alcanzan sus racimos”, explicó Juan Carlos Vélez, ingeniero agrónomo vinculado al Centro de Investigación en Palma de Aceite (Cenipalma).

No obstante, para que el aceite del híbrido sea de mejor calidad, se requiere de un procedimiento llamado ‘polinización asistida’, que no era necesario en los anteriores cultivos.

“Esta labor consiste en colocar polen de palma africana en los racimos de las palmas sembradas hoy.

Vale la pena aclarar que este polen debe importarse, pues en esta zona está prohibido sembrar palma africana.

“Esta labor de cultivo demanda más mano de obra, pero pueden hacerlo las mujeres, por ejemplo.

“Actualmente en nuestras plantaciones, de los 80 trabajadores que realizan este proceso, el 65 por ciento son madres cabeza de familia”, dijo Zaida Rangel, directora administrativa y de plantación de Palmeiras, una de las grandes empresas de la región.

MAYOR INVERSIÓN

Ahora, por demandar más cuidados, las nuevas plantaciones de híbridos demandan inversiones mucho más altas, de unos 17 millones de pesos por hectárea, casi el doble de lo que demandaron los cultivos anteriormente sembrados.

Según Eduardo Correa, representante de la empresa Salamanca Oleaginosas, esta inversión se recupera a los seis o siete años, cuando el híbrido ha alcanzado su tope productivo, pues este da frutos desde el tercer año, pero se poliniza a partir del cuarto.

Esta es la razón por la que las grandes empresas del sector –que habían invertido en los híbridos desde el 2009– solo comenzaron a experimentar cambios positivos en sus ingresos desde el 2012.

Ahora, pese a los altos costos que demandan los nuevos híbridos que deben sembrarse en la zona de Tumaco para que no vuelvan a ser víctimas de la plaga de la PC, los expertos de Cenipalma y del gremio palmero, Fedepalma, consideran que toda el área afectada sería resembrada, es decir, 36.000 hectáreas.

MÁS DE 50 AÑOS DEDICADOS A LA PALMA DE ACEITE

Desde los años 60, en los alrededores de Tumaco (Nariño) se establecieron parcelas de palma de aceite africana. La temperatura cálida y las propiedades de sus tierras permitieron que miles de hectáreas de este municipio fueran destinadas a la extracción de aceites derivados de esta planta.

Tal era la fuerza de esta industria que la mayoría de los tumaqueños trabajaban en ella y, según cifras de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite (Fedepalma), en el 2003 el valor de producción del sector en este municipio era de 194.311 millones de pesos y su participación en valor de producción nacional era del 14,3 por ciento.

Sin embargo, entre el segundo semestre del 2006 y el primer semestre del 2007, la enfermedad pudrición de cogollo (PC) acabó con las 36.000 hectáreas de cultivo que había en la región, lo que frenó totalmente su producción para el 2008 y ocasionó despidos masivos.

De acuerdo con Fedepalma, el valor de la producción fue mermándose hasta que en el 2011 fue de 20.641 millones y la participación en valor de producción nacional se redujo a 0,9 por ciento.

PEQUEÑOS PRODUCTORES DICEN NO TENER CRÉDITOS

En el caso de los pequeños y medianos agricultores, la recuperación ha sido más lenta, quienes de las 17.000 hectáreas que tenían solo han recuperado 2.000.

“Somos 270 agricultores, pero solo 155 accedimos a créditos para reactivar nuestros unidades productivas, mientras que los demás están esperando.

Tenemos un vivero donde hay suficientes plantas para sembrar 1.000 hectáreas, pero sin el dinero no podremos ponerlas a producir", expresó Julio Sevillano Rodríguez, gerente de Palmeros del Pacífico Sur (Palmasur), una comercializadora de pequeños agricultores.

Aunque en Tumaco ya no dependen únicamente de la palma de aceite, pues como ellos dicen aprendieron a ‘no poner todos los huevos en la misma canasta’, hay una alta expectativa frente a la recuperación del sector, ya que históricamente este les ha proporcionado su sustento.

Heidy Monterrosa

Especial para PORTAFOLIO

Siga bajando para encontrar más contenido