Fondo Monetario Internacional aprobó crédito flexible a Colombia por US$11.500 millones

Se trata de un acuerdo en la Línea de Crédito Flexible, que durará dos años. Sin embargo, las autoridades colombianas no prevén utilizar los recursos.

A la fecha, 184 países son miembro del Fondo Monetario Internacional.

Archivo Portafolio.co

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junio 13 de 2016 - 12:54 p.m.
2016-06-13

El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó un nuevo acuerdo por dos años de la Línea de Crédito Flexible (LCF) para Colombia por un monto cercano a los US$11.5 mil millones. Sin embargo, las autoridades colombianas manifestaron su intención de no usar esos recursos y tratar el acuerdo como “precautorio”.

Con la firma de este acuerdo, se da por cancelado el acuerdo anterior por valor de US$5.4 mil millones.

La LCF fue creada el 24 de marzo de 2009 como parte de una reforma extensiva del marco de crédito del FMI.

Esta modalidad (la LCF) está diseñada para la prevención de crisis ya que ofrece la flexibilidad para utilizar la línea de crédito en cualquier momento.

Los desembolsos no son escalonados ni están condicionados al cumplimiento de metas de política económica, como es el caso de los programas tradicionales respaldados por el FMI.

Este acceso flexible es posible gracias al historial de alta solidez de los países que son elegibles para utilizar la LCF, lo que fortalece la confianza en la continuidad de políticas económicas sólidas.

Al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre Colombia, Mitsuhiro Furusawa, Subdirector Gerente y Presidente Interino del Directorio, realizó la siguiente declaración:

“Colombia tiene una trayectoria de contar con marcos de política muy sólidos, que incluyen un régimen de metas de inflación, un tipo de cambio flexible, una eficaz supervisión y regulación del sector financiero y una política fiscal guiada por una regla del balance estructural. Las autoridades están firmemente comprometidas a mantener estas políticas y a emprender nuevas iniciativas para afianzar la resiliencia de la economía y para estimular la competitividad y el crecimiento. Las políticas macroeconómicas aplicadas por Colombia han brindado flexibilidad para desplegar una respuesta coordinada y gradual a la pronunciada, caída de los precios del petróleo. El régimen de tipo de cambio flexible continúa siendo el principal amortiguador de los choques, al tiempo que la regla fiscal permite suavizar el ajuste del gasto a unas perspectivas del petróleo menos prometedoras a mediano plazo. El proceso de endurecimiento de la política monetaria actualmente en curso, llevará gradualmente de nuevo la inflación al rango fijado como meta, y el sistema bancario y el sector empresarial han preservado su buena salud financiera. Colombia cuenta con un nivel de reservas internacionales adecuado para épocas normales. Sin embargo, los riesgos globales se han acrecentado, lo que podría aumentar la severidad de los choques que Colombia pudiera enfrentar, a pesar de la solidez de sus fundamentos económicos. El nuevo acuerdo en el marco de la Línea de Crédito Flexible (LCF) con un mayor acceso, va a proveer refuerzos adicionales y seguirá jugando un papel significativo en apoyar las políticas adoptadas por las autoridades para hacer frente a estos mayores riesgos a la baja. También proporcionará flexibilidad a las políticas y funcionará como un seguro temporal que afianzará la confianza de los mercados. Las autoridades planean continuar tratando la facilidad con carácter precautorio y eliminar gradualmente su uso a medida que los riesgos de las perspectivas mundiales y los precios de las materias primas se reduzcan sustancialmente”.