Falta de combustible en las fronteras, otro ‘dolor de cabeza’ para el Gobierno

Más del 80 % de las estaciones de servicio de Nariño cerraron por escasez de gasolina y ACPM. Fendipetróleo protesta por mala planificación.

Combustible

Largas filas tienen que hacer los nariñenses para tanquear en las pocas estaciones de servicio donde todavía hay combustible.

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pedro vargas fermín
febrero 11 de 2016 - 10:47 p.m.
2016-02-11

En un verdadero problema se le convirtió al Gobierno Nacional el abastecimiento de combustible a los departamentos fronterizos colombianos.

Anoche, por falta de combustible estaban cerradas el 80 por ciento de las estaciones de servicio del departamento de Nariño, unas 60 en el sur del Cesar, en la Troncal del Caribe, la carretera que une al centro del país con la costa Atlántica, lo mismo que algunas de Putumayo y Guajira, y en Amazonas ya completaron un mes y medio sin ACPM.

Los problemas que afrontan las zonas de frontera son varios: un cupo de combustible menor a la demanda real y el fraccionamiento del despacho del mismo durante el mes, medida expedida por el Ministerio de Minas y Energía el 24 de diciembre pasado y que comenzó a regir a partir del 1 de enero de este año.

La situación en Nariño, que completa dos días sin combustible, ya se venía presentando desde mitad del año pasado cuando, por la revaluación del dólar y los controles del gobierno ecuatoriano, el combustible de contrabando desde ese país dejó de llegar y los nariñenses tuvieron que tanquear con producto nacional, el problema es que solo les despachan 9,3 millones de galones de los 11,5 que necesitan, de acuerdo a Mijail Calderón, director ejecutivo de Fendipetróleo en Pasto.

Y lo peor es el fraccionamiento en el despacho de gasolina y ACPM, la tercera parte cada diez días, “ha causado un caos”, asegura Calderón.

Pero ahí no paran los peros, agrega el representante de Fendipetróleo, el cupo es de 50 y 50 por ciento de gasolina y de ACPM, cuando Nariño es un departamento agrícola y transportador, por lo que se necesita más del segundo.

Lo mismo sucede en el departamento de Cesar, Farid Jones, director ejecutivo de Fendipetróleo en esa regional, explica que la demanda de combustible en esa zona del país alcanza los 10 millones de galones. “Hoy solo se pueden vender ocho millones y al final siempre falta ACPM y sobra gasolina”, añade Jones.

Henry Ruiz, director de Fendipetróleo Bogotá, Llanos Orientales, Amazonas y Putumayo, afirma que “el problema es que se legisla desde Bogotá sin tener en cuenta las necesidades de la gente en las regiones”.

En unas regiones se consume más gasolina que ACPM y en otras lo contrario, y el Gobierno Nacional parece no considerar este aspecto, ni cuando reparte los cupos ni en la distribución de los mismos.

Diego Buriticá, vicepresidente de la junta directiva de Fendipetróleo nacional, manifiesta que “sabemos que el Gobierno ha ampliado los cupos en algunas zonas, pero esas medidas siguen siendo insuficientes. Le pedimos al ministerio de Minas y Energía que nos ayude a paliar crisis tan graves como la que tenemos en Pasto o en parte del Cesar ahora y que, de seguir así, se repetirán una y otra vez".

Los diferentes representantes de Fendipetróleo le pidieron al Gobierno Nacional mantener el precio diferencial de los combustibles en las zonas fronterizas ya que alivia a las golpeadas economías regionales.

Así mismo, le exigen al Ministerio de Minas ampliar los cupos y no tomar en cuenta que están haciendo adelantos de combustibles para después rebajarlos de la cuota, como en Nariño en donde “ya nos dijeron que a partir de marzo nos van a empezar a descontar el 10 por ciento del combustible que nos han venido adelantando desde el año pasado”, denuncia el Director Ejecutivo de Fendipetróleo de esa región.

Precisamente, este es uno de los detalles que más llama la atención de los diferentes representantes de Fendipetróleo, que el Gobierno nacional parece estar haciendo cuentas del combustible de contrabando que entraba y “esperando a que vuelva a entrar y por eso utilizan el término de los adelantos”, dijo uno de ellos.

El ajuste más drástico de los cupos lo tuvo que hacer el Gobierno Nacional con el cierre de la frontera con Venezuela, en donde nada más en Norte de Santander el consumo de combustible se triplicó pasando de 4,1 millones de galones a casi 13 millones que se despachan actualmente. Se calcula que Venezuela abastecía al departamento con casi el 70 por ciento de gasolina y ACPM del consumo.

‘PAÑOS DE AGUA TIBIA’

Los representantes de Fendipetróleo afirman que hasta el momento el Ministerio de Minas y Energía solo ha ofrecido ‘paños de agua tibia’ a la problemática.

“Con fórmulas mensuales de quitarle un porcentaje a un municipio para dárselo a otro dentro del mismo departamento”, reclama Mijail Calderón, director ejecutivo de Fendipetróleo en Pasto.

Agrega que esto se está convirtiendo en un problema social pues el departamento está casi paralizado. “Dos días sin combustibles es inadmisible para cualquier región. La gente lleva desde mitad del año pasado haciendo filas de horas para echar combustible”, dijo el dirigente gremial.