Cinco puntos para entender el paro agrario nacional

Los organizadores piden que se desembolsen $ 250.000 millones para un fondo de fomento agropecuario, de los que solo se ha entregado el 40 %.

Paro

Alrededor de 3.000 indígenas permanecen en el resguardo de la María, en Cali; irán a la protesta.

Juan B. Díaz

Gobierno
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Portafolio
junio 03 de 2016 - 10:42 a.m.
2016-06-03

Unas 30.000 personas, concentradas en 24 departamentos del país, han participado activamente del paro agrario nacional, convocado desde el pasado lunes por la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular.

Según los organizadores de la protesta, los actos de rechazo a las políticas del Gobierno se centran principalmente en Cauca, Meta, Huila, Nariño, Antioquia, Arauca y Norte de Santander.

Allí, lejos de las cámaras de las grandes ciudades, en lugares apartados de la geografía, los manifestantes han levantado su voz en contra de la forma en la que el Gobierno ha venido incumpliendo una serie de acuerdos, establecidos en 2014 para conjurar un paro nacional que duró varios meses.

Esta vez, campesinos e indígenas dicen que se mantendrán en ‘pie de lucha’ hasta que sus peticiones sean resultas de unas vez por todas.

El presidente Juan Manuel Santos ha admitido no haber cumplido con todo lo pactado y ofreció disculpas a los campesinos a los que no les han llegado las ayudas prometidas.

“Yo sé que hay mucha gente en este momento que está protestando porque no les ha llegado algunos de los recursos de los proyectos y tienen todo el derecho de protestar”, dijo el Mandatario el miércoles durante un evento público.

Para remediar esta situación, el jueves el Gobierno instaló una mesa con los cabildos indígenas en el Cauca para tratar de conciliar y terminar con este cese de actividades, que ha afectado a 2 millones de personas que viven en los alrededores de los centros de concentración de las manifestaciones.

Las comunidades indígenas y campesinas se sentaron a la mesa con cinco peticiones puntuales para negociar, entre las que se cuentan instalar redes públicas hospitalarias, escuelas y mejorar la calidad en los servicios públicos. Aunque se sentaron a dialogar, aún no se logra un acuerdo.

LO QUE PIDEN

Según Robert Daza, vocero coordinador del paro agrario, una de las razones que motivaron este paro es para protestar en contra del Plan Nacional de Desarrollo, ya que, según ellos, “abre las puertas del país a las empresas transnacionales, impulsa la concentración de tierras, profundiza la privatización de derechos fundamentales como la salud y la educación y propicia la liquidación de las empresas públicas”.

Además, estas manifestaciones tienen el objetivo de “rechazar la violencia generada por estructuras paramilitares y guerrilleras, que siguen operando en las regiones con el patrocinio de entidades públicas y privadas”.

De acuerdo con los manifestantes, esta situación se ve reflejada en los homicidios, secuestros y amenazas contra líderes sociales y comunitarios en varios departamentos del país.

Otro de los puntos por los que decidieron salir a protestar es en contra de la Ley Zidres, la cual, aseguran, facilita la conversión de los campesinos en obreros asalariados de grandes agroindustrias y de corporaciones transnacionales.


El paro también tiene como causa fijar la atención en el abandono estatal en inversión social, lo cual ha ocasionado que las vías terrestres se encuentren en pésimo estado, que la red hospitalaria pública no tenga recursos suficientes y los pacientes mueran esperando atención médica y la falta de acceso a la educación superior pública y de calidad.

Por último también denuncian la excesiva militarización del territorio, que “pone en riesgo a la población civil y cuya intención es brindar seguridad a las empresas petroleras y mineras”.

Estas protestas se extenderán de manera “indefinida” hasta que se desembolsen 250.000 millones de pesos para un fondo de fomento agropecuario de los que solo se ha entregado el 40 %.

Javier Acosta
Portafolio.co