‘El Incoder lo liquidamos en tiempo récord de un año’

La entidad, creada hace 13 años para solucionar los problemas de corrupción del Incora, se convirtió en una de las más cuestionadas del país.

La empresa cumplió 50 años al servicio del sector agrario.

Con la liquidación total del Incoder le ahorramos al Estado un gasto mínimo de 1.200 millones de pesos mensuales. En este proceso se respetaron los derechos la- borales de los empleados.

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diciembre 20 de 2016 - 07:43 p.m.
2016-12-20

El Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder), vinculado al Ministerio de Agricultura y una de las entidades más cuestionadas en los últimos años, dejó de existir.

Es más, murió joven, pues apenas tenía 12 años de operación. Su función era administrar los distritos de riego en todo el país, los proyectos productivos de pesca y desarrollo rural, los baldíos rurales, la compra de predios y tierras para indígenas, campesinos y comunidad afro, al tiempo que manejaba la constitución o ampliación de resguardos indígenas y consejos comunitarios. Operaba en todos los departamentos, incluyendo en San Andrés.

El pasado 6 de diciembre, el gerente liquidador, Mauro Palta Cerón, terminó su tarea encomendada por un año y la razón social de institución desapareció.

¿Cómo logró liquidar la entidad en un año?

El 7 de diciembre del 2015 recibí la tarea de liquidar a Incoder y nos enfocamos en las siguientes gestiones: entrega de archivos de gestión documental de todo el país, entrega de los bienes y los procesos a la Agencia Nacional de Tierras y a la Agencia Nacional de Desarrollo Rural, que se repartieron las funciones del extinto Incoder.

¿Qué encontró cuando inició la liquidación?


Hicimos un inventario y emplazamos a nuestros acreedores para que reportaran las supuestas deudas que la entidad tenía con ellos. Luego se inició la entrega de bienes y documentos a las dos agencias en lo que les correspondía.

¿Cuántos empleados tenía el Incoder cuando entró en liquidación?

La entidad tenía 640 funcionarios de una planta total de 676 cargos, es decir que había 36 vacantes. Hasta el 6 de diciembre pasado teníamos 200 personas, muchas de las cuales figuraban porque tenían fueron sindical, y por eso seguían devengando salario. El costo para el país era de 800 millones de pesos.

¿Todos fueron liquidados?

Sí, pero se hizo un trabajo de selección a ver quiénes podían pasar a cualquiera de las dos agencias. Al final de ese proceso enviamos 65 personas para la ANT y 46 para la ADR.

¿Cuánto duró la liquidación?

Un año exacto, como lo ordenó el decreto expedido por el Gobierno. Es la primera vez que estos tiempos se cumplen. La liquidación total le ahorramos al Estado una mínima de 1.200 millones de pesos mensuales. En este proceso se respetaron los derechos laborales.

El actual director de la Agencia Nacional de Tierras dice que el Incoder le entregó 15.000 cajas sin ningún registro de contenido. ¿Qué tiene que decir al respecto?

Tengo que decir que eso no corresponde a la verdad. Nosotros entregamos 31.500 cajas punteadas una a una, carpeta a carpeta. Las cajas se entregaron a un funcionario de la Agencia quien recibió como lo ordena del decreto 1080 de 2015.

Es más nosotros cumplimos con el 111 por ciento del material que se había previsto en un comienzo a la ANT y 104% a la ADR. Aún tenemos un componente de expedientes que debemos enviar al Archivo General de la Nación y al Ministerio de Agricultura.

El director de la ANT dice que el inventario de baldíos del Incoder era de 4.730 predios y que solo hay información de 970. ¿Qué tiene que decir a esta afirmación?

Al agente liquidador no le correspondía hacer el inventario de baldíos. Nosotros entregamos lo que nos dejó la administración del instituto, es decir, los sistemas de información y las carpetas que tienen información de los predios que podría tener el Estado en baldíos.

No es cierto que tuviéramos 180.000 trámites de baldíos pendientes. Hay unas 70.000 solicitudes de baldíos. Esto obedece a requerimientos hechos por los ciudadanos, pero un terreno puede estar siendo pedido por varias personas, o ya puede haber sido adjudicado. Además, el Incoder estaba en liquidación y no tenía esa misión.

¿Cuántos baldíos tiene Colombia?

Eso es imposible de saberlo y es irresponsable salir a dar una cifra. Nosotros perdimos la competencia de adjudicación de baldíos y adjudicación de tierras desde que recibimos la liquidación.

¿Qué fue lo más difícil de la liquidación del Incoder?


Lo más difícil fue el empalme con las dos agencias, es decir con la ANT y la ADR. Nosotros siempre tuvimos la voluntad de entregar pero necesitábamos de la decisión de ellos para recibir. Muchas veces hubo diferencias. A pesar de eso, logramos cumplir el período de un año para la liquidación del Incoder.

¿Qué queda pendiente?


Aún está pendiente la entrega de 30.000 cajas de archivos al Ministerio de Agricultura. También hay algunas cosas que irán al Patrimonio Autónomo. Pero hoy el Incoder no existe y, por tanto, no hay ninguna persona devengando salario por parte de la entidad. Todas las cajas han sido entregadas bajo el Formato Único de Información Documental.

Lo entregado tiene un soporte

“A la ANT, le entregamos en el Fondo Nacional Agrario, 4.200 bienes. Esos predios están listos para adjudicación. También recibieron los trámites que el Incoder había adelantado para la constitución de resguar- dos indígenas, un listado de procesos de compras de tierras para campesinas, indígenas y comunidades afro, y estudio de títulos para adjudicación de baldíos. A la ADR se le entregó toda la información sobre los 1.113 proyectos productivos y 83 distritos de riego.