Créditos especiales para impulsar el sector agro

Gracias a las diferentes líneas de financiación, productores del campo han logrado avanzar en procesos de modernización para aumentar productividad.

El 70 por ciento del agua de que dispone el planeta se emplea en la agricultura, 22 por ciento en la industria –particularmente

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Portafolio
mayo 01 de 2016 - 02:44 p.m.
2016-05-01

Apalancar el desarrollo del campo colombiano mediante opciones de financiamiento que permitan, entre otros, aumentar las áreas sembradas para garantizar la seguridad alimentaria y aprovechar el potencial exportador de los productos agropecuarios, es uno de los objetivos del Gobierno Nacional, que trabaja en la implementación de diferentes alternativas para acercar la banca a los productores.

Uno de los instrumentos que se ha dispuesto para este sector es el crédito agropecuario y rural, un mecanismo por medio del cual se proveen recursos para financiar cualquier etapa del proceso de producción, transformación y comercialización de bienes agropecuarios, a través del Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario (Finagro).

De acuerdo con el presidente de la entidad, Luis Enrique Dussán, el financiamiento para el sector está garantizado y busca un mayor impacto para el desarrollo del campo colombiano. Es por eso que Finagro cuenta con diferentes líneas de crédito en inversión, capital de trabajo y normalización, acordes con las necesidades de los productores.

Créditos para todos

En primer lugar, la línea de crédito para inversión se refiere a aquellos recursos que van destinados exclusivamente al desarrollo de proyectos agropecuarios a largo plazo, como es el caso de la compra de maquinaria, infraestructura, implementos e incluso animales, entre otros. Esta opción tiene amplias alternativas de plazo y periodo de gracia, según el flujo de caja del proyecto.

Por su parte, la línea de crédito para capital de trabajo cuenta con un plazo máximo hasta 24 meses y ha sido diseñada para cubrir costos específicos de los proyectos, mientras que la línea de normalización va dirigida al arreglo de la cartera de créditos con intermediarios financieros.

A esto se suman los Programas Especiales que ofrecen condiciones financieras, tasas y procedimientos más favorables para los productores. En este segmento se destaca la Línea Especial de Crédito (LEC), que va dirigida a pequeños, medianos y grandes productores, individuales o integrados en alianzas estratégicas, principalmente en actividades relacionadas con el cultivo de arroz, cebada, hortalizas, frutales, algodón, tabaco, maíz y arveja, entre otros.

De acuerdo con el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, este año el presupuesto para la LEC es de 70 mil millones de pesos, de los cuales 40 mil millones son para la bolsa general y los otros 30 mil millones para Colombia Siembra, una política agropecuaria del Gobierno que busca aumentar la oferta de productos agropecuarios y fomentar sus exportaciones.

Así mismo, se destaca el nuevo Fondo “Capital Fértil”, con el cual se pretenden obtener recursos de inversionistas nacionales y extranjeros para impulsar los negocios, siembras y proyectos agropecuarios del país. En este Fondo, que es administrado por Fiduagraria, se esperan canalizar recursos por un billón de pesos para promover el aumento de la productividad y competitividad del sector.

La meta para este año, según el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Aurelio Iragorri Valencia, es apalancar ocho billones de pesos en créditos con recursos de Finagro, especialmente a través de la LEC y del Incentivo a la Capitalización Rural (ICR), un beneficio económico que se entrega a los pequeños y medianos productores que quieren hacer nuevas inversiones.

Facilidades de acceso

Desde el año 2014, eliminar las barreras de acceso al crédito se ha convertido en tarea primordial para el Gobierno y las entidades de financiamiento, las cuales se han unido para acercar la banca privada al productor, asesorarlo, reducir los trámites y facilitar los procesos para obtener recursos crediticios. Es así como se ha logrado disminuir los tiempos de respuesta en las solicitudes de los pequeños productores agropecuarios en promedio unos siete días, al pasar de 18 a 11 días en los últimos dos años. Así mismo, se destacan los desembolsos de crédito de Finagro, que sumaron 8,5 billones de pesos, gracias a los cuales se apoyaron 227 mil proyectos y se beneficiaron cerca de 214 mil productores y empresarios agropecuarios.