Volatilidad en precio del dólar tiene con dolor de cabeza a más de un empresario, al Gobierno y turistas

Desde el pasado 8 de junio el dólar ha estado subiendo y bajando, pero no con moderación, sino de forma brusca. En días pasados llegó a una cotización de 1.923 pesos y ahora ronda los 1.752,38 pesos.

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julio 14 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-14

Ese fue el valor promedio de este lunes. Por eso, mientras los exportadores vieron con alegría el incremento, hoy están de nuevo aburridos porque la divisa va en 1.752,38 pesos, sobre todo si tenían dinero para traer al país como pago de sus ventas al exterior y no aprovecharon para hacerlo en ese momento.

"La volatilidad es supremamente problemática porque no se sabe dónde se va a estabilizar el dólar. Así es muy difícil hacer cotizaciones, pues como no sé cuál será mi tasa de cambio, tampoco puedo manejar mi flujo de caja", dice Javier Díaz, presidente de Analdex, el gremio de los exportadores.

Él anota que esta situación la asemeja a lo que ocurre con el mar: "en este momento la marea está muy baja y eso solo lo sube las políticas macroeconómicas, pero además estamos experimentando un fuerte oleaje".

La incertidumbre

Daniel Niño, jefe de investigaciones económicas de Bancolombia, dice que la volatilidad del dólar es el resultado de la incertidumbre que están experimentando los operadores cambiarios por la creciente inflación que vive el país, lo que los lleva a pensar que el Banco de la República subirá sus tasas de interés, sumada a las malas noticias que vienen del exterior y que tienen que ver con la economía estadounidense.

"Esto lleva a una volatilidad que es muy dañina, pues produce unos cambios tan fuertes y tan rápidos, que impiden que los exportadores se beneficien de los repuntes de la tasa de cambio y los importadores de las bajas. En suma, lo que sucede es que no se pueden tomar decisiones correctas de cuándo vender o comprar", sostiene el experto.

Lo mismo opina Rafael Mejía, presidente de la SAC, gremio de los agricultores, quien considera que la volatilidad afecta los ingresos de sus afiliados, pues estos pueden variar mucho dependiendo del día en que les liquiden su exportación o les fijen el precio interno de su producto, el cual es una mezcla del precio internacional y la tasa de cambio.

Una incertidumbre similar viven quienes reciben remesas, tienen que comprar dólares para viajar fuera del país o vender los que les quedaron al regresar a Colombia.

Como el precio se mueve tanto es difícil saber cuál es el mejor día para ir a realizar esa transacción y eso no solo los afecta a ellos, sino también a quienes se dedican al negocio de comprar y vender divisas.

Rubén Darío Muñoz, presidente de la Asociación de Cambistas Profesionales, asegura que una volatilidad como la actual no se veía hace mucho tiempo y está afectando la dinámica en las ventanillas, dado que los clientes no acuden con la misma frecuencia, pues están esperando el precio que más les convenga, lo que produce escasez de dólares.

Señala que el año pasado por esta época por las ventanillas se compraban y vendían unos 70.000 dólares diarios y hoy solo son 20.000 dólares diarios.

A esto se suma un fenómeno poco usual y es que en estos últimos días, algunas veces el precio del dólar en casa de cambio es mayor al oficial, debido a que ni siquiera los profesionales de este negocio tienen tiempo de ajustar sus precios ante tantos cambios.

El analista de Bancolombia añade que el Gobierno tampoco se salva de la volatilidad, dado que esta le trae más problemas, pues si el dólar sube mucho se descuadran las cuentas fiscales y aumenta la inflación, pero si cae bastante, se agudiza el problema de los exportadores.

Un fenómeno de hace tres semanas

Esta volatilidad en la tasa de cambio en las últimas tres semanas ha generado un fenómeno más dañino y equitativo que la revaluación, pues, mientras esta golpea a unos sectores y beneficia a otros, la otra perjudica a toda la economía por igual y pocos se pueden escapar a ello.

Desde el pasado 20 de junio, cuando el Banco de la República decidió endurecer sus armas contra el dólar barato, la divisa comenzó una carrera alcista que solo duró cinco días, pero que le alcanzó para ganar 252 pesos y volver a una cotización de 1.923 pesos.

Sin embargo, esta disparada estuvo en gran parte influenciada por el anuncio del presidente Uribe de realizar un referendo para ratificar su mandato, debido a las decisiones de la Corte Suprema de Justicia en el sonado caso de la 'Yidispolítica'.

Una vez este tema se disipó, la divisa retomó su tendencia descendente, que además estuvo empujada por la euforia tras la liberación de 15 secuestrados. Como resultado, en cuatro días, la tasa de cambio perdió 203 pesos, quedando otra vez en 1.719 e incluso enlas negociaciones del mercado de divisas alcanzó a estar por debajo de los 1.700 pesos.

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