Para los vigorosos, la edad es solo una cifra

¿Qué impacto podría tener la edad de John McCain en las próximas elecciones?

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mayo 24 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-24

Usted ha formulado su pregunta en el sitio correcto. Uno de nosotros -adivine quién- es el fundador del club ‘La vida comienza a los 70’. Y la otra persona, bueno, ella asiste a todas las reuniones. Por supuesto, es una broma, pero en cierto modo estamos parcializados en relación a este tópico. Nuestras vidas, y las de muchos de nuestros amigos, se han visto enriquecidas con el pasar del tiempo, con su miríada de encuentros y de experiencias. Pero eso no significa que creamos que la edad de John McCain es una razón suficiente para que lo elijan como presidente. John McCain debe ser elegido -o no- en relación a los temas de interés nacional. Pues la edad, por sí misma, no es una virtud, ya se trate de la política, los negocios o la vida en general. La edad es generalmente inútil si no está acompañada de una mente abierta y por la curiosidad sobre la época en que uno vive. Por ejemplo, Andy Pearson, ex presidente de PepsiCo, que falleció en el 2006 a los 80 años de edad, se sentía encantado cuando sus nietos le explicaban la letra de la música rap. Por cierto, Pearson siempre se sintió fascinado por las nuevas tendencias culturales. También la edad necesita ser acompañada por la disposición, el anhelo de cambio. Recientemente oímos a Andrea Jung, la directora general de Avon, sugerir que los líderes (de manera informal) se destituyan y vuelvan a contratarse de tiempo en tiempo, a fin de refrescar su mente. En la actualidad, de 48 años, Jung es todavía muy joven, pero su enfoque en relación a la reinvención es realmente el distintivo de los ‘viejos’ más eficaces que conocemos. Un ejemplo es el de K.P. Singh, un empresario indio de bienes raíces, quien a los 77 años de edad, ha ampliado su negocio para crear una liga internacional de cricket. Su propósito, señala, es aprender “toda clase de cosas nuevas”. O tomemos el ejemplo de Hank Greenberg. Luego de ser obligado a renunciar a AIG, la empresa de seguros que condujo con éxito hasta bien entrados los setenta, se ha reinventado a sí mismo a los 83 años de edad haciendo inversiones en bienes raíces en Vietnam, Rusia, China y la India. Lo que queremos decir es que la edad es un estado mental. Por supuesto, dejando de lado razones de salud. El vigor es importante y cuando mengua, también lo hacen la mente y la disponibilidad. Si hay vigor, el campo de juego está nivelado. Después de todo, hay personas que nacen viejas. Hace 40 años, uno de nosotros (Jack) conoció personas de su edad que se ponían chalecos y fumaban en pipa para lucir como ‘ejecutivos’. ¡Y les encantaba! Hace poco conocimos a una ejecutiva extraordinariamente talentosa, de 27 años de edad, que vivía en Estambul. Nos dijo que nunca aceptaría un nombramiento fuera de Turquía, pues le encantaba vivir junto al río Bósforo. Ni siquiera había llegado a los 30 años de edad, y ya estaba estancada en una zona de permanente confort. Por lo tanto, cuando busque alguien para ocupar un cargo, ya se trate de John McCain intentando alcanzar la presidencia o un candidato de 72 años que está sentado frente a su escritorio, olvídese de la edad. Trate de descubrir si esa persona siente curiosidad por el mundo y está dispuesta a cambiarlo. Y luego, examine su sabiduría. Ahora bien, la sabiduría es una palabra muy cargada de significación. Algunas personas ancianas quieren hacer creer que forma parte de la edad. Pero la sabiduría no es solo el conocimiento del pasado. Es el procesamiento esmerado de las pautas de la vida para adoptar decisiones futuras con inteligencia. Es perspectiva; es juicio. En ese sentido, el ejemplo de sabiduría es, y nadie se sorprende, Warren Buffett. A los 77 años de edad ha observado suficientes ciclos económicos, medidas políticas del Gobierno y dramas en empresas como para dejar jadeantes a otras personas. Pero Warren usa su experiencia para hacer inversiones más inteligentes que nunca antes. Por cierto, Buffett es el primero que podría informarnos que cuando se trata de negocios, se siente como si hubiera nacido ayer. Y en cuanto a su pregunta: ¿pensamos que la edad de John McCain generará un debate en la próxima elección? Sí. Pero ¿es importante el problema de la edad? Decimos que no. Desde donde estamos sentados, y ninguno de nosotros está sentado en una reposera, la edad no es algo temible. Es más, con la actitud correcta, puede llegar a ser la mejor cosa que jamás le haya pasado . Jack y Suzy Welch son autores del libro ‘Winning’. Pueden enviarles preguntas al correo electrónico Winning@nytimes.com. '' Cuando busque alguien para ocupar un cargo, trate de descubrir si esa persona siente curiosidad por el mundo y está dispuesta a cambiarlo. Y luego, examine su sabiduría”.WILABR

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