Los vaivenes del dólar, un paraíso para los operadores del mercado de divisas

Los vaivenes del dólar, un paraíso para los operadores del mercado de divisas

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mayo 13 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-13

Este ha sido el peor año para muchos en Wall Street, pero para los operadores de monedas ha sido un período de bonanza. En vez de ahogarse en medio de las olas de volatilidad que han sacudido a los mercados, han logrado navegarlas sin problemas.

Muchos obtienen altas ganancias de los cambios bruscos en el valor de las divisas extranjeras y de un auge en el número de clientes que buscan protegerse de nuevas fluctuaciones.

El prolongado declive del dólar se aceleró este año, ofreciendo nuevas oportunidades a los operadores, aunque recientemente ellos también pasaron a buscar formas de sacar ventaja de la modesta recuperación de la moneda estadounidense.

"Son mercados grandes, que se mueven rápido y definen tendencias", dice Russell LaScala, jefe de negociación de divisas del Deutsche Bank en Nueva York. "Es el sueño de todo operador".

Antes de agosto del año pasado, mercados tranquilos significaban movimientos equivalentes a una fracción de un punto porcentual en las divisas. Pero desde que empezó la crisis de crédito, algunas monedas han registrado cambios de 2% a 3% en un día.

La compraventa de divisas e instrumentos ligados a las tasas de interés han provisto en el primer trimestre un importante flujo de ganancias a algunos de los mayores bancos de inversión.

J.P. Morgan Chase & Co., Goldman Sachs Group Inc., Morgan Stanley y Merrill Lynch & Co. informaron que los ingresos obtenidos en el primer trimestre en los mercados de divisas alcanzaron récords. En Merrill, los ingresos se duplicaron en comparación con el mismo lapso de 2007. Citigroup también reportó un récord en los ingresos de su división de monedas extranjeras.

Deutsche Bank anunció a fines de abril que "un crecimiento sustancial en los ingresos" de su división de negociación de divisas, instrumentos ligados a las tasas de interés y commodities ayudó a contrarrestar los daños causados por apuestas fallidas en valores asociados al mercado inmobiliario.

Los bancos actúan como intermediarios en las transacciones con divisas, cobrando en el proceso una pequeña comisión, la que llaman spread. Un aumento en el volumen de transacciones ha ayudado a esas instituciones financieras.

Los bancos también ejecutan sus propias transacciones, obteniendo ganancias de los cambios en las tendencias de mercado y, a veces, ampliando sus operaciones con dinero prestado. El dólar ha sido golpeado en meses recientes por las lúgubres previsiones sobre la economía estadounidense y por tasas de interés bajas, que hacen menos atractivos los depósitos de corto plazo en dólares.

En los últimos días, el dólar ha alcanzado una relativa estabilidad, pero perdió en los últimos doce meses un 12% de su valor respecto al euro y 13% frente al yen.

Con un dólar, por lo general, más débil, el continuo ascenso del precio del petróleo y las dudas sobre qué camino tomará la Reserva Federal en su política para las tasas de interés, inversionistas y empresarios de todo el mundo buscan prepararse para un cambio de situación. "Los clientes están bastante activos tanto en asumir riesgos como en proteger sus apuestas", dice Matthew Zames, director global de tasas de interés y mercado de divisas de J.P. Morgan Chase.

Para los operadores de divisas, el aumento de la volatilidad también ha llevado a un cambio de estrategia.

Muchos solían preferir apuestas ligadas a la diferencia en las tasas de interés de distintos países, una estrategia que tiene más éxito en un entorno tranquilo.

"Ahora, de repente otras (estrategias) empiezan a renacer", dice Martin Wiedmann, de Qaesta Capital, una firma especializada en divisas con sede en Suiza. Entre ellas están apuestas en el mercado de divisas y los precios de derivados ligados a monedas extranjeras.

En el mercado de las divisas, es igual de fácil apostar a que el euro se fortalecerá como apostar a que se debilitará (a diferencia del mercado accionario, en el que las apuestas por un declive requieren que se presten las acciones para luego recomprarlas más tarde). También hay un interés creciente en negociar monedas de mercados emergentes, que actualmente están
involucrados en cerca de una quinta parte de todas las transacciones.

Desde agosto, la volatilidad en prácticamente todas las combinaciones de divisas se ha disparado. "Cuando la volatilidad de los mercados es alta y los inversionistas empiezan a discriminar según los fundamentos más básicos, los operadores de divisas van particularmente bien", dice Alan Eisner, de Millennium Global Investments, una firma especializada
en el mercado de monedas extranjeras de Londres que gestiona
más de US$13.000 millones. El fondo de divisas de la empresa subió más de 8% en el primer trimestre, frente a una pérdida de 1% un año antes.

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