Cómo Warren Buffett escoge sus dulces favoritos

Su participación fue clave para sellar la oferta de Mars por Wrigley. Buenos indicios

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mayo 01 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-01

La oferta de Mars Inc. para comprar Wm. Wrigley Jr. & Co. lleva el sello de Warren Buffett, quien durante la última caída del mercado dijo que se sentía como un niño en una tienda de caramelos.

En esta ocasión, Berkshire Hathaway Inc., el holding de inversiones de Buffett, ha aprovechado oportunidades en los sectores de seguros, manufacturas y ahora está acumulando dulces. J.P. Morgan Chase & Co., Goldman Sachs Group Inc. y Berkshire salieron ilesas de la crisis de crédito que hundió a otras firmas de Wall Street, de modo que su disponibilidad para financiar un gran acuerdo es una buena señal para los mercados financieros y la economía.

El acuerdo de US$23.000 millones, que creará una compañía que transformará el sector mundial de confites, se llevó a cabo porque las tres firmas financieras más sólidas de EE.UU. giraron los cheques.

Además, envía dos señales positivas al mercado.

En primer lugar, los bancos están dispuestos a prestar, aunque sólo a los mejores clientes. El mes pasado, James Dimon , el presidente ejecutivo de J.P. Morgan exhortó a sus clientes a que solicitaran financiamiento. "El financiamiento apalancado aún está disponible; llámenos", instó.

No eran meras palabras. El propio Dimon aprobó un paquete de préstamos de aproximadamente US$11.000 millones para ayudar a Mars a capturar a Wrigley. El crédito no tuvo que pasar por muchos trámites. Sólo necesitó el visto bueno de cinco personas y fue aprovado  en apenas cinco días,según una persona al tanto.

El factor Buffett

El financiamiento de J.P. Morgan habría sido suficiente
para realizar la operación. No obstante, la participación de Buffett, invitado por Goldman Sachs, fue crucial.

Byron Trott banquero de Goldman, que trabajó con Wrigley y ha sido asesor durante mucho tiempo de Buffett, hizo la conexión, según fuentes al tanto.

En segundo lugar, el financiamiento permitirá a los compradores pagar las primas que exigen los vendedores.

Wrigley había rechazado a Mars varias veces porque el precio no era suficientemente alto, según fuentes cercanas, y Mars necesitaba financiamiento.

"Nunca habrían conseguido financiar el acuerdo ellos solos", dicen estas personas.

J.P. Morgan incluso acordó prestar a Mars los fondos para el concretar la operación sin vender partes del financiamiento a otras firmas, todo con el fin de impedir que los rivales de Mars se enteraran del negocio. La estrategia funcionó: el precio de la acción de Wrigley no se movió hasta que se anunció el acuerdo.

La operación también sirve como un recordatorio de que para prosperar, estos bancos necesitan prestar y hacer acuerdos, incluso si el entorno es complicado y hacen frente a sus propios problemas financieros. J.P. Morgan, por ejemplo, tiene US$22.500 millones en préstamos apalancados que son una carga en su hoja de resultados.

El otro lado de la ecuación es igualmente difícil.

Los honorarios de la banca de inversión mundial cayeron a US$12.200 millones en el primer trimestre, su nivel más bajo desde 2003, dice Michael Hecht analista de Banc of America Securities.

Eso no quiere decir que sea imposible conseguir un crédito.

"No hay duda de que la situación en los mercados financieros es muy difícil en este momento. Producir el capital, básicamente para conseguir que este acuerdo salga adelante fue complicado", dijo Bill Wrigley presidente de la junta directiva de Wrigley durante una conferencia con analistas.

Los bancos están dispuestos a prestar a las compañías establecidas, con un fuerte respaldo y calificaciones de crédito altas.

"Para el acuerdo adecuado, usted puede encontrar el financiamiento si acude al lugar indicado, y usted puede encontrar socios para que hagan cosas que usted de otra manera no podría", dice la persona al tanto del acuerdo Mars.

En este caso la estructura y la naturaleza del pacto fueron factores
reconfortantes para los prestamistas.

"Ésta es exactamente la clase de negocio que los bancos quieren ahora. Si usted no puede prestar a una compañía de esta envergadura, debería cerrar sus puertas", dice Chris Donnelly, analista de Leveraged Commentary & Data de Standard & Poor's, afiliada de la proveedora de calificaciones de crédito.

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