Las ventas a Venezuela crecen 48,6 por ciento

De lejos, el mercado venezolano sigue siendo el principal destino de las exportaciones colombianas: entre enero y mayo crecieron 48,6 por ciento. En los primeros cinco meses de este año las ventas al vecinos país sumaron 2.264 millones de dólares, frente a 1.523 millones de dólares del mismo periodo del año pasado.

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julio 25 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-25

Según la información del Dane, las exportaciones colombianas a todo el mundo, a mayo, fueron de 15.401 millones de dólares, mientras que las no tradicionales sumaron 7.151,9 millones de dólares en igual lapso. Los productos más demandados por los venezolanos fueron las confecciones con 376,7 millones de dólares, seguidos de animales vivos y sus productos con 322 millones de dólares, los productos químicos, con 192,3 millones de dólares y los cueros con 158 millones de dólares. En vehículos, en contraste, Colombia le vendió a Venezuela en los primeros cinco meses de este año 137,2 millones de dólares, frente a 316,7 en el mismo periodo del 2007. También se destacan los despachos de textiles, papel y manufacturas, materias plásticas, maquinaria eléctrica y minerales. No obstante la distorsión que puedan introducir las ventas a Venezuela, cuando este país se suprime de las cuentas exportadoras colombianas, la facturación mantiene una dinámica positiva. Así, al descontar al vecino país, las exportaciones no tradicionales en los primeros cinco meses del año sumaron 4.915 millones de dólares, lo que significa un crecimiento de 15,1 por ciento frente al mismo periodo del 2007. A pesar de los problemas existentes en Venezuela que desestimulan las importaciones de cualquier origen (la consecución de un certificado de que el producto no se fabrica allí o que su producción es insuficiente, la asignación de las divisas al cambio preferencial para pagar las importaciones y posteriormente la orden de giro de las mismas al exportador), ese mercado mantiene un gran atractivo para los empresarios colombianos. El comprador venezolano conserva una buena capacidad adquisitiva (sustentada en los ingresos petroleros y en los altos precios internacionales del crudo), parte de la cual la orienta a productos colombianos, que como señala la presidenta de la Cámara Colombo-Venezolana, María Luisa Chiappe, gozan de un gran reconocimiento en el mercado vecino. Esto les permite a los exportadores fijar unos precios lo suficientemente altos como para compensar los riesgos de la operación y las dificultades señaladas. Además, como lo han reiterado dirigentes gremiales como Chiappe y Javier Díaz, de Analdex (gremio de los exportadores), académicos y empresarios, las dos economías son complementarias y permiten que se abastezcan mutuamente en muchos y variados renglones. La oportunidad de las entregas, por la cercanía geográfica, y los menores costos de transporte de las mercancías, son aspectos que juegan de manera determinante en el intercambio comercial. No es gratuito que, como se señaló, Venezuela sea el primer comprador de productos no tradicionales colombianos y difícilmente será desplazada de ese lugar, salvo que haya un desplome de su economía, evento que no está a la vuelta de la esquina. En este caso, los empresarios colombianos estarían en verdaderos aprietos financieros y económicos y no la tendrían fácil para redireccionar sus productos de exportación. Las cifras del Dane indican que los despachos de productos no tradicionales a Venezuela entre enero y mayo totalizaron 2.236,8 millones de dólares, un respetable 47,2 por ciento por encima de los registros del mismo lapso del año pasado. 15,1por ciento crecieron las exportaciones colombianas no tradicionales, a mayo pasado, sin incluir los productos de este tipo despachados a territorio venezolano. VOLUMEN CRECE 2,1% Aunque el crecimiento de las exportaciones no tradicionales ha sido significativo en valores debi- do a los buenos precios, el au- mento del volumen es ínfimo. Entre enero y mayo la facturación en toneladas a todo destino se incrementó en apenas 2,1 por ciento; es decir, que la producción hacia el mercado internacional crece a un ritmo muy por debajo del que lo hacen los precios. Su efecto en la agregación de valor y en el empleo es mínimo. Sin embargo, vale la pena señalar que el incremento del peso de las mercancías exportadas a Venezuela fue de 3,5 por ciento, de 4,4 por ciento a Estados Unidos, de 17,8 por ciento a Chile y de 19,6 por ciento a Brasil.Objetivo: diversificar y ampliar los mercados La preocupación por la concentración de las exportaciones no tradicionales, y particularmente de algunos renglones, es un sentimiento permanente entre directivos de gremios, exportadores, académicos y Gobierno y pone en evidencia la necesidad del empresariado de diversificar sus mercados de exportación. No obstante, estudios recientes que han examinado ese fenómeno son pocas las empresas que tienen una gran dependencia de la economía venezolana, lo cual no significa que tanto los exportadores como el Gobierno no estén buscando más mercados, no para sustituir al vecino, como advirtió María Luisa Chiappe, sino para aumentar las ventas. El Gobierno se fijó la meta de que al 2010 estén firmados y negociados nueve Tratados de Libre Comercio (TLC) con 54 países que albergan más de 1.000 millones de habitantes. Como los productos básicos (petróleo, carbón, ferroníquel) prácticamente tienen una demanda asegurada, el objetivo oficial es abrirles las puertas a los bienes no tradicionales, que, en general, son grandes generadores de empleo. En países cercanos en los cuales no hay una presencia notable de los productos colombianos, pero cuyo potencial es muy grande, las autoridades y entidades del sector están redoblando esfuerzos para conocer mucho mejor esos mercados, sus preferencias, gustos, particularidades, regulaciones, entre otros. Es el caso de Brasil, Argentina, e incluso de Chile, Perú, Paraguay y Uruguay. La mirada no se limita a Suramérica sino que abarca también a los países centroamericanos y caribeños, muchos de los cuales son grandes importadores de productos provenientes de E.U. y Europa. Algunos de esos bienes podrían ser provistos por empresarios colombianos. En esta labor han estado particularmente activos Proexport y la Cámara de Comercio Colombo-Centroamericana y del Caribe, que organiza misiones de exploración y contactos en esos mercados lo mismo que la participación en ferias especializadas. De todas maneras, mientras se logra una mayor penetración en esos mercados, se profundiza en los de la Unión Europea aprovechando las gabelas del Sistema Generalizado de Preferencias SGP Plus y se aprueba en Estados Unidos el TLC negociado con Colombia, el Gobierno está tratando de normalizar la situación con Venezuela, no solo en las dificultades ya señaladas sino en la ampliación del cupo de importación de vehículos, renglón clave para el empresariado colombiano del ensamble y las autopartes.WILABR

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