Wall Street, feliz con la dimisión de Jerry Yang como presidente de Yahoo

Mercados y analistas reaccionaron este martes con satisfacción ante la renuncia del cofundador de la gigante de Internet, pues creen que su salida abre de nuevo la puerta a una alianza con Microsoft.

POR:
noviembre 18 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-18

Los títulos de Yahoo subían al medio día de este martes casi un 6 por ciento en el Nasdaq neoyorquino hasta los 11,25 dólares y llegaron a avanzar un 15 por ciento en las primeras horas de la mañana.

Desde comienzos del 2008, las acciones del portal de Internet han caído un 55 y han tocado su valor más bajo desde el 2003. Pese al ascenso de este martes, los títulos aún están muy lejos de los 33 dólares por acción que Microsoft ofreció por Yahoo el pasado febrero, una cantidad que para Yang infravaloraba el valor de la compañía que fundó junto a su compañero de estudios David Filo a mediados de los 90.

Este vínculo emocional con la empresa, opinan los expertos, impidió a Yang aceptar la oferta del gigante del software pese a que la mayoría de los accionistas clamaba por la alianza.

"Creo que la marcha de Yang es un progreso, un reconocimiento de que Yahoo necesita un nuevo planteamiento agresivo para situarse correctamente y aprovechar las aún crecientes oportunidades en publicidad en línea", escribió Shar Van Boskirk, analista de Forrester Research, en su blog.

Aunque Steve Ballmer, consejero delegado de Microsoft, dijo recientemente que su grupo ya no está interesado en Yahoo, los expertos creen que es más que probable que la compañía vuelva a lanzar en breve otra oferta que los accionistas recibirían con los brazos abiertos.

Para Microsoft, el desarrollo de sus servicios y productos Internet sigue siendo prioritario -es número tres en búsquedas, por detrás de Google y Yahoo- y, además, una adquisición ahora le saldría mucho más barata que hace 10 meses.

La salida de Yang supone el fin de una etapa en la historia de Yahoo, una firma que en su momento fue una pionera de Internet pero que no supo adaptarse a las nuevas tendencias ni competir frente a Google.

Durante la crisis de las punto com a finales de los 90, Jerry Yang y David Filo reclutaron a Terry Semel, un experto ejecutivo de Hollywood, para dirigir la compañía.

La estrategia resultó ser acertada y Semel logró convertir a Yahoo en un portal de entrada para contenidos mediáticos en Internet. Usuarios y accionistas estaban satisfechos y las acciones de la empresa volvieron a subir.

No obstante, ni Semel ni los fundadores se percataron de las nuevas tendencias que aparecían en la Red. En tan sólo unos años, una empresa llamada Google -cuyos fundadores estudiaron en Stanford con Yang y Filo- logró convertirse en el gigante de Internet, con un diseño espartano en sus páginas y anuncios frente a los llamativos reclamos publicitarios mostrados por Yahoo.

Yahoo no valoró a tiempo el potencial del negocio de búsquedas en Internet ni la estrategia publicitaria de Google, cuyos enlaces patrocinados son mucho más eficientes que los clásicos 'banners' de la Red.

Cuando Semel abandonó la firma en junio de 2007, Yang decidió asumir el cargo de CEO, lo que en opinión de muchos accionistas y expertos del sector fue un error.

Yang, un personaje querido en Silicon Valley, de carácter amable y tranquilo, nunca estuvo a la altura del cargo que asumió y, como en el caso de la oferta de Microsoft, su vínculo emocional con la firma le llevó a tomar controvertidas decisiones.

El ejecutivo luchó en los últimos meses por sacar adelante una alianza publicitaria con Google, que era su tabla de salvación, pero cuando esta estrategia también falló, en el sector se consideraba que la noticia de su dimisión no tardaría en llegar.

"Ha sido un año increíble", reconoció el propio Yang en una conferencia sobre tendencias en la Red celebrada este mes en San Francisco, E.U. "Lo cierto es que lo mejor que podría hacer ahora Microsoft es volver a lanzar una oferta sobre Yahoo", confesó.

Siga bajando para encontrar más contenido