‘Lo único seguro es la muerte’: José Alberto Vélez Cadavid

El presidente de Argos explica la jugada de US$ 760 millones, riesgosa como cualquier negocio.

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mayo 14 de 2011 - 03:27 a.m.
2011-05-14

 

El pasado jueves, la cementera informó sobre cómo realizó la compra, por 760 millones de dólares, de los activos que tenía la compañía francesa Lafarge en el suroriente de Estados Unidos, para producir cemento y concreto.

Su presidente, José Alberto Vélez Cadavid, cuenta que logró el negocio –que le permite una participación de tres por ciento en el mercado estadounidense de cemento y concreto– tras una puja en la que se presentaron 10 interesados.

¿Por qué hacen esta compra en Estados Unidos, si ya Cementos Argos tenía operación allá?

Nos va a permitir abastecer de cemento a las concreteras que compramos y a las que ya teníamos en el sureste de ese país.

Lo más revelante de la adquisición es que en esa región pasamos a ser el segundo productor de cemento y el primer jugador en el negocio del concreto en la ciudad de Atlanta.

¿La adquisición de estos activos es una apuesta?

Un empresario se mantiene haciendo apuestas. En Colombia, en cualquier lugar del mundo: ensancharse, reducirse o vender activos no estratégicos es una apuesta porque luego puede valer menos o más, y uno se da cuenta si hizo bien o mal. Luego, todo negocio es riesgoso, no hay uno que sea nivel cero.

Sin embargo, un buen administrador de una empresa inscrita en bolsa, si es responsable, debe tratar de minimizarlo. Lo que tiene que hacer el administrador es no excederse en tomar riesgos y estudiar bien qué compra, con qué recursos los va a comprar o que sea un activo fuerte.

Nada que no sea producto del estudio de la empresa o sus asesores. Lo único seguro en esta vida es la muerte, pero no sabemos cuándo o cómo será, y así son las cosas en los negocios cuando uno decide ensancharse. 

¿Ya no pueden crecer más en Colombia y por eso se expanden en el exterior?

Tenemos una ventaja competitiva, porque hemos logrado con el tiempo consolidar una presencia y un crecimiento orgánico, que cubren buena parte del territorio nacional y el Caribe.

El hecho de estar diversificados en varias geografías aminora el riesgo. Y competimos con grandes jugadores no solo como Lafarge sino Cémex y Holcim, entre otros. 

¿Van a conservar a la gente que trabaja allá?

Cuando hacemos adquisiciones afuera, hay que partir del principio de que la gente es buena allá y nosotros acá. Por eso, seguimos trabajando con personas del mismo país donde operan la empresa o los activos que compramos. Aunque enviamos unos pocos directivos, el resto de personal es de la región.

Trasladar personal de Colombia es complicado. Se debe trasladar a su familia, y no todos se adaptan.

¿Por qué está creciendo Argos en ventas este año, y tiene buenas expectativas el resto?

El crecimiento es una función inherente al buen desempeño de los negocios, porque, cuando son sólidos y generan recursos, incrementan el potencial de recursos para poderse expandir.

Lo que diferencia a las empresas es que hay algunas que prefieren expandirse en su mismo negocios en otro país y otras que prefieren ensancharse en actividades diferentes a la principal en su país.

¿Por qué las utilidades netas de Cementos Argos no crecieron el primer trimestre de este año?

El mal momento de Estados Unidos pesa, y allá tenemos costos fijos que siguen en el balance, como planta, costos de personal, etc. Pero lo que una empresa no puede hacer es gastarse la plata cuando las utilidades crecen más.

Hay que guardar reservas para atender necesidades en momentos de menor crecimiento. Es tener oxígeno para los momentos regulares o malos. 

La utilidad neta también disminuye levemente, dado el impacto del impuesto al patrimonio que se empezó a causar en el 2011. En todo caso, las cuentas asociadas a la operación cementera presentaron incrementos importantes. 

¿En esta empresa las grandes decisiones las toma usted?

No, el estilo gerencial es muy compartido y de equipo. Tenemos un comité directivo en el que no solo estoy yo sino también los vicepresidentes, y ahí se toman.

Sin embargo, luego las pasamos por la junta directiva, donde se discuten y se aprueban.

ROLANDO LOZANO GARZÓN

REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS 

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