Costo de emergencia energética lo pagan los colombianos: supera los $3 billones

Los recursos se obtendrán vía tarifas y presupuesto de la Nación. Los usuarios ya pagaron más de $23 billones en el ‘Cargo por confiabilidad’.

Ahorro de energía

Archivo particular

Gobierno
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Portafolio
abril 06 de 2016 - 05:35 p.m.
2016-04-06

Los ciudadanos pagarán de sus bolsillos los costos de la emergencia energética que vive el país desde hace cuatro meses, debido a la sequía provocada por el fenómeno de ‘El Niño’.

Los recursos, que ya superan los tres billones de pesos, saldrán del incremento de las tarifas y del Presupuesto General de la Nación.

Un análisis hecho por el Centro de Estudios de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) señala que “hasta la fecha, la carga financiera de la crisis energética se ha repartido así: 1) el Gobierno asumió subsidios de los estratos 1 a 3 por cerca de 1 billón de pesos; 2) las termoeléctricas están incurriendo en pérdidas por 2,2 billones de pesos; y 3) los consumidores están enfrentando además alzas en sus tarifas, de hasta de 9%”.

Anif coincide con la pregunta que se hacen los ciudadanos: ¿si los usuarios ya habían pagado por el ‘cargo por confiabilidad’, entonces por qué ahora deben asumir nuevas alzas de tarifas provenientes de las fallas de las termoeléctricas?

La realidad es que solo una parte de estos recursos están justificados, mientras que del resto nadie da razón. Por ahora, lo único que se sabe es que las autoridades están investigando el destino de estos dineros, que entre 2007 y 2015 sumaron más de 23 billones de pesos de hoy, cifra que supera el monto que el fisco dejará de percibir este año por la caída de los ingresos petroleros.

Además de que el actual fenómeno de ‘El Niño’ es el peor de los últimos 35 años, hasta el punto de que ha llevado el promedio de los embalses a disponibilidades de solo 25%, Anif dice que ha habido fallas a la hora de enfrentar la emergencia: faltaron incentivos para sustituir la energía del sistema interconectado por energías alternativas, y no hubo vigilancia y control en el uso de los recursos del ‘cargo por confiabilidad’ pagado a las termoeléctricas. Por este concepto, se giraron recursos por US$7.800 millones durante 2007-2015”.

Los aspectos que complicaron la coyuntura

En concepto de Anif, esta coyuntura de desafío energético se complicó por cuenta de aspectos como: 1) el aumento en la demanda de combustibles en la frontera con Venezuela del 50%, por el cierre decretado por dicho país a mediados de 2015; 2) la necesidad de recargar la generación de las térmicas en combustibles líquidos más costosos ante la disminución en el suministro de gas natural; y 3) los incidentes ocurridos en las hidroeléctricas de Guatapé y Termoflores, restándole cerca de 6% a la generación del sistema eléctrico del país.