Cada vez más bogotanos optan por el arriendo

Clemencia Parra, presidenta de la firma del sector inmobiliario Unifianza, dijo que la modalidad del alquiler tiene mucho potencial en el segmento bajo donde las personas no tienen acceso al crédito ni poder adquisitivo para pagar una cuota inicial.

Clemencia Parra, presidenta de la firma del sector inmobiliario Unifianza

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Clemencia Parra, presidenta de la firma del sector inmobiliario Unifianza

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enero 14 de 2014 - 05:57 p.m.
2014-01-14

La directiva también destacó que a diciembre del 2013, el valor promedio del metro cuadrado para arriendo en el estrato 4 se incrementó 13 por ciento frente al 2012, mientras que  en los estratos 5 y 6 fue de 12 y 15 por ciento, respectivamente.

Parra advirtió potencial, especialmente en el segmento bajo donde las personas no tienen acceso al crédito ni poder adquisitivo para pagar una cuota inicial que les permita comprar una casa o un apartamento nuevo.

Otra tendencia importante el año pasado, y que seguirá en el 2014, fue la alta demanda en los estratos 4 y 5, que se impulsó debido a la caída de la oferta nueva, mientras que en el 6 no hay mucho para alquilar porque la gente compra con el fin de habitar el inmueble.

Sin embargo, cuando optan por alquilarlo, los cánones son muy altos.

De hecho, la presidenta de Unifianza identificó al Chicó, como uno de los barrios más caros de Bogotá, con precios por metro cuadrado entre 38.000 y 40.000 pesos, aunque hay casos -muy puntuales- en los que se llega a 90.000 pesos. Parra reiteró que en Bogotá la proporción de arrendatarios se incrementará, aún más, este año.

Vale recordar que en el país 38,8 por ciento de la gente vive en arriendo y en Bogotá, la participación en este mercado llega a 41,6 por ciento, con tendencia al alza si se tiene en cuenta -según la directiva- que las construcciones nuevas han disminuido por la incertidumbre generada, entre otras, por la expedición del plan de ordenamiento y ahora, por la destitución del alcalde Gustavo Petro.

"Lo que seguirá sucediendo es que los constructores preferirán, como ya sucede, localizarse en los municipios aledaños a la capital o, en otros casos, irse a ciudades con gran actividad inmobiliaria como Bucaramanga, Medellín, Cali, Barranquilla, Ibagué o Neiva, donde no hay problemas para desarrollar obras", concluyó.

Gabriel E. Flórez G.

Redacción de Economía y Negocios

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