Venezuela: ¿va rumbo a una devaluación?

La capacidad de la economía venezolana para resistir el desplome de los precios del petróleo está en entredicho. Un análisis de la firma Moody’s asegura que esto dependerá de las medidas que tome el Gobierno de ese país, pero que es inminente la devaluación del bolívar fuerte.

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noviembre 05 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-05

Entre tanto, el decano de la facultad de economía de la Universidad de los Andes, Alejandro Gaviria, coincide con esta apreciación y advierte que existe la posibilidad de que la depreciación de la moneda venezolana alcance incluso el 100 por ciento. “Si se adoptan medidas correctivas podrían evitarse que la devaluación sea menos profunda, pero de todas maneras estaría entre el 30 y el 70 por ciento para el 2009”, señaló. Mientras tanto, Moody’s advierte que podría darse el caso de que la economía venezolana funcione fácilmente con los precios del petróleo en su nivel actual, que aún es superior a la norma histórica reciente, pero el Gobierno tendría que poner rápidamente en marcha recortes significativos para compensar por el desplome repentino en los ingresos. De acuerdo con Moody’s, Venezuela tiene una dependencia de los ingresos petroleros mayor que la de cualquier otro país fuera del Golfo Pérsico. Más de 90 por ciento de los ingresos totales por exportación provienen del petróleo, mientras que 60 por ciento de los ingresos fiscales está vinculado con este producto. El desplome de los precios del petróleo presenta dos principales retos. En primer lugar, la caída de los ingresos por exportación generará un deterioro en el balance de cuenta corriente. A lo largo del segundo trimestre del 2008, la cuenta corriente de Venezuela llegó a un superávit récord de 16.800 millones de dólares cifra enorme que desaparecerá al cierre del año. “A fin de impedir que el saldo en cuenta corriente derive en un considerable déficit en el 2009, el Gobierno tendrá que permitir una depreciación del tipo de cambio oficial, que ha estado fijo con respecto al dólar en 2,15 bolívares por dólar desde principios del 2005. En la actualidad el bolívar se encuentra sobrevaluado debido a la fuerte inflación de los últimos años. La depreciación de la moneda reduciría las importaciones, compensando al menos en parte el descenso en los ingresos por exportación del petróleo”, señala Moody’s. De acuerdo con Gaviria, la devaluación tendrá un efecto directo sobre las exportaciones colombiana a ese país por cuanto estas se encarecen. “Hay que tener en cuenta que los venezolanos no tienen otra alternativa que comprar productos caros, aunque sí habrá un impacto sobre la demanda”. En opinión de Moody’s, las cuentas fiscales del Gobierno experimentarán un deterioro igualmente severo. El gasto gubernamental de los últimos años ha ido creciendo al ritmo de los precios del petróleo, dejando al Gobierno sin ahorros significativos. ¿Pero, podrá Venezuela recortar el gasto con la velocidad suficiente para compensar por el desplome de los ingresos petroleros? Es poco probable, dado el papel creciente del Gobierno como la principal fuerza de la economía. Las recientes nacionalizaciones, la creación de múltiples programas sociales (llamadas misiones) y el crecimiento del sector público a lo largo de los últimos años han llevado a un incremento en la rigidez del gasto público. 16.800millones de dólares fue el récord de superávit de cuenta corriente al segundo trimestre de este año. Hay indicios de que esta cifra desaparecerá al finalizar el 2008. Los industriales piden reducir importacionesCaracas. Los industriales venezolanos le pidieron al Gobierno del presidente Hugo Chávez una disminución de las importaciones gubernamentales y un aumento paralelo de la producción nacional, lo que, dijeron, pasa por un acuerdo entre las partes. Decenas de industriales se pronunciaron en ese sentido en un foro convocado por el gremio nacional Conindustria, en el que destacaron que el país gastó el año pasado 45.463 millones de dólares en compras en el exterior, y previeron que este año ese monto bordeará los 50.000 millones. “Estamos hablando de un país que necesita cada vez más producción primaria e industrial para amortiguar la dependencia de las importaciones con producción interna”, lo que no podrá lograr este ni ningún otro Gobierno sin un acuerdo nacional, reiteró el presidente de Conindustria, Eduardo Gómez Sigala. “Lamentablemente, el alto gasto del Estado no ha sido invertido para mejorar la capacidad productiva nacional, lo que se traduce en que la revolución bolivariana de Chávez no ha producido ningún resultado en ese sentido”, añadió. Venezuela, prosiguió Gómez Sigala, “necesita de todos los sectores para amortiguar la dependencia de las importaciones y para una suficiente producción interna se requiere de 20.000 industrias, pero sólo cuenta con 7.000 en la actualidad”. El economista José Guerra, ex asesor del Banco Central, opinó en el mismo foro que la industria venezolana debería ser declarada en emergencia, precisamente debido al aumento de las importaciones. “Venezuela se ha convertido en una economía de puertos, lo que se refleja en que de cada 100 kilos de comida que consumimos, 60 son de origen importado; hemos desmantelado la industria”, subrayó. El presidente del gremio agroindustrial, Genaro Méndez, reveló a su vez que, por ejemplo, el consumo venezolano de carne es atendido en la actualidad en un 54 por ciento con importaciones. “Lo mismo sucede con la leche. Hay un mercado nacional saturado con ambos productos”, añadió Méndez, quien denunció, además, que algunas importaciones gubernamentales de ganado en pie, únicamente están enriqueciendo a intermediarios. Se les cobra a los ganaderos venezolanos unos 8.000 bolívares, equivalente a 3.720 dólares, por unas vaquillas que en Argentina valen 1.300 dólares, indicó. Asimismo, Méndez pidió al Gobierno dialogar con los gremios empresariales para corregir esa y otras variables. Chávez se reunió por última vez con casi un millar de empresarios el 11 de junio pasado, cuando anunció la creación de un fondo por 1.000 millones de dólares para apuntalar sus necesidades, y les pidió invertir en el país recursos que tienen en el exterior. También notificó sobre la eliminación del Impuesto a las Transacciones Financieras, que cobraba el 1,5 por ciento del movimiento bancario de cualquier operación empresarial. EFE WILABR

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