La gira de Minhacienda para quitarse de encima el pago de $4 billones de intereses

Una menor calificación se traduciría en mayores costos de la deuda del país, que rondarían los 4 billones de pesos en pagos adicionales de intereses.

Mauricio Cárdenas Santamaría, nuevo Ministro de Hacienda.

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Economía
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Portafolio
enero 12 de 2017 - 09:09 a.m.
2017-01-12

El panorama económico de Colombia desde la óptica del Gobierno ya pasó al banquillo en las tres principales calificadoras de riesgo. Ahora, resta esperar a que representantes de estas firmas vengan y hagan su propio análisis, para que en las próximas semanas den su veredicto sobre la nota del país.

Por lo pronto, el ministro de Hacienda y Crédito Público, Mauricio Cárdenas Santamaría, confía en que no solo Colombia mantenga su calificación (BBB según Fitch y Standard and Poor’s y Baa2 de Moody’s), que en todos los casos corresponde a un escalón por encima del grado de inversión, sino que además mejore a ‘estable’ la perspectiva sobre la nota, que S&P y Fitch pusieron en negativo el año pasado.

(Lea: Minhacienda expuso la reforma tributaria ante las calificadoras de riesgos en Estados Unidos). 

“Nuestra argumentación es que Colombia ha hecho todo lo necesario para consolidar su calificación con perspectiva estable y esperamos que así sea”, dijo el funcionario al término de reuniones con representantes de las tres firmas en Nueva York.

Y es que el perfil crediticio colombiano está en un momento decisivo, pues estas firmas lanzaron advertencias el año pasado sobre su deterioro como consecuencia de las difíciles condiciones de los últimos 18 meses (la destorcida de los precios del petróleo, inflación alta y devaluación, por mencionar algunos temas).

Como la evaluación de las calificadoras se centra en ver la respuesta del Gobierno ante esos choques y su capacidad de garantizar la sostenibilidad fiscal, la reforma tributaria fue vista con buenos ojos.

(Lea: ¿Qué son las calificadoras de riesgo y por qué le importan a Colombia?). 

Sin embargo, representantes de estas firmas manifestaron en varias ocasiones que si bien confiaban en la aprobación del ajuste, vendría un análisis juicioso de lo que pasó con el fin de determinar si es suficiente para compensar el impacto que tuvo en los ingresos de la Nación la caída de los precios del petróleo.

Justamente, este fue uno de los temas claves de las reuniones de Cárdenas con esas firmas, en las cuales expuso además las perspectivas económicas para este año y los incentivos para la inversión.

“Después del choque petrolero sería muy satisfactorio para Colombia que, habiendo logrado la calificación BBB cuando los precios del petróleo estaban en 100 dólares por barril, tenga otra vez esa calificación con perspectiva estable con un precio de 50 dólares por barril”
, dijo.

Antes de las presentaciones de Cárdenas, Moody’s ya había dado su primera visión sobre la reforma tributaria, que en términos generales fue positiva.

La firma dijo la semana pasada que los ingresos adicionales obtenidos con el ajuste “permitirán cumplir con los objetivos fiscales en los próximos tres años, y ayudarán a estabilizar la relación de deuda sobre PIB”.

Igualmente, señala que la reforma limitará la necesidad de recortes adicionales de gasto, y ayuda a compensar los ingresos perdidos por la destorcida de los precios del petróleo.
Aunque la calificación soberana no es un tema familiar, en la práctica es un asunto con grandes implicaciones para el país. Una buena nota garantiza que la Nación y las empresas colombianas puedan tener acceso a financiamiento en el exterior, y que el país cuente con un sello de calidad para atraer inversión.

Si a Colombia le bajan la nota, habría salida de capitales y un aumento en el precio del dólar, con las consecuencias que esto trae en materia de inflación, tasas y demás.

Precisamente, durante las discusiones de la reforma tributaria, el Gobierno señaló que una menor calificación se traduciría en mayores costos de la deuda del país, que rondarían los 4 billones de pesos en pagos adicionales de intereses.

De cualquier manera, lo que han señalado las calificadoras es que, si se llegara a dar la reducción, esta sería de apenas un escalón, con lo cual Colombia todavía estaría en el nivel de grado de inversión.

LOS TEMAS BAJO LA LUPA DE LAS AGENCIAS 

Aparte de los temas netamente de ingresos fiscales y de coyuntura macro, las agencias calificadoras le hacen seguimiento a la posición externa del país.

Precisamente, una de las principales fortalezas de Colombia que han reconocido estas firmas es la solidez de la política económica y la estabilidad financiera. No obstante, el año pasado prendieron las alarmas sobre la inflación.

Pero, a juicio de las calificadoras, la principal vulnerabilidad del país estaba en el déficit de cuenta corriente, que si bien se ha moderado, es alto en comparación con otros países con la misma calificación, así como el nivel de deuda como proporción del PIB.

En cuanto a la paz, analistas como Joydeep Mukherji, líder de soberanos y finanzas públicas internacionales para las Américas en S&P, dijo hace algunas semanas que en el corto plazo no tendrá impacto en la calificación, aunque a futuro crearía las condiciones económicas que puedan ayudar a una mejora de la nota.