Vaivenes de la economía, buena excusa para la innovación

El reto para los exportadores es volverse competitivos en los mercados internacionales. Allí es donde hay que tener cuidado. En la medida que se vuelvan más innovadores en temas de distribución y transporte, más competitivos de largo plazo serán los exportadores.

Lo importante es revisar los planes estratégicos de manera que den respuesta en épocas de vacas flacas.

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Lo importante es revisar los planes estratégicos de manera que den respuesta en épocas de vacas flacas.

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marzo 31 de 2015 - 05:27 a.m.
2015-03-31

Muchos se quejan del estado actual de la economía nacional. Otros van más allá y se atreven a predecir los precios internacionales de los commodities y hasta del dólar. Los más osados y como es costumbre, se empeñan en criticar las políticas en materia económica.

Lo cierto de todo esto es que cuanto más se critica y se hace tertulia ligera, más tiempo se pierde en tomar decisiones innovadoras para hacerle frente a los desafíos de los vaivenes de la economía colombiana.

Desde finales de 2014 y principios del año en curso, nos ha azotado sin darnos cuenta, eventos económicos que para muchos podrían ser previsibles.

La disminución significativa de los precios internacionales del petróleo ha conllevado a las empresas del sector y aquellas que dependen de ellas, a revisar sus planes y presupuesto del presente año.

Más allá de ello, el cambio de la divisa estadounidense frente al peso colombiano, ha sufrido una devaluación cercana al 40 por ciento desde principios del cuarto trimestre de 2014 a la fecha.

IMPOSIBLE PREDECIR

¿Qué tanta correlación existe entre la caída de los precios internacionales del petróleo y la devaluación?

Mucho se ha especulado, pero lo cierto es que cuanto más se depende de bienes primarios de la economía y particularmente a los commodities de energía no renovable, mayor será la afectación en la devaluación, o como sucedía hasta hace un año, la revaluación del peso frente a la moneda de los Estados Unidos.

Fácilmente se puede armar una serie de tiempos en la que se mida, a través de una regresión lineal (múltiple o simple) qué tanta correlación existe entre estos dos indicadores que tanta controversia generan en la economía colombiana.

Lo cierto del caso es que no existe la fórmula matemática para predecir qué va a pasar en materia de estos indicadores. Cuanto más se analicen los estudios económicos provistos por fuentes académicas y profesionales, aunado con análisis propios de cada empresa, mejores decisiones se podrán tomar.

Esto quiere decir en palabras sencillas que nadie le va a pegar a las predicciones de manera exacta, pero por el contrario no se puede ser tan laxo en las decisiones sobre todo por no querer analizar estos asuntos, que ya para muchos se convierten en mitos urbanos.

¿Qué tan bueno o malo sea para la economía estos vaivenes? La respuesta correcta es: Depende. Pues claro, en el caso de la tendencia devaluacionista, los que ganan son los exportadores.

Al tener mayores ventas, mejores ingresos y consecuentemente podrán mantener su estructura de costos y en el mejor de los casos ahorrar para cuando se voltee la situación, como pasó hace unos años.

El reto para los exportadores es volverse competitivos en los mercados internacionales. Allí es donde hay que tener cuidado. En la medida que se vuelvan más innovadores en temas de distribución y transporte, más competitivos de largo plazo serán los exportadores.

Es que el error común es sacar pecho de la bonanza devaluacionista, pues desvía la atención en lo realmente importante que es revisar los planes estratégicos de manera que den respuesta en épocas de vacas flacas.

MENOS IMPORTACIONES

En materia de los importadores, la crisis es notoria.

En la medida que no puedan subir sus precios a nivel local, menores ingresos se perciben. Es aquí donde los importadores se deben volver creativos en su diversificación de productos y no centrarse en un solo nicho sino diversificarlos.

Es por esto, que cuanto más preparados y mejores planes estratégicos se tengan, mejor se puede afrontar una crisis tan coyuntural como ésta.

En cuanto a la macroeconomía, se puede inferir entonces que el “depende” de la primera pregunta, tendrá estricta relación con la balanza comercial.

En la medida que se tenga una balanza comercial positiva, la economía se refresca. No obstante, la balanza comercial de 2014 es deficitaria en 6.293 millones de dólares.

Por otro lado la tendencia del precio internacional del petróleo se mantiene a la baja.

Según Fortune, existen siete signos que indican que el precio del petróleo no se recuperará en el futuro próximo.

Pero bueno, en lugar de quejarnos por los desafíos, hay es que asumirlos y tener una cultura innovadora.

En este tipo de coyunturas es donde queda demostrado quiénes y de qué están hechos los líderes de empresas.

Felipe Jánica

Socio de aseguramiento, líder de FAAS/IFRS