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Cuando la víctima es la verdad

No hay nada más cierto que aquello de que en economía 'quienes siembran no cosechan y quienes cosechan no son los que sembraron'. Así quienes cosechen lo hagan a costa de la verdad.

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abril 26 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-26

Se ha dicho que la verdad es la primera víctima de toda guerra. Habría que agregar ahora que ésta está también siendo maltratada durante la actual campaña presidencial. En especial, la propaganda que viene utilizando el partido de 'La U' ha hecho de la verdad un ingrediente escaso. Basta con citar algunos ejemplos.

Primero arrancaron con una cuña televisiva en la que con desparpajo se atribuían la paternidad del programa Familias en Acción. Olvidando que ese programa se ideó y se echó a andar durante la administración Pastrana.

A esta cuña la siguió otra no menos extraña, según la cual hace ocho años el país "no tenía dirección". Esto significa, dentro de la lógica de ésta propaganda, que el Gobierno al que perteneció hasta el último momento el actual candidato de 'La U' era un gobierno al garete. Y como si no fuera poco lo anterior, otra cuña, reñida también con la verdad histórica, presenta a su candidato como el iluminado que aceptó el Ministerio de Hacienda en el 2000 para salvar una economía que iba camino al naufragio.

Olvidan los diseñadores de estas pautas que para mediados del 2000, cuando asume el Ministerio de Hacienda el hoy candidato de 'La U', ya se había desactivado -con inmenso esfuerzo y coraje político de su antecesor- la más profunda crisis económica que el país ha vivido. Quizás con la excepción de la de los años treinta del siglo pasado.

Olvidan los despistados publicistas-historiadores del partido de 'La U', que para el año 2000 se había reducido la inflación a niveles de un sólo dígito; que habíamos reducido a 'sombrerazos' y de manera rotunda las tasas de interés; que se había desactivado una crisis financiera de inimaginables dimensiones que habría podido arrasar los ahorros de 15 millones de ahorradores y la confianza pública; que se había readquirido la tranquilidad cambiaria al eliminar del sistema las bandas y liberar la tasa de cambio; que se había reabierto el crédito internacional y la credibilidad del país en los mercados externos; que se estaba ejecutando un valeroso programa de estabilización económica con el FMI; que se había logrado una revolución en las finanzas de las entidades territoriales con la aprobación de leyes definitivas que sanearon sus fiscos; que se había creado el marco legal para provisionar los pasivos pensionales de las entidades territoriales; que se había reactivado la exploración petrolera a niveles que sólo hasta ahora, 10 años después, se vuelven a alcanzar; que la tasa de cambió real se había recuperado a sus niveles históricos; que se le había hecho frente con eficacia a la reconstrucción de la Zona Cafetera afectada por el terrible terremoto de enero 25 de 1999; que se había hecho un esfuerzo presupuestal descomunal para mejorar la dotación de nuestras fuerzas armadas; y en fin, que el país (para mediados del año 2000) estaba otra vez creciendo dinámicamente.

Después de que tanto nosotros como toda América Latina habíamos superado el traumático 1999. No hay tal, pues, que el partido de 'La U' se inventó el programa de Familias en Acción; ni que la administración -a la que hoy recuerdan sus cuñas con tan poca lealtad-, y a la que perteneció el actual candidato de 'La U', hubiera "carecido de dirección"; o que hubiera sido su providencial aparición la que salvó al país de la hecatombe económica.

Definitivamente, no hay nada más cierto que aquello de que en economía 'quienes siembran no cosechan y quienes cosechan no son los que sembraron'. Así quienes cosechen lo hagan a costa de la verdad.

jotacrestrepo@yahoo.es

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