XI Salón Internacional del Automóvil en Corferias, una fiesta de despedida a las gangas

Todos los empresarios de la industria automotriz están animados con el evento, que arranca el miércoles. Allí esperan ratificar el 2008 como el segundo mejor año en la historia de su sector.

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noviembre 01 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-01

Sin embargo, el optimismo no nubla el realismo y reconocen que el evento, que se organiza cada dos años, se desarrollará esta vez en medio de unas condiciones económicas adversas.

De todas maneras, el gremio apunta a superar en estos 12 días de feria los 150.000 millones de pesos que vendió en la edición del 2006.

No lo tendrá fácil, pues las reglas del juego han cambiado en los últimos meses. Como consecuencia de la crisis financiera internacional, los precios de los carros, que este año se beneficiaron mucho de la revaluación del peso (la moneda nacional y el real brasileño mandaron la parada regional en valorización frente al dólar), ahora suben al ritmo de la devaluación. Además, los intereses de la financiación se han trepado, con el efecto obvio en las cuotas.

Como si esto fuera poco, el sector ya venía golpeado por las cuotas de importación impuestas por el Gobierno de Venezuela, que redujo a la tercera parte la posibilidad de vender vehículos en ese mercado y que llevó a algunos fabricantes a eliminar turnos de trabajo y despedir empleados.

"Nosotros vemos el Salón del Automóvil como una oportunidad que, sin ser la mejor por el entorno, vamos a tratar de aprovechar", dice Édgar Sierra, gerente de Car Hyundai. El ejecutivo insiste en que la devaluación ha hecho que los precios de los carros importados suban de manera importante, quitándoles dinámica y opciones de descuentos y promociones.

El gancho de esta empresa durante la feria será un plan de financiación denominado Sabático, con tasas de intereses competitivas.

Luis Fernando Pardo, jefe de mercadeo de Motorysa Mitsubishi, se muestra satisfecho con los resultados de su firma. La marca japonesa crece aproximadamente 6 por ciento este año, frente a una caída acumulada del mercado de cerca del 13 por ciento. "Nuestra tendencia es la misma para finalizar el año, con algo menos del presupuesto que teníamos, pero no tan grave como el mercado", sostiene.

Su pronóstico es que octubre será uno de los peores meses del año en ventas y reconoce que en el Salón no va a haber muchas promociones porque los costos de los vehículos de reposición cada día son más altos, por el tema de las divisas.

La presidenta de Ford Motor de Colombia, Luz Elena del Castillo, cree que las ventas durante la feria pueden ser importantes para que el sector llegue a las 220.000 unidades con que espera terminar este año, 33.000 menos que en el 2007.

'Aún hay precios competitivos'

A su juicio, "es una última oportunidad que tienen todas las marcas para cerrar bien el año y una oportunidad para los clientes de comprar vehículos que todavía no tienen todo el efecto del incremento de precios por la devaluación; todavía hay precios competitivos e inventarios".

La empresaria considera que el 2008 es un buen año para su negocio y que todavía hay liquidez. Sobre el 2009 admite que hay mucha incertidumbre y que es necesario restablecer la confianza de los consumidores, preocupados por los pronósticos de la economía: caída de las exportaciones y de los precios de las materias primas -de las que dependen las ventas de los países de América Latina- y, sobre todo, una posible recesión internacional.

Según ella, es inevitable que la devaluación genere un aumento de precios que contraerá el mercado. En ese escenario, comenta, "la estrategia basada en un dólar barato es historia; la estrategia de mercadeo tendrá en cuenta mayor valor agregado, un inventario más racional y más énfasis en los productos, en los planes financieros, en los servicios, en los accesorios y en las series especiales".

En el caso de la Compañía Colombiana Automotriz (Mazda), el objetivo para el Salón es mostrar que el sector sigue dinámico y que no se deja apalear, aunque el crecimiento extraordinario no continúe. Por eso, subrayan sus representantes, la presencia de todas las marcas y la posibilidad de unas buenas ofertas le dan valor al certamen.

"Lo que hay es un quiebre en la tendencia de crecimiento. Hay que despedirse de los buenos augurios de las 300 mil unidades al año", reconoce un vocero de la empresa.

Juan Manuel Hoyos, gerente de mercadeo de GM Colmotores, enfatiza en las novedades de su firma para este Salón Internacional del Automóvil. Adelanta que habrá muchas sorpresas de la centenaria multinacional estadounidense, así como productos con lo último en tecnología.

Igualmente, promete una financiación atractiva y tasas preferenciales para los modelos 2009.

Cuando se le pregunta por el impacto de la crisis económica por la que atraviesa el planeta, destaca que su compañía no ha dejado de invertir en el país: "Nos hemos venido preparando con importantes inversiones en nuestra planta, de alrededor de 25 millones de dólares, principalmente para ampliar la parte de pintura y adquirir equipos de última tecnología destinados al proceso productivo".

Exportaciones a Venezuela, en suspenso

Venezuela debía pronunciarse el viernes sobre los cupos de importación de todos los sectores, incluido el de vehículos. Sin embargo, no sería extraño que no los divulgue hasta comienzos del 2009. Mientras tanto, se mantiene la incertidumbre de las ensambladoras, preocupadas además por la caída del precio del petróleo, que afecta la capacidad de compra del país vecino.

Cuando los fabricantes nacionales hacen un recuento de los negocios que han hecho en el mercado venezolano destacan que el 2007 fue brillante. Los tres exportaron 31.000 unidades hace tres años, 37.700 en el 2006 y 62.100 el año pasado.

Sin embargo, los cupos decretados por la administración de Hugo Chávez hicieron que estas empresas tuvieran un 2008 complejo, con producción a la baja y despidos. De acuerdo con los cálculos de la industria, este año podrían llegar a las 15.000 unidades exportadas, "por mucho".

Mazda, por ejemplo, exportó 6.850 unidades a Venezuela en el 2005, 8.400 al año siguiente y 16.500 en el 2007. Según su propio estimativo, al final del 2008 apenas habrá alcanzado los 4.500 vehículos.

GM produce 'in situ'

Juan Manuel Hoyos, gerente de mercadeo de General Motors Colmotores, explica que su compañía tiene una producción muy sólida en Venezuela, con una capacidad de 150.000 carros anuales, "lo que nos hace fuertes en el mercado de ese país y es una ganancia para la compañía".

El ejecutivo se muestra optimista frente a la posibilidad de que el Gobierno venezolano aumente los cupos de importación y espera que también modifique las restricciones al parque automotor de carga. Mientras tanto, anota, siguen las ventas a Ecuador y la búsqueda de nuevos mercados.

CONSTANZA GÓMEZ G.
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS

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