Caso Macarena no afecta
la seguridad jurídica: Anla

Director dice que decisiones se realizan bajo rigor técnico y legal, y que
se ha fortalecido el seguimiento a proyectos autorizados en tiempo real.

Fernando Iregui, director de la Autoridad de Licencias Ambientales, Anla.

Fernando Iregui, director de la Autoridad de Licencias Ambientales, Anla.

Archivo particular

Gobierno
POR:
Portafolio
abril 29 de 2016 - 12:51 a.m.
2016-04-29

Aunque el director de la Autoridad de Licencias Ambientales, Anla, Fernando Iregui, estuvo en el ojo del huracán por la autorización de la licencia a Hupecol y su posterior revocatoria, defiende la actuación de la entidad y advierte que su misión es lograr un equilibrio entre desarrollo y la protección de los recursos naturales.  (Lea sobre la revocatoria de la licencia que le pidió el Gobierno a la Anla)

Portafolio habló con Iregui, quien señaló que Caño Cristales nunca estuvo en riesgo. (Vea la explicación detallada de la Anla

¿Después del revuelo por la revocatoria de la licencia ambiental en la Macarena qué va a pasar con la Anla?


La Anla tiene un objetivo misional de gran trascendencia para los colombianos que es lograr el equilibrio entre la protección del medio ambiente y el desarrollo del país en beneficio de toda la sociedad. Las decisiones de la entidad siempre serán controvertibles, pero lo importante es que obedezcan al rigor técnico y jurídico. Es comprensible que los inversionistas, por ejemplo, de sectores como hidrocarburos, infraestructura y energía-entre otros- pretendan que nuestra evaluación, seguimiento y control de los proyectos sujetos a licenciamiento sean más expeditos, y que por otro lado algunos sectores se opongan a la ejecución de diversas actividades. Lo cierto es que existen unas normas, unos estándares y unas políticas que guían ese equilibrio y que rigen las actuaciones de la Anla.

La revocatoria de la licencia a Hupecol dejó un mal sabor entre la gente. ¿Hubo ligereza?

Aquí no hubo ninguna ligereza ni improvisación y le voy a explicar por qué. Se hicieron todos los estudios técnicos, se tuvieron en cuenta los conceptos del Sinchi y Cormacarena, así como los de Parques Nacionales Naturales, se realizaron las audiencias públicas, se requirió la información adicional a la empresa y se hizo un trabajo minucioso de campo. Es más: del área otorgada inicialmente por la Agencia Nacional de Hidrocarburos de 34.649 hectáreas, se licenciaron 30.887 hectáreas y luego de las recomendaciones de las diferentes entidades y la comunidad se decidió que solo en 16.700 hectáreas del total podrían ubicar las instalaciones del proyecto. (Lea lo que dijo Hupecol sobre el caso)

Lo que no se entiende es por qué no se acogió el concepto de Cormacarena…

Aquí hay que precisar varias cosas. En el marco del procedimiento de licenciamiento ambiental, Cormacarena manifestó que no había ordenado el área del Distrito de Manejo Integrado Ariari-Guayabero, donde, en parte, iba a estar ubicado el proyecto exploratorio de hidrocarburos de Hupecol. Estos conceptos son diferentes a la resolución que ordenó el área y que fue expedida el 30 de diciembre de 2015, pero publicada hasta el 13 de abril de 2016. Con esta ordenación la Corporación prohibió más de 50 actividades, entre las cuales se encuentran el desarrollo de proyectos de hidrocarburos, vivienda, vías y ecoturismo, entre otros.  (Vea las razones del Gobierno para revocar la licencia)

¿Pero ustedes no conocían de la ordenación que estaba haciendo Cormacarena?

Se sabía que estaban en proceso de ordenación y fue lo que nos manifestaron en los conceptos. Sin embargo, no recibimos información técnica sobre las restricciones o el avance del proceso de ordenamiento. De otra parte, legalmente, solo hasta que esté expedido y publicado el acto administrativo en el Diario Oficial se hace obligatorio para cualquier entidad que deba otorgar permiso en el área.

"Le puedo contar que el año
pasado impusimos sanciones
por un valor superior a los
$6.000.000 millones de pesos".

COMPARTIR EN TWITTER

¿La licencia podría afectar a Caño Cristales?

De ninguna manera. La Anla no podría ser tan irresponsable de autorizar algo que fuese a impactar una de las maravillas naturales de Colombia. Durante la evaluación de este proyecto que duró más de cuatro años, se verificó que las actividades de exploración aprobadas no fueran a afectar acuíferos ni cuerpos de agua superficiales, de otra parte, el Caño Cristales se encuentra en una subzona hidrográfica y en una provincia hidrogeológica que no tiene ningún tipo de intervención autorizada por la Anla.

Con esta revocatoria se les envía un mal mensaje a los inversionistas...


No, este es un caso excepcional, que se presenta porque el área exploratoria de Serranía se ubicaba en un categoría del sistema nacional de áreas protegidas, las cuales pueden ser objeto de ordenamiento, como ocurrió en este caso con la Resolución del 13 de abril de 2016 expedida por Cormacarena. Reitero que todas las decisiones de la Anla se realizan con rigor técnico y jurídico, bajo los principios de transparencia, objetividad y oportunidad. (Lea también: La otra cara de la licencia ambiental negada)

¿Realmente cuál es el compromiso de la Anla con el medio ambiente?


La función de la Anla es garantizar un desarrollo sostenible, bajo unos requisitos, estándares y límites establecidos por la Constitución y la Ley. Las licencias ambientales establecen las condiciones bajo las cuales se pueden desarrollar los proyectos definiendo las restricciones, las medidas de prevención, mitigación y compensación basados en la zonificación del territorio. Estas licencias son objeto de seguimiento por parte de la Anla, a través del cual pueden ser ajustadas, modificas, suspendidas o revocadas.

¿Y dónde quedan las multas y sanciones a las empresas?

El incumplimiento a la normativa ambiental y a las obligaciones que se imponen en el licenciamiento ambiental son objeto de procedimientos sancionatorios que, bajo el amparo del debido proceso, pueden culminar con multas e incluso con medidas compensatorias adicionales. Le puedo contar que el año pasado impusimos sanciones por un valor superior a los $6.000.000 millones de pesos.

¿Qué va a pasar con la autorización del ‘fracking’ en Colombia?

Mire, a la fecha no hay ninguna autorización de licenciamiento; esto es lo único que le puedo decir.