UE: los límites tácticos del bilateralismo

Ojalá la disposición europea a proteger biodiversidad y conocimiento tradicional propicie una adecuada repartición de beneficios globales a favor de nosotros y de nuestros pobladores tradicionales.

POR:
julio 09 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-07-09

 El bilateralismo comercial con la UE puede justificarse en el corto y mediano plazo, si de consultar la realidad actual de la integración andina en lo político, aduanero, arancelario y zoosanitario se trata. Denota con todo un error estratégico a término, porque desconoce los determinantes de la repartición de beneficios entre países socios de acuerdos de libre comercio.

Esta depende del acceso simúltaneo del empresario e inversionista internacional a múltiples mercados para comprar y vender tecnología, bienes y servicios o desarrollar proyectos de inversión y contratación pública. Poco sentido tendría establecer su negocio en Colombia si, desde la UE, puede acceder tanto a dicho mercado y al nuestro como al de Perú, Ecuador, Chile, México y Centroamérica. En un contexto plurilateral, en cambio, accedería desde Colombia, además de la UE, Chile, México y parte de Centroamérica, a lo esencial del mercado andino.

También median consideraciones tácticas. Nuestra izquierda es la oposición más 'intelectualmente solvente' que haya encarado gobierno colombiano alguno. El senador Gustavo Petro horrorizó a los demócratas de Washington hace cuatro años al augurar que un TLC con Colombia "sólo beneficiaría a los paramilitares". Para nosotros traída de los cabellos, esta aseveración contribuyó a embrollar por varios años la tramitación del texto negociado y coadyuvó decisivamente a los objetivos del Polo. Lo propio puede ocurrir en Canadá y acaso la UE: tras un debate interno difícil, la izquierda decidió combatir el Acuerdo Comercial con Colombia, Ecuador, Perú y (en su momento) Bolivia, y viene movilizando sus contactos en Europa para tal fin. Sus argumentos convencen a grupos verdes, anticomercio, de Derechos Humanos e izquierda, y están disponibles en buen español, inglés, francés y alemán.

En esta coyuntura, sería políticamente más vulnerable un tratado bilateral de Colombia con la UE que el 'acuerdo único multipartito' en curso de negociación, así sus 'especificidades' recompongan tres instrumentos bilaterales. El manejo de nuestro conflicto interno resulta más controvertible en Europa y el mundo que las políticas internas de Ecuador o Perú. 'Parapolítica', desplazamiento forzado, 'choques de poderes', inequidad en la atención a víctimas de la violencia y los mal llamados 'falsos positivos' agudizan la controversia y pudieran alejar la aprobación de un acuerdo bilateral Colombia-UE, de llegarse a éste. El marco 'multipartito' tampoco está exento de riesgo, dada la 'geometría variable' de la negociación. Es probable que ésta concluya antes para Perú y mucho después para Ecuador. El Consejo de la UE requerirá a la Comisión Europea informar sucesivamente cada texto rubricado.

Cuando llegue nuestro turno, recrudecerán las manifestaciones políticas contrarias en Bruselas y demás capitales europeas.
Más allá de la táctica, importa negociar un 'valor agregado' convincente. La Política Agrícola Común es peor espantapájaros que el Sistema Andino de Franjas de Precios, y brinda oportunidades de reciprocidad en la negociación agropecuaria. La del banano pinta bien. Ojalá la disposición europea a proteger biodiversidad y conocimiento tradicional propicie una adecuada repartición de beneficios globales a favor nosotros y de nuestros pobladores tradicionales. La arquitectura 'multipartita' preserva como opción futura birregional la integración andina y ésta mejoraría la participación de Colombia en los beneficios de sus acuerdos comerciales.


tomasuribemosquera@gmail.com

Siga bajando para encontrar más contenido