Viento en contra para Cerro Matoso

Hace menos de un mes la principal mina de níquel de República Dominicana anunció que cerraba su operación por espacio de cuatro meses debido a la fuerte caída de los precios internacionales de este metal y al aumento de las cotizaciones internacionales del petróleo.

POR:
septiembre 04 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-04

La noticia le cayó como un baldado de agua fría a las autoridades de ese país, pues la suspensión de las operaciones de la minera Falconbridge hará que esa nación deje de recibir cerca de 300 millones de dólares. La empresa Falconbridge, más conocida en la isla como Falcondo, pertenece a la minera anglo suiza Xstrata y emplea a 1.700 personas directamente, que por ahora no perderán sus empleos, según han explicado los encargados de la operación. No obstante, la preocupación es grande porque no es la primera vez que la empresa minera se ve obligada a suspender sus operaciones, aunque sea temporalmente. En el 2001 y en 1990 también lo hizo por razones de costos operacionales. Falcondo, tiene su mina de ferroníquel en la provincia de Monseñor Nouel a 80 kilómetros de Santo Domingo y se ha convertido en uno de los fuertes de exportación de ese país, con una producción anual de 29.000 toneladas del mineral. Su debilidad: la dependencia de fuentes energéticas costosas como el petróleo. La situación de la mina dominicana es apenas un abrebocas de lo que están atravesando las compañías dedicadas a la producción de níquel, materia prima que también se extrae en Colombia en la mina de Cerro Matoso, localizada en el departamento de Córdoba, por parte de otro peso pesado del negocio, BHP Billiton. Allí anualmente se producen unas 50.000 toneladas de ferroníquel un producto industrial que resulta de la aleación con hierro y que se vende en los mercados internacionales. Se calcula que Cerro Matoso es responsable del 4 por ciento de la producción mundial, de ahí la importancia de la explotación en suelo colombiano. De acuerdo con información oficial de la Bolsa de Metales de Londres, los precios del níquel han caído este año casi un 21 por ciento, alejándose de los niveles que alcanzaron en el año 2007 cuando la libra se cotizaba a 16,84 dólares. Ese brusco descenso comienza a reflejarse de diferentes maneras en los países productores. Mientras que en República Dominicana se llegó al caso extremo y se paró la producción, en Colombia, las cifras del Dane indican que se está recibiendo menos dinero por las ventas de níquel. En efecto, el más reciente informe sobre exportaciones del Dane, da cuenta de un descenso de 39,2 por ciento en el valor de las ventas externas de ferroníquel, las cuales pasaron de 190,8 millones de dólares en junio del 2007 a 115,9 millones en junio del 2008. Lo anterior, a pesar de un aumento del 24,1 por ciento en el volumen exportado en junio del 2008, en comparación con junio del 2007. Al detallar las cifras correspondientes al primer semestre del 2008, se puede observar una caída de 45,3 por ciento en el valor de las exportaciones, las cuales pasaron de 971,2 millones de dólares en el 2007 a 531,5 millones en el 2008. En ese lapso, las toneladas métricas despachadas también mostraron una caída de 16,2 por ciento, convirtiéndose en el único renglón de las exportaciones tradicionales del país con variación negativa. Analistas del sector minero explican esta disminución por varias razones, aunque no creen que todavía la situación sea tan crítica para la niquelera colombiana como lo es para la dominicana. Una de las principales variables que ha influido en la caída de las ventas, además de los precios internacionales, fue la huelga que se registró en febrero por casi un mes. El cese de actividades afectó enormemente la producción, pues se tuvieron que apagar los hornos empleados en la fundición, lo que habría generado averías en uno de ellos que debieron ser reparadas para retomar en ritmo de producción y eso lleva tiempo y demanda bastante dinero. “Probablemente la huelga signifique para Cerro Matoso la caída en una doceava parte de la producción este año”, indicó el analista Jairo Herrera Arango, gerente de Información Minera de Colombia. A renglón seguido, el experto dice que a diferencia de lo ocurrido en República Dominicana, Cerro Matoso tiene una mayor margen para capotear la destorcida de precios, pues con el tiempo ha optimizado sus costos de producción y aún con precios de níquel de 6 dólares por libra, es competitiva. “Ellos tienen sus clientes asegurados, y lo que puede pasar es que ganarán menos, pero no perderán”, agregó Herrera. A favor de la niquelera colombiana están los costos de la energía, un insumo fundamental para la producción de ferroníquel, pues definitivamente son más competitivos que los del Caribe, donde la mayoría de países no son autosuficientes. Aún así se calcula que anualmente Cerro Matoso destina 50 millones de dólares en el pago de la energía que requiere, lo que la convierte en el mayor consumidor del país. EL EFECTO DEL ACERO INOXIDABLE Si hay un renglón de la produc- ción que ha contribuido en la descolgada de precios del níquel es el de la industria del acero inoxidable. La razón es que este sector, que utiliza el níquel en sus procesos como materia prima, creció menos de lo que se espe- raba a pesar de la demanda asiá- tica. Esa situación provocó que las empresas dedicadas a la fabri- cación de utensilios como ollas o maquinaria industrial, comenza- ran a remplazar el níquel con otras aleaciones para hacer su propia reducción de costos, debi- do al encarecimiento de este pro- ducto durante el año pasado co- mo dan cuenta los precios en Lon- dres, que alcanzaron máximos en el 2007. Nadie sabe si los precios del níquel van a repuntar, ni en qué plazo. “Los precios de los metales son muy volátiles y esas volatilidades vienen desde hace mucho tiempo y todo depende de la coyuntura mundial, la oferta, la demanda, etc.”, explicó el director de la cámara de Asomineros de la Andi, Arturo Quiroz. WILABR

Siga bajando para encontrar más contenido