Las ventajas del líder extrovertido

Mi jefe me dijo en fecha reciente que yo soy muy competente y tengo una visión muy clara de mi equipo, pero a fin de recibir una promoción, necesito mostrar una personalidad más vigorosa. Soy una persona introvertida, ¿qué debo hacer?

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noviembre 29 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-29

Nombre retenido, Atlanta En primer lugar, queremos expresar nuestra gratitud a usted por enviar una pregunta que siempre quisimos responder, ofreciendo de paso un respiro en relación a la reciente crisis económica. Gracias por eso. Y ahora, querríamos formularle una pregunta: ¿Cómo se siente al pensar que deberá mostrar un rostro amable, hablar en voz alta y tratar de ganar el corazón de su equipo con una actitud alegre? ¿Aterrado? ¿deprimido? ¿un poco de cada cosa? ¿O simplemente se siente preocupado, pues sabe que la mayoría de las personas odian a los farsantes? Si es así, compartimos su punto de vista. La competencia y la visión están bien. Y lo felicitamos por esas cualidades. Pero hay un hecho imposible de ignorar: también la autenticidad es importante. Y si usted acepta el reciente consejo de su jefe, sin duda alguna deberá olvidar el suyo. Excepto en el caso de que usted no tenga otra opción. Su jefe intenta ayudarlo, y tiene razón. Con el transcurso del tiempo los introvertidos se estancan en grandes organizaciones. Pueden trabajar con ahínco, ofrecer resultados, pero en raras ocasiones reciben su recompensa. Le estamos hablando de grandes compañías. Casi cualquiera con una gran idea puede descollar en una nueva empresa. Y pequeñas compañías suelen ofrecer a los individuos más campo de acción para ser ellos mismos, siempre y cuando ofrezcan resultados. Pero, en una empresa grande, burocrática, las condiciones atmosféricas ofrecen al extrovertido una gran ventaja. Son muchas las razones. Las grandes compañías siempre están buscando a personas que se puedan desplazar entre diferentes unidades y alrededor del mundo. Y los extrovertidos, sea o no cierto, parecen más preparados para esas oportunidades. Con su carisma y su destreza verbal, parecen estar en condiciones de comunicar con más vigor y motivar a sus empleados, especialmente en épocas difíciles. Los extrovertidos también suelen facilitar las relaciones. Y finalmente, los extrovertidos suelen opacar a los introvertidos en grandes compañías, pues sus personalidades les permiten hacer presentaciones a sus superiores. Y esa es siempre una buena manera de acelerar el proceso de cambiar de carrera al sobresalir del montón. Por cierto, las grandes compañías están orientadas hacia los extrovertidos, tanto que los introvertidos experimentan una dinámica similar a la que en una época vivían muchas mujeres y miembros de minorías en corporaciones norteamericanas. Por supuesto, hay excepciones. Cualquiera puede contarle la historia de una persona introvertida que ha logrado llegar al tope en una empresa. Pero, en cada caso, el introvertido tenía algo muy especial. Tal vez una gran capacidad para anticiparse a nuevas tendencias en tecnología, una comprensión singular de los mercados emergentes, o un talento excepcional para criticar acuerdos. Esas personas son indispensables para el éxito de sus compañías. Por lo tanto, suben de categoría. Por cierto, eso explica por qué muchos introvertidos terminan en altas posiciones gerenciales que son el cerebro de sus organizaciones, en tanto otros son los encargados de administrar las operaciones. Ahora bien, sería muy bueno que usted fuese uno de esos raros introvertidos que tiene una competencia especial y que puede actuar de manera natural. Pero si ese no es el caso, volvemos al punto inicial. Si usted desea hacerse cargo de su carrera en su compañía, tendrá que salir de su cubículo, hablar con más frecuencia, y conectarse de manera más rutinaria con su equipo y con otros en la organización. Y al mismo tiempo, deberá desplegar toda la energía positiva y la personalidad que pueda lograr. ¿Advertirá su equipo el cambio y se sentirá incómodo? Es posible. Recuerde, ellos también están alerta ante los farsantes. Pero nuestro consejo es que siga adelante y les díga lo que está haciendo. Y con eso podrá revelar su personalidad en la oficina. De esa manera, todos podrán trabajar juntos de manera eficaz. Usted puede inclusive pedirles apoyo y retroalimentación. Trate de buscar esa oportunidad. Pues toda franqueza que pueda ofrecer en su transformación pública demostrará su utilidad y brindará a sus colegas una buena opinión de usted. Jack y Suzy Welch son autores del libro ‘Winning, pueden enviarles preguntas por correo electrónico a winning@nytimes.com. '' Con el tiempo los introvertidos se estancan en grandes organizaciones. Pueden trabajar con ahínco, ofrecer resultados, pero en raras ocasiones reciben su recompensa. Estamos hablando de grandes compañías”.WILABR

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