El turismo en Cartagena

Cuando hace algo más de tres años una serie de funcionarios públicos, a quienes se sumaron un puñado de dirigentes privados, propusieron que Cartagena de Indias fuera la sede de la Asamblea General de la Organización Mundial del Turismo, no faltó quien calificara la idea de descabellada.

POR:
noviembre 22 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-22

Al fin de cuentas, el organismo rector de la llamada industria sin chimeneas tenía en su agenda de posibles nombres a ciudades europeas y asiáticas, pero no americanas. Sin embargo, la persistencia y preparación de la delegación nacional sirvieron para derrotar a los escépticos y convertir en realidad un sueño, incluso para una ciudad acostumbrada a ver pasear por sus calles a personas de las más diversas nacionalidades y a ser sede de múltiples citas. De tal manera, a partir del día de hoy empiezan las reuniones orgánicas y técnicas que congregan a más de un millar de delegados de los sectores público y privado vinculados a la OMT, si bien la inauguración formal del evento tendrá lugar en la noche del próximo lunes. Así las cosas, es indudable que habrá réditos por obtener al traer expertos en el tema a un país que tradicionalmente ha tenido problemas de imagen y cuyo desarrollo en materia turística es todavía reducido. Todo esto ocurre en momentos en los cuales la actividad sigue su marcha hacia adelante. Según cifras de la propia Organización, el número de viajeros en todo el mundo debería acercarse a los 900 millones de personas en el 2007, casi 6 por ciento más que en el año precedente, mientras que los ingresos internacionales deberían superar con facilidad los 733.000 millones de dólares alcanzados en el 2006. Más allá de las limitaciones para la entrada a ciertos países, de la estrechez de los aeropuertos, de los atrasos en los vuelos o de los costos propios del descanso, el turismo es cada vez más popular en los cinco continentes, ya sea por razones de ocio, de negocios, de peregrinación religiosa o de visitas a familiares. Buena parte de lo ocurrido tiene que ver con una economía mundial que sigue boyante a pesar de las ocasionales nubes de tormenta, pero también con prácticas cada vez más extendidas de conocimiento de otras culturas. En materia de destinos, los viajes a la región del Asia pacífica han mantenido un fuerte ritmo, con un aumento cercano al 10 por ciento hasta agosto pasado, seguidos por el Medio Oriente y África. En contraste, Europa y América han registrado incrementos de 4 por ciento, aunque en el caso suramericano esa alza ha sido cercana a 10 por ciento. Es en este panorama que Colombia tiene buenas cifras para mostrar, a pesar de que el país está todavía muy lejos en las clasificaciones. Según Cotelco, el gremio del sector, el número de turistas extranjeros se ha más que duplicado en los últimos cinco años, al pasar de 541.000 en el 2002 a un estimado de 1,25 millones al finalizar el presente año, lo cual da una tasa promedio aproximada al 15 por ciento anual. Debido a esa situación y al impulso dado por la demanda interna, la ocupación de camas en el sector hotelero ha pasado de 40,8 por ciento en el 2000 a un proyectado de 59 por ciento en diciembre próximo, con destinos como Bogotá y Cartagena muy por encima de ese nivel. Voceros de la actividad aseguran que, en respuesta a esa dinámica, la inversión hotelera debería ascender a 191 millones de dólares este año, tres veces más que la suma registrada en el 2005. No obstante, el camino por recorrer es todavía inmenso. Proexport ha fijado como meta la llegada de cuatro millones de turistas en el 2010, lo cual implica que las tasas actuales de crecimiento deberían ser todavía mayores y que las inversiones aún más cuantiosas. A su favor, Colombia tiene bellezas naturales que compiten de igual a igual con otras regiones del planeta. En contra están los problemas conocidos de violencia e inseguridad, a los que se suma una necesidad de mayor profesionalismo y especialización en un sector que debería aprovechar la Asamblea de la OMT para aprender y volver realidad los más ambiciosos objetivos. La Asamblea de la Organización Mundial del Turismo es una buena vitrina para el país y una excelente oportunidad para aprender sobre una actividad con tanto potencial”.

Siga bajando para encontrar más contenido