'La vivienda social se ganó un lugar en el país'

El Ministro de Vivienda considera que el Gobierno llegó a regiones desatendidas y que la política habitacional les ha dado un techo digno a los más vulnerables.

Sobre su permanencia como ministro de Vivienda, Henao dijo que acatará lo que el presidente Juan Manuel Santos decida.

Archivo particular

Sobre su permanencia como ministro de Vivienda, Henao dijo que acatará lo que el presidente Juan Manuel Santos decida.

Finanzas
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julio 24 de 2014 - 06:41 a.m.
2014-07-24

El presidente Juan Manuel Santos comenzó su mandato en el 2010 con la promesa de construir un millón de viviendas. Tras unos ajustes, el siguiente anuncio le apostó a que 100 mil de estas se destinarían a personas en extrema pobreza y estarían totalmente subsidiadas, labor que lideró Germán Vargas Lleras como ministro de Vivienda.

Luego de otros cambios en el Gobierno, el coequipero que heredó el reto de mantener la dinámica de estas y otras iniciativas fue Luis Felipe Henao, quien hoy, como jefe de la cartera de Vivienda, da un parte de victoria de la labor realizada.

Lo que viene para los próximos cuatro años está lleno de retos. ¿Le gustaría quedarse en el Ministerio para ser partícipe de ello?

Ser servidor público es un honor y una gran oportunidad. Es sano que en estos altos cargos haya rotación, pero la última palabra la tiene el presidente Santos. Yo acataré lo que él decida.

¿Cuál es el balance del millón de viviendas?

Según el modelo de iniciaciones de vivienda de Planeación Nacional, entre agosto del 2010 y marzo del 2014 se inició la construcción de más de 800.000 unidades y estimamos que hasta agosto próximo serán unas 900.000.

Lo cierto es que en los últimos cuatro años la producción fue histórica, de hecho, 53 por ciento de las iniciaciones son de interés social, construidas en regiones donde la oferta era muy baja o inexistente.

¿Cuánto sumó la inversión?

Vale recordar que el aumento en la escala de producción de la oferta social está ligado a iniciativas como la vivienda gratuita, el subsidio a la tasa de interés y los macroproyectos sociales, cuya ejecución contó con el mayor presupuesto de inversión asignado: 12 billones de pesos.

¿Qué ajustes le haría al proceso de las próximas 300 mil casas gratis que prometió el presidente Santos para su mandato 2014-2018? Incluso se habla de un total de 1,2 millones.

Ahora, los retos son lograr una mejor articulación entre las entidades y los recursos del Gobierno central para asegurar la sostenibilidad de las nuevas comunidades, así como el adecuado suministro de servicios sociales.

Además, se necesita la articulación de los gobiernos locales con el Gobierno Nacional para que los proyectos estén bien localizados cuenten con plena disponibilidad de servicios públicos, equipamientos y acceso a transporte público. Y, finalmente, el reto no es hacer casas, es crear comunidad, generar verdaderos ciudadanos.

Al programa de gratuidad se sumó el de las Viviendas de Interés Prioritario para Ahorradores (Vipa) ¿Cómo va?

Este es otro ejemplo de los esfuerzos del Gobierno para impulsar el acceso a las familias de más bajos ingresos (menos de dos salarios mínimos mensuales), pero que no califican para el programa de gratuidad. Las cifras más recientes indican que, del total proyectado (86.000), más de 65.000 han sido contratadas.

A propósito de las 100 mil viviendas gratis, ¿habrá una veeduría después de la entrega para garantizar la sostenibilidad de los proyectos?

La estrategia de acompañamiento social liderada por la Agencia Nacional para la Superación de la Pobreza Extrema (Anspe), con el apoyo del Ministerio y del sector privado, tiene como propósito crear las condiciones para la convivencia y sostenimiento de los proyectos a través del tiempo.

¿Cree que se destinarán más recursos al subsidio a la tasa para la clase media? Hay mucha expectativa.

Las cifras de crecimiento de la economía y la generación de empleo durante el 2013, cuando se retomó con el Plan de Impulso a la Productividad y el Empleo (PIPE), y lo corrido de este mostraron que cumplió su cometido –como medida contracíclica– y que la economía podría mantener su dinámica sin estímulos externos.

Miramos con el Ministerio de Hacienda recursos adicionales para subsidiar la tasa hipotecaria a los hogares de bajos ingresos.

Por eso, hace unos días anunciamos 10.000 nuevos cupos y recursos que suman 100 mil millones de pesos.

El Banco de la República aumentó su tasa de referencia y, por lo tanto, impactará las hipotecarias. Insisto: ¿no cree que no seguir con el subsidio para la clase media afectaría la demanda?

Ha mostrado ser importante, pero no es el fin último de la política. Lo que nos debe interesar es contar con ese u otros instrumentos para ofrecer tasas de interés permanentemente bajas y asequibles. Ese es otro de los frentes de trabajo de los ministerios de Vivienda y Hacienda.

El vicepresidente electo Germán Vargas Lleras, con quien usted ha trabajado hombro a hombro, anunció inversiones en agua, saneamiento y mejoramiento de barrios. ¿En qué van estas iniciativas?

Germán Vargas Lleras anunció un programa de inversiones por cerca de 70 billones en los sectores de infraestructura y vivienda para los próximos cuatro años.

Por su parte, el plan de inversiones en el sector de agua y saneamiento rural manejaría un monto de 7,6 billones de pesos y las líneas generales de intervención fueron aprobadas por el Conpes el pasado 3 de julio.

El arrendamiento con opción de compra por fin es una política de Estado. ¿Qué opina de la figura?

Este giro en la política tiene una poderosa razón de ser: a través del arriendo podemos esquivar la barrera de la cuota inicial que afecta negativamente las posibilidades de acceso a vivienda de hogares de bajos ingresos y sin capacidad de ahorro.

La figura de los TACS del Fondo Nacional del Ahorro es un ejemplo de instrumento de arrendamiento que, además, incorpora un componente de ahorro de largo plazo.

¿Cómo queda el tema de la inseguridad jurídica de la que los constructores se han quejado?

Promovimos medidas antitrámites para generar un marco normativo que optimizara el desarrollo territorial y de vivienda, especialmente frente al procedimiento de licencias urbanísticas y la expedición de instrumentos de gestión de suelo (incluyendo la racionalización de los trámites conexos a los mismos en materia fiscal y de servicios públicos domiciliarios).

Y participamos activamente en la regulación de prohibiciones para la exigencia de requisitos por fuera de los exigidos en la ley para los trámites aplicables al desarrollo territorial.

¿No le parece que las propuestas de renovación urbana no avanzan y que se quedaron solo en el papel (a excepción del CAN y la intervención del centro, en Bogotá)?

Desde el punto de vista teórico la renovación urbana es el proceso más eficiente de crecimiento de una ciudad porque permite el aprovechamiento de toda la infraestructura urbana existente, aunque implica importantes desafíos en términos de adquisición y consolidación de predios, compensación o relocalización de antiguos ocupantes, repotenciación de las redes de servicios públicos y mejores sistemas de transporte masivo.

Aquí eran claves las Alianzas Público Privadas (APP) y poco se vieron...

Coincido con su apreciación sobre la lentitud observada en la ejecución de proyectos de inversión bajo la modalidad de APP, luego de dos años de aprobación de su marco legal.

Sin embargo, en Medellín, Barranquilla y Pasto se ha hecho un buen trabajo; lo cierto es que sin liderazgo y una adecuada planeación local, es muy difícil ejecutar estos proyectos.

HAY DOCE MACROPROYECTOS ADOPTADOS

Los Macroproyectos de Vivienda de Interés Social Nacional también formaron parte de la agenda del Gobierno. Hay doce de ellos adoptados, el más reciente fue Ecociudad Navarro, en Cali, que tendrá 40 mil unidades.

Con estas obras se están construyendo ciudades dentro de las grandes ciudades, con todos los servicios complementarios (equipamiento urbano, colegios, comercio y centros de salud, entre otras). A estos se les suman otros once macroproyectos en proceso de formulación y prefactibilidad, y dos proyectos integrales de desarrollo urbano. Medellín, Cartagena, Manizales y Barranquilla son algunas de las ciudades donde se han impulsado estas iniciativas.

MEJORES OBRAS

El Ministro destacó las cifras de licencias de construcción del Dane en los últimos doce meses, a mayo, que registraron un crecimiento acumulado del 6,6 por ciento en el área licenciadas con 25,2 millones de metros cuadrados.

“Este resultado estuvo impulsado por la vivienda con 18,2 millones de metros cuadrados (crecieron 2,2 por ciento). Sin embargo, la vivienda prioritaria repuntó”.

“También sobresale que el área promedio licenciada para vivienda social alcanzó los 55,7 metros cuadrados por unidad. Es ejemplo del esfuerzo en mejorar las especificaciones”, dijo Henao.

‘MANEJAMOS RECURSOS CON TRANSPARENCIA’

Atlántico, Valle del Cauca y Atlántico, entre otros, van muy bien. Bogotá está en la senda de la recuperación.

Al consultarle sobre cómo está el mapa constructor del país, el Ministro de Vivienda basa sus apreciaciones en las cifras de Coordenada Urbana, Censo Georreferenciado de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), que coincide en que la dinámica de la vivienda está impulsada, principalmente, por la Vivienda de Interés Social (VIS).

Para las trece regionales cubiertas por ese informe, las ventas de vivienda crecieron 3,6 por ciento y los lanzamientos, 23 por ciento en lo corrido del año, a mayo, lo cual se explica por la actividad en Atlántico, Valle del Cauca, Bolívar, Nariño y Tolima.

“A esto debemos sumarle el desarrollo del programa de Vivienda Prioritaria para Ahorradores (Vipa), que disparó la comercialización de VIS, esta vez con una gran participación de Bogotá”, explica.

Para Henao, el caso de la capital es importante si se tiene en cuenta que hubo un periodo de recesión sectorial derivado de la incertidumbre promovida desde varios sectores.

Y a pesar de los ajustes que quedan por hacer, el funcionario asegura que la ejecución de este programa en particular dejó muchas lecciones.

“Demostramos que sí es posible hacer vivienda de interés prioritario, es decir, con precios de 43 millones de pesos, de altas especificaciones.

“También confirmamos que con un adecuado esquema de incentivos, las grandes empresas constructoras sí pueden poner su conocimiento y capacidades técnicas al servicio de la oferta social.

“Y, además, se demostró que los recursos pueden manejarse con eficiencia y transparencia”, concluyó Henao.

Gabriel E. Flórez G.
Economía y Negocios