Venezuela: ganancias justifican dificultades

El mercado venezolano es tan atractivo, o se depende tanto de él en algunos renglones, que a pesar de las restricciones impuestas por las autoridades del vecino país, las exportaciones siguen creciendo.

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mayo 27 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-27

En abril, los empresarios colombianos vendieron a Venezuela 369 millones de dólares, 86 por ciento más que en el mismo mes del 2007; en marzo, los despachos sumaron 294 millones de dólares, 43 por ciento por encima de los registros de un año atrás, según información de la Cámara Colombo Venezolana. Las limitaciones e inconvenientes para llegar al importador y al consumidor venezolano no son pocas, de acuerdo con un sondeo realizado por la Cámara en la primera quincena de abril a 48 empresas afiliadas que aportaron el 24 por ciento del total exportado el año pasado y que representan sectores que contribuyeron con el 80 por ciento de la facturación total. Para empezar, el 69 por ciento de las firmas encuestadas respondió que sus exportaciones han empeorado en lo corrido del año debido a los inconvenientes con trámites y requisitos. La facturación solo ha mejorado para el 17 por ciento de las empresas. No sobra recordar que en marzo pasado el Gobierno venezolano expidió una lista de bienes prioritarios y no prioritarios. En esta última, quedaron 2.200 partidas arancelarias que van desde productos químicos y cosméticos, de madera, de papel y cartón hasta textiles y confecciones y maquinaria y equipo. El 83 por ciento de los exportadores con productos no prioritarios está en una situación poco favorable y el importador enfrenta dificultades para obtener los obligatorios Certificados de No Producción o Producción Insuficiente (CNP-CPI), para lo cual debe cumplir 14 requisitos. En algunos casos, señala la Cámara Colombo Venezolana, la expedición del Certificado supera los 120 días, en otros, como frutas y confitería, han sido negados por inconsistencias mínimas y, en otros, el Ministerio del ramo hasta exige estudios de mercado para justificar la importación. Superado ese paso, viene el no menos azaroso proceso de Autorización de Adquisición de Divisas (AAD) para pagar la importación, que en algunos casos ha llevado a empresas a cancelar los despachos con los consiguientes efectos negativos en sus balances. Según el sondeo de la Cámara, 79 por ciento de las empresas tiene AAD pendientes de aprobación que suman más de 95 millones de dólares. Más de la mitad de las firmas tiene Certificados con retrasos de entre uno y tres meses, pero hay casos de más de seis meses. (Además, se estima que las AAD pendientes para importaciones desde Colombia superan los 750 millones de dólares.WILABR

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