Colombia y la decreciente credibilidad en las instituciones

Según el estudio “Trust Barometer”, en el país la confianza de los ciudadanos en estas ha caído desde 2006. El principal factor: la corrupción. 

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Este desgaste de credibilidad en las instituciones afecta, unido al clima electoral, las condiciones que tienen los inversionistas para tomar decisiones en Colombia.

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mayo 21 de 2018 - 10:30 p.m.
2018-05-21

El fortalecimiento de las instituciones es uno de los aspectos claves de un país con sus aspiraciones al desarrollo, esto es, que de manera sostenible se logren ampliar las capacidades de las personas –vía educación y capacitación, mejora del recurso humano- y que también aumente las oportunidades de grandes sectores poblacionales –vía el empleo y el emprendimiento. Las entidades deben tener credibilidad, con base en la eficiencia, eficacia y el rendimiento de resultados oportunos.

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Un indicador sobre esto del desempeño de las instituciones es sin lugar a dudas, la percepción que se tiene de las mismas. Al respecto son interesantes los datos dados a conocer por la publicación “Trust Barometer” de Edelman, con datos recopilados para 2017. Se reportan allí estudios comparativos.

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En lo referente a Colombia se expone que la confianza de los ciudadanos en las instituciones ha caído desde 2006. El dato más reciente da cuenta que un 86 por ciento de los colombianos manifestaron que la corrupción es generalizada en el país. En esto es de advertir que si bien es cierto esa negativa percepción afecta directamente a las entidades públicas, también son las empresas privadas las que se ven relacionadas con el fenómeno y se benefician de ello.

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El nivel de percepción del 86 por ciento de la corrupción generalizada, dato de 2017, constituye un alza de 13 por ciento respecto al indicador que al respecto se tenía en 2006. Con base en las cifras más actuales, se puede decir que Colombia se sitúa por encima del promedio regional latinoamericano que es de 79 por ciento. A esto se une el dato de la credibilidad directa que se tiene sobre el gobierno. Ese dato viene en caída libre. De 2006 a 2017 esta credibilidad cayó de 48 a 26 por ciento.

Un dato por demás interesante es el siguiente: la firma de los acuerdos de paz que terminaron con 56 años de conflicto interno –todo esto en un país que en el Siglo XIX llegó a tener no menos de 16 guerras civiles- parecen estar en contra de la Administración Santos. Esto es particularmente notorio ahora que se tiene el período de elecciones, una auténtica caja de resonancia donde las amplificaciones de los hechos, está a la orden del día.

Este desgaste de credibilidad en las instituciones afecta, unido al clima electoral, las condiciones que tienen los inversionistas para tomar decisiones en Colombia. Muchos consideran que es de dar tiempo, que por ahora no se ejecutan medidas respecto a invertir en los circuitos de la economía real. En todo caso, lo que si no parece estar muy influenciado, al menos en el corto plazo, es el conjunto de decisiones sobre los mercados bursátiles. Se trata de fondos que pueden salir casi en cualquier momento y aprovecharse de las tasas de interés competitivas que operan en Colombia.

Es incuestionable que los escándalos de corrupción que se han hecho cotidianos, dañan aún más la credibilidad en las instituciones y con ello la percepción sobre un desempeño sostenido de crecimiento económico que se pueda traducir, eventualmente, en niveles de desarrollo aceptables para el país.

Giovanni E. Reyes,
Ph.D. University of Pittsburgh/Harvard.
Profesor Titular y Director de la Maestría en Dirección de la Universidad del Rosario

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