Ventas: ¿rebote o cambio de tendencia?

En octubre de 2009, las ventas del comercio minorista reportaron un aumento de 0,8 por ciento en términos reales en comparación con las del mismo mes de 2008 cuando registraron un descenso de 0,3 por ciento. Esto se traduce en un ligero aumento del gasto de los consumidores, lo suficiente como para esperar un cambio de la tendencia a la baja.

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enero 05 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-05

La evolución del indicador de ventas muestra cómo se ha reducido la intensidad en la caída, y se aprecia un repunte en el total del comercio minorista excluidos combustibles y vehículos. Según el Observatorio Financiero Internacional, esta línea se ha separado de la del total del comercio a partir de la caída de las ventas de vehículos a Venezuela. Sin embargo, en lo corrido de 2009 hasta el mes de octubre, las ventas reales se redujeron 4,0 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior cuando habían registrado un aumento de 1,5 por ciento. Sin embargo, la caída ha sido menor que en meses anteriores cuando se registraron descensos de 4,5 por ciento hasta septiembre o 4,6 de enero a julio de este año respecto a igual lapso del 2008. Finalmente, si analizamos la evolución de los últimos doce meses corridos, noviembre de 2008 - octubre de 2009, las ventas reales del comercio minorista presentaron una disminución de 3,0 por ciento respecto al periodo inmediatamente anterior cuando había registrado un aumento de 2,0 por ciento. Este indicador también muestra una leve mejoría respecto a la tendencia decreciente que se ha vuelto contractiva desde enero del corriente año. Según estimaciones del Ofin, el Total del Comercio Minorista excluido los combustibles, debería cerrar el año con una contracción no mayor al 4,0 por ciento respecto al año 2008, lo que representa una recuperación de la senda del crecimiento hacia marzo del 2010. LAS CAUSAS DE LA CONTRACCIÓN Al analizar los distintos grupos de mercancía, el gran responsable de la caída, sin importar el periodo de tiempo que se analice, fue el sector automotriz ya que es el que más aportó a la caída del consumo. En lo corrido de 2009, por ejemplo, 10 de 16 grupos de mercancías presentaron variaciones negativas liderados por la venta de vehículos y motocicletas, que registraron una variación negativa del 20,3 por ciento; le sigue un grupo altamente relacionado: lubricantes para vehículos, que anotó una baja del 6,9 por ciento. La caída del 20,3 por ciento en la venta de vehículos significó un aporte negativo de 3,8 por ciento en la caída total del año corrido. Por su parte, los grupos de mercancías que presentaron las mayores variaciones positivas fueron calzado y artículos de cuero, que aumentó un 12 por ciento de enero a octubre; equipos de informática para el hogar, con un crecimiento de 6,5; y otras mercancías una variación de 3,5 por ciento. La principal consecuencia en la caída de la venta minorista es la destrucción de puestos de trabajo y la reducción del salario medio que perciben quienes siguen empleados. En octubre de 2009, el empleo asociado al comercio minorista disminuyó 3,7 por ciento, respecto al mismo mes del año anterior. Este resultado se explica principalmente por el comportamiento del personal temporal contratado a través de empresas y personal temporal directo, con aportes de -3,3 y -1,1 puntos porcentuales respectivamente a la variación total. Esta fuerte caída del empleo con tendencia creciente durante todo el año, es lo que dificulta una rápida recuperación. Al eliminar puestos de trabajo, el poder de consumo disminuye, lo que representa que para empresas ligadas a este sector iniciar una recuperación sea más difícil que para sectores, como por ejemplo los exportadores, que dependen de la demanda externa y los precios internacionales que aumentaron cada vez con más fuerza. De cara a una recuperación medianamente rápida y sustentable, las medidas tomadas por el Gobierno deberían tender a favorecer el gasto minorista de forma de lograr revertir la tendencia actual y mejorar el bienestar de la población en general. Además del la pérdida de puestos de trabajo, el salario real comenzó con una leve disminución de su tasa de crecimiento ya en febrero del 2007. Hacia octubre del 2007 la tendencia se agudizó de forma que a partir de noviembre de 2008, la tasas de variación del salario real se ha vuelto negativa. Se presenta entonces una caída promedio de casi el 2 por ciento en lo que va del 2009. De esta forma, el indicador ha llegado a niveles alcanzados en abril de 2006, desde donde parece haberse estancado. A diferencia del empleo y el consumo, el indicador de sueldos reales se detuvo mucho antes que comenzara la crisis, lo supone un techo para la negociación salarial. PREOCUPACIÓN GLOBAL El fenómeno de caída en las ventas minoristas es uno de los indicadores más seguidos desde comenzada la crisis internacional debido a la génesis de la misma y la importancia de este sector para E.U., donde el gasto de consumo supone casi un 70 por ciento de la economía de ese país. En 2008, la economía norteamericana sufrió una caída de más del 7,8 por ciento en las ventas minoristas lo que mostró la peor cara de la crisis entre septiembre y diciembre donde la caída mensual promedio fue de un 2,5 por ciento. El impacto de este desplome del consumo se vio durante todo el año en los niveles desocupación que trepó hasta 10,2 por ciento en octubre y 11,1 por ciento en noviembre pasado, lo que convierte al país en el único de Suramérica con desempleo de dos dígitos. 10 de 16 grupos de mercan- cías presen- taron varia- ciones negativas liderados por la venta de vehículos y motocicletas, a octubre. 20,3 por ciento fue la caída en las ven- tas de autos, a octubre, lo que significó un aporte negativo de 3,8% en el año corrido.WILABR

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