Venezuela pone sus condiciones

La industria automotriz colombiana hoy ofrece una perspectiva alentadora, pero no solo porque en los últimos años ha visto crecer su producción para satisfacer una demanda cada vez más gruesa en el mercado nacional, sino también para responder, con un portafolio significativo, ante el pedido de otros países a donde exporta algunos de sus exitosos modelos.

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noviembre 30 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-30

Esta bonanza se suma a los buenos ‘aires’ que se respiran en todo el sector automotor andino, que ofrece excelentes perspectivas de crecimiento, hasta el punto de querer terminar el 2007 con unas 750 mil unidades comercializadas; cifra de la que Colombia y Venezuela aportarían –según las proyecciones– la mayor parte de la tajada: 250 mil y de 400 mil, respectivamente. Sin embargo, cuando el ambiente parece de fiesta, una medida rigurosa impuesta por el Gobierno venezolano, a través del Ministerio para las Industrias Ligeras y Comercio (Milco), atenta contra los buenos augurios de los envíos colombianos, al imponer restricciones en las importaciones de carros y de autopartes a su país, a partir del primero de enero del 2008. Esta noticia, divulgada el pasado 31 de octubre en la Gaceta 38.800, encendió las alarmas de las tres ensambladoras nacionales: Sofasa Renault, GM Colmotores y de la Compañía Colombiana Automotriz (CCA), las cuales en lo corrido del año –hasta el mes de septiembre– habían exportado hacia Venezuela unas 45.047 unidades, cuando en el mismo periodo del 2006 registraron 37.722. “La idea es que al finalizar este año se puedan contabilizar unos 70 mil automotores enviados en conjunto, hacia países como Venezuela, Ecuador, Perú y Chile”, comenta William Alfaro, gerente automotor de Fenalco. Con base en datos proporcionados por el Dane, entre enero y julio de este 2007, las exportaciones de vehículos al vecino país habían superado los 468,3 millones de dólares, y representaron el 20 por ciento de los 2.301 millones vendidos, con un crecimiento del 68 por ciento. Colombia, en alarma Al parecer, el ‘Florero de Llorente’ de la medida se relaciona con la masiva entrada de vehículos lujosos de Estados Unidos a Venezuela, especialmente por el anuncio hecho por la firma General Motors de comercializar la línea de camionetas Hummer, las cuales recibirían subsidios del Gobierno. El presidente Hugo Chávez negó la posibilidad de otorgar divisas para ese tipo de suntuosidades. Según el viceministro del Ministerio de Industrias Ligeras, Elio Colmenares, lo que se busca con esta norma es poder incrementar la producción de automotores, disminuir las importaciones, permitir el desarrollo de la industria nacional de autopartes y la promoción del uso del gas natural como combustible. De aplicarse esta medida, las ensambladoras de allá tendrían que presentar su plan de producción y de importación anualmente, en el mes de septiembre. Esto le permitirá al Milco definir la cantidad máxima que puede importar cada casa matriz o comercializador de vehículos. La asignación de cupos de importación tendrá en cuenta el número de puestos de trabajo que se generan en cada compañía, las alianzas con productoras locales, la inversión en el territorio venezolano y la tradición de la marca en la nación. “La restricción se aplicará al transporte de carga, de pasajeros y al público. Al igual que a las motocicletas, los tractores y remolques. A todas estas referencias, adicionalmente, se les tendrán que instalar dispositivos para el uso del Gas Natural Vehicular y de combustible líquido, antes de ser comercializadas”, agrega Colmenares. Opinan las marcas afectadas La decisión del Gobierno venezolano de restringir las importaciones de vehículos ha sido recibida con sorpresa por parte de las ensambladoras colombianas, que actualmente esperan que se respete el Convenio Automotor Andino, el cual se da por terminado a finales del 2009. De lo contrario, sería nefasto para el desarrollo y el buen comportamiento de la industria nacional, pues gracias a esos aportes internacionales se abaratan los carros en Colombia y se genera una buena dinámica comercial. Sin embargo, ninguno de los directivos se ha querido manifestar abiertamente con respecto a este tema, hasta no exponer sus defensas en una reunión con representantes venezolanos, antes de culminar el año. Aún así, directivos de la Compañía Colombiana Automotriz (CCA) dicen que el 2008 será un año determinante para el sector. “Son múltiples los retos por superar. Para empezar, una persistente incertidumbre cambiaria que, de mantenerse, seguirá impactando las políticas de precios de las diferentes marcas y favoreciendo a los importadores, lo que, sumado a una mayor competitividad de productos de origen mexicano y del Mercosur (al amparo de los acuerdos vigentes) serían los grandes temas por resolver. “Pero, más allá del evidente impacto sobre el comercio de automóviles, sus efectos sobre el mercado de las autopartes, los repuestos y las industrias que suministran material de integración a las diferentes líneas de ensamble en la región, se convertirán en aspectos de gran vulnerabilidad el próximo año”. Por su parte, el presidente de Asopartes, Tulio Zuloaga, dice que aunque la reacción pareciera haberse tomado en contra de la industria americana, afecta demasiado a Colombia que exporta un total de 58 mil vehículos a ese país. “El envío de autopartes se vería limitado, porque precisamente estas se mandan para cubrir el mercado de esos 58 mil vehículos que llegan a Venezuela. Esto afectaría las ventas de nuestro sector que, al año, vende alrededor de 180 millones de dólares”. Germán Camilo Calle, presidente de Sofasa Renault, insiste en decir que todavía es muy prematuro dar cualquier opinión al respecto. Pero tiene la plena seguridad de que “van a mantener el ritmo de ventas, es decir, las 30 mil unidades exportadas este año, en diferentes modelos”. Finalmente, para José Román, gerente nacional de ventas de GM Colmotores, que actualmente exporta unas 800 unidades mensuales a Venezuela; “de llegarse a implementar la medida, esto perjudicaría mucho al sector”. GRAVES LIMITACIONES El sector de autopartes se vería afectado, pues al año vende un total de 180 millones de dólares en Venezuela” Tulio Zuloaga, presidente de Asopartes. ESPERAMOS NOTICIAS Actualmente GM Colmotores exporta 800 unidades al vecino país, esto afectaría mucho al sector”. José Román, gerente nacional de ventas de Chevrolet. SOMOS OPTIMISTAS Esperamos mantener el mismo ritmo de ventas, pues este año se logró la exportación de 30 mil unidades”. Germán Calle, presidente de Sofasa.

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