¿Cuánto vale la riqueza de los ecosistemas del país?

El Banco Mundial apoya la iniciativa ‘Waves’ que busca darle una valoración a todos los recursos naturales, que ahora serán parte de las cuentas nacionales. Colombia es piloto en el proyecto.

El Paisaje Cultural Cafetero, por ejemplo, es parte de un territorio, valorado por sus expresiones y relaciones de la naturaleza

Archivo particular

El Paisaje Cultural Cafetero, por ejemplo, es parte de un territorio, valorado por sus expresiones y relaciones de la naturaleza

Finanzas
POR:
noviembre 05 de 2015 - 01:31 a.m.
2015-11-05

Colombia puso en marcha un proceso que llevará a la valoración de sus activos medioambientales, como el bosque nativo y todo el componente ambiental del país.

El trabajo está haciéndose de la mano del Banco Mundial, soportándose en una metodología puesta en marcha en varios países del mundo, diseñada por la entidad financiera internacional.

Esto hace parte del llamado proyecto ‘Waves’, que tiene como objetivos implementar el componente ambiental en las cuentas nacionales e incorporar estos datos resultantes en la toma de decisiones (como el diseño de políticas ambientales), entre otros.

Ahora, el proyecto en Colombia está siendo ejecutado por varias entidades como el Dane, Planeación Nacional, Ideam y el Ministerio de Ambiente.

El resultado final será una valoración, en monetario, de los recursos naturales del país, que entrarán a hacer parte de las cuentas nacionales.

“Una vez conocidas las cifras, con estas podrán diseñarse las políticas y estrategias que permitan la preservación y el crecimiento ‘verde’ del país”, dijo Mauricio Mira Pontón, jefe de la Oficina de Negocios Verdes y Sostenibles del Ministerio de Ambiente.

Así, podrá establecerse con precisión los sistemas de pago por servicios ambientales, los servicios ecosistémicos que están generándose y cuánto valen los bosques que producen agua, biodiversidad y control a las emisiones de gases de efecto invernadero, etcétera.

“Hay otros temas, como la biodiversidad, que están cuantificándose”, indicó el funcionario.

Una vez se tenga el valor de esos activos (riqueza nacional), el propio Estado podrá decidir si los gasta o los protege; “la idea no es venderlo ni gastarlo, sino conservarlo”, destacó Mira.

A partir de ese momento, en las cuentas nacionales seguirá llevándose la de los recursos naturales, pues el proyecto que se ejecuta con el Banco Mundial no es un censo, sino la valoración de un activo estratégico, en este caso el de los recursos naturales del país.

“Todos los países se apoyan en el sistema de cuentas nacionales para la planificación económica y evaluación del desempeño; sin embargo, estos indicadores tradicionales no incluyen o no hacen visibles factores para la contabilidad de la riqueza como el agotamiento del capital natural, la degradación ambiental, los servicios ecosistémicos y el uso de materiales y energía”, dice el Banco Mundial en un documento publicado sobre este tema.

Vale la pena señalar que Colombia es uno de los primeros países en adoptar esta metodología, luego de Guatemala, Costa Rica, Filipinas y tres países africanos.

Por ejemplo, los avances logrados en los centroamericanos han sido modelos que han servido para adaptarse y ejecutarse aquí.

“El proyecto Waves llegó a Colombia para fortalecer la valoración del capital natural y contribuir a la toma de decisiones informadas con respecto a las prioridades de desarrollo del país”, concluyó el Banco Mundial.

¿QUÉ ES EL PROYECTO ‘WAVES’?

El proyecto sobre la contabilidad de la riqueza y la valoración de los servicios ecosistémicos, denominado Waves, por sus siglas en inglés, es una asociación global liderada por el Banco Mundial, que tiene como objetivo promover el desarrollo sostenible, garantizando que las cuentas nacionales que se utilizan para medir y planificar el crecimiento económico incluyan el valor de los recursos naturales.

La asociación reúne a un amplio número de agencias de las Naciones Unidas, países desarrollados y en desarrollo, así como al sector privado y a organizaciones no gubernamentales.