El gasto de los hogares cayó menos en febrero

En el bimestre el indicador ha decrecido 2,5%, con respeto al mismo periodo de 2016. Al comercio tampoco le fue bien. Fenalco dice que caída terminó.

Almacenar los alimentos correctamente

Sobresale el menor gasto de los consumidores en alimentos y salud. 

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Economía
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Portafolio
marzo 08 de 2017 - 10:36 p.m.
2017-03-08

Los hogares colombianos mantuvieron el desánimo para gastar en el segundo mes del año, aunque, mejoró el indicador respecto a enero cuando llegó a niveles históricos de -3,5 por ciento.

En efecto, cifras de la firma Raddar señalan que el gasto anual de los hogares decreció en febrero, con una variación de -1,51% con respecto al mismo mes del 2016. De esta manera, el indicador completó nueve meses en terreno negativo.

El gasto mensual de los hogares decreció menos en febrero de 2017, debido al mal comportamiento del mes de enero, que registró un freno muy fuerte, explicó Raddar.
En el acumulado, el gasto de los hogares decreció un 2,5% en el primer bimestre del año, con respeto al mismo periodo de 2016.

Por su parte, en los últimos 12 meses, el gasto de los hogares ha decrecido un 0,3%, en comparación al mismo dato para febrero de 2016.

El freno del gasto en febrero de 2017 se sintió en casi todas las ciudades de la medición, a excepción de Montería y Cartagena que presentan crecimientos positivos.
Neiva, Bucaramanga, Villavicencio, Bogotá, Pereira y Cúcuta, decrecen más que el promedio nacional.

Resalta el caso de Bogotá porque aporta cerca del 38% del gasto de los hogares.
Además, al comparar los grupos de gasto con febrero de 2016, el que mayor se contrae es el gasto en alimentos y salud, que decrecen más que el resto de grupos.

Por su parte, entretenimiento, mantiene el liderazgo de la tendencia positiva en el gasto, ahora apoyado por el gasto en vestuario.


Camilo Herrera, presidente de Raddar señala que desde septiembre de 2015 el gasto de los hogares ha mostrado una desaceleración por varias razones. Estas tiene que ver con el fin del ciclo de compra y recompra de bienes durables y la devaluación.

Esto se pueden explicar porque por más de 12 años el tipo de cambio se había revaluado y las personas tenían mucho más acceso a comprar cosas importadas, en particular carros y tecnología”, dice.

El 2016 se caracterizó por un fuerte aumento de la inflación, lo que impactó el comportamiento de compra.

Si bien la devaluación frenó la compra de bienes durables y generó una percepción negativa de la confianza del consumidor, la inflación en alimentos y servicios, generó que las amas de casa tuvieran que reasignar su gasto a esos rubros.

Para Herrera, esto causó que las categorías de bienes semidurables como la ropa sintieran el golpe y frenarán sus dinámicas de ventas, con un efecto inesperado: la gente comenzó a gastar más en entretenimiento.

Esto, precisa el experto, se puede explicar desde la parte emocional del consumidor, ya que al no poderse dar gusto en los bienes durables y semidurables, el comprador salió a restaurantes, bares, cine y adquirió mas servicios de entretenimiento en casa, buscando un mecanismo de satisfacción de corto plazo.

Las ventas no fueron buenas, pero las expectativas mejoran

En línea con el menor gasto de los hogares del país que muestra Raddar, los comerciantes reportan que el volumen de las ventas descendieron en sus establecimientos.

Así lo señala el 25 por ciento de los consultados en la encuesta mensual de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco). En el mismo mes del año pasado ese porcentaje fue de 21 por ciento.

Entre tanto, un 32 por ciento se refirió a mayores ventas, cuando en febrero del 2016 ese porcentaje fue de 38 por ciento.

Este reporte de ventas, según el gremio, es el peor en 42 meses y no se registraba desde agosto del 2013.

Pese a que la situación del mes es planteada por el gremio más difícil que la de enero, ve favorable que las expectativas de los empresarios son favorables, lo cual indicaría que “ya se tocó fondo”.

La encuesta señala que el 56 por ciento de los comerciantes consultados considera que en los próximos seis meses del año, sus negocios tendrán un mejor comportamientos. Por su parte, solo un 15 por ciento de ellos se declara pesimista.